Queridos amigos y estimados lectores. Ya que muchos me piden un avance en lo relacionado a mi novela "la Concha de oro" 2008 va para todos y con maxíma alegría información y un fragmento corto.
Espero disfruten de ella y su personaje:
Lina Puñales del Rio...
Reservados Todos los Derechos de Autor ante: CIPO y WIPO
La Concha de Oro ---2008
ISBN: 0-9683701-3-1
Carlos Echeverry Ramírez (Colombia)
Para: La Inmaculada y el Angel
Fragmento de: la Concha de Oro :
ISBN: 0-9683701-3-1
Catonet Comunicaciones Grupo
Mexico-Colombia-España-Argentina-Venezuela-Canada
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Lina Puñales Del Rio se está muriendo.
Le quedan pocos meses de vida.
Va morir de la misma enfermedad que su señora madre.
Yo igual me estoy muriendo como todos en este mundo. Aúnque espero sea en Paris. A los 93 años y "con un aguacero" como dijo Vallejo.
Y ántes que Lina Puñales Del Rio se muera. Les quiero contar todo lo que pasó en su corta historia y en su larga e intensa Vida, de su voluptuoso cuerpo glorioso.
Les narraré la historia de los otros, que la conocieron.
Y NO lograrón sobrevivir a su ilimitada belleza y aterradora perversidad y sadismo.
Son las palabras de los sobrevivientes y victimas y victimarios.
En ese pequeño y felíz Pueblo del litoral del rio Paraná, la costanera de santafe (capital) y de otras ciudades como: Buenos Aires, Miami, Barcelona, Mexico, Bogotá y Cali y que la Lina Puñales del Rio dejó por cantidades alarmantes por donde fue pasando muy satisfecha y sin distincion algúna de cama en cama y de hotel en hotel.
Son las historias de Todos aquellos y aquellas que terminarón bajo tierra y no lograrón describir lo vivido junto a ella.
Continua....
Toronto
Jueves 10 septiembre del 2009
Carlos Echeverry Ramirez (Colombia)
fitofeliz@hotmail.com
www.carlosecheverryramirez.org
jueves, septiembre 10, 2009
domingo, mayo 24, 2009
Francisco Santos y las Crónicas de barcelona
Queridos amigos y lectores de Nuevo con ustedes después de unos días fuera de casa y en encuentro reunión de alegrías y risas con mi familia en ciudades como Miami y New York asistiendo a la graduación con máximos honores, de mis dos sobrinos: la Isabella y el alejandro.
juntos los dos con: Magister en Political Sc. y Relaciones internacionales en Columbia University.
Luego al llegar a casa y mirar de nuevo las noticias de diferentes regiones y lugares, encontré agradables sorpresas. De Francia, argentina, Venezuela, México, San Salvador y Noruega. Y una muy especial de Colombia.
Pareciese que al Vicepresidente de Colombia el Señor Francisco Santos le gustó mucho leer las Crónicas de Barcelona.
Según dicen y me cuentan ----- unos amigos y conocidos Entre risas y Rios de alegría, qué días después de que subí la parte (l) de crónicas en este Blog -----el Vicepresidente Santos decidió expedir decretos que van a favorecer integralmente las comunidades negras de Colombia en unos pocos dias …
Amanecerá y veremos dijo el ciego…
Esperemos a ver su palabra y Honor de compromiso con el Pueblo de Colombia Señor Vicepresidente.
Falta ver si el Vicepresidente Francisco Santos lo hizo porque es algo de moda y “políticamente correcto” al estar Barak Obama en la presidencia de los Estados Unidos de Norte América. O porque en toma de conciencia muy esperada y quitándose las mascaras, el Vicepresidente Santos reconoce las vergonzosas condiciones en la vida cotidiana de lo que es el difícil y casi imposible vivir para la gran mayoría de las personas de esta raza en Colombia.
Que son Vergüenza ante la Humanidad y el Mundo entero.
Encontramos algo muy difícil de aceptar también leyendo otras noticias.
Las estadísticas alarmantes y que asustan a cualquier Ser Humano consciente de si mismo y de su compromiso con los otros que lo rodean en esta tierra.
El hecho Que en las prisiones de los USA el 70% de la populación carcelaria es de Raza Negra.
Cuando estas personas y raza en ese país, representan solo el 22% de la populación total en los Estados Unidos de Norte América.
Algo bastante alarmante, inaceptable, desproporcionado y muy preocupante para Todos los ciudadanos. Y mucho mas como es el hecho, de que la gran mayoría de las personas en prisión son hombres menores de 26 años.
Es decir se está perdiendo un valioso capital humano en prisiones que de haber tenido mas oportunidad y acceso a los servicios que debe brindar o que brinda el Estado,---- quizás y casi seguro estoy--- No se encontrarían en esas condiciones desperdiciando los mejores años de su vida tras las rejas.
Y al mismo tiempo un costo exorbitante de impuestos pagos por todos los otros al costar cada individuo en prisión la suma aproximada de 80.000 dólares por año y con muy pocas opciones de rehacer una vida o construir un futuro digno para ellos y sus familias afectadas también por esta situación.
Creo y seguro estoy junto con muchos conocidos de Colombia y Latinoamérica, que sería muy interesante para los jóvenes pensantes y para todos aquellos de Colombia y los otros países que luchamos por un mundo mas justo y solidario hacer un estudio demográfico de las personas que se encuentran en las prisiones de cada respectivo país y cárceles de Colombia.
Luego de los estudios pertinentes diseñar y gestionar la financiación pronta con Proyectos de Vida y de Desarrollo Comunitario enfocado a los jóvenes del departamento del Choco, Cauca y Nariño.
Regiones donde se encuentra localizada en gran mayoría de la populación negra en Colombia. Mis mayores deseos de toda factibilidad en los proyectos y nuevas leyes que el Vicepresidente Santos haga para y porel beneficio de estas personas olvidadas y excluidas de casi todo el acceso a la infraestructura que merecen por parte del Estado de la Republica de Colombia.
Carlos Echeverry Ramírez
Colombia
Es Miembro actrivo de la Union de Escritores de Canada.
fitofeliz@hotmail.com
www.carlosecheverryramirez.org
Gracias a todos aquellos que recordaron mi cumpleaños y se hicieron presentes con postales y correos electrónicos.Paula...
En lo relacionado a la Nueva página web espero en el termino aproximado de dos semanas este ya lista.
Agradezco las personas que han comprado los libros a través del sistema de Paypal es fácil solo un correo y les doy el numero de cuenta. Al ingreso de los 8 dolares por cada libro les envió por correo los libros en formato PDF y se imprimen en casa u oficina muy fácil todo.
Gracias a todos mis amigos y lectores. Un abrazo fuerte lleno de solidaridad y alegría.
NO olviden por favor la Meditación Vipassana para mis amigos de Santa fe, Buenos Aires, Mendoza, Tucumán, Gualeguay, Rosario, Vera Mar de plata, Miramar, Santa rosa, Neuquén y Azul… Caracas, Margarita, Mexico, Paris, Oslo, la Marit Haugen , la Tamara Busolli , la Eva…y la última…jajajajajajj …..la ejemplar la de la Concha de Oro mi mas reciente libro.
Si pensamos un poco…
Seríamos más felices y no se usaría, ni usarías Nunca la Violencia como argumento y menos a quien ha sido bueno con Vos, nosotros y los Otros.
Carlos Echeverry Ramirez.
Colombia.
fitofeliz@hotmail.com
www.carlosecheverryramirez.org
viernes, abril 17, 2009
Obama --El ?Cristo Negro?
Carlos Echeverry Ramirez
Reservados todos los Derechos de Autor
Ante CIPO y WIPO
Para aquella que siempre creyó en mi…
A las orillas del gran rio…
---------------------------------------------
Hoy en la mañana jueves envié un correo electrónico a Lula Da Silva, el Presidente de Brasil.
En ese mensaje de saludo personal le enviaba la máxima alegría, fuerza y entusiasmo para la próxima “Cumbre de las Américas” en el fin de semana que llega..
En el mensaje le pedía que NO olvidara nuestro trascendental (para mi Vida) encuentro en la ciudad de Cartagena de Indias, en el mes de septiembre del año 2003 durante la Cumbre Mundial del Café.
Y cuando en aquellos días tuve la oportunidad de entregarle personalmente, dedicar y firmar mi primer libro titulado: El Ultimo Viaje. ISBN: 0-9683701-0-1
Además de estrechar su mano con maxíma alegría, sentir su humanismo e intercambiar algúnas palabras con el.
En el mensaje también le pedía “ en serio y entre broma y mamando gallo” que le recordara a Barak Obama que yo fuí el primer latinoamericano y Colombiano “loco”---como dicen algunos psicópatas perversos ----que pensó en la posibilidad de un Hombre integro, Nuevo y de la Raza Negra, estuviera en la presidencia de los Estados Unidos de Norte América.
Sí ustedes queridos lectores y amigos, han leido o en los días por venir leen con calma y alegría Crónicas de Barcelona --- y trabajo escrito por mi y que terminé el día 24 de noviembre del 2004--- recordarán que allí aparece descrito en esas crónicas un: Cristo Negro y su nombre es Washington.
Extrañas hechos y sorpresas trae la vida….para muchas y muchos…con el pasar de los días.
Luego transcurridos los años y recordando de nuevo lo vivido en Cartagena de Indias en le año 2003 cuando entregué mi primer libro a Lula Da Silva y revisando las palabras escritas por mi y hace pocos días cuando pensaba y escribía sobre los efectos no pensados que traen el movimiento de las alas de una mariposa en Colombia, China, Canadá, Sur de Francia, Argentina-Paraná-, México o Venezuela, y como ellos repercuten sin duda algúna en otros lugares y personas del mundo.
Ya en el año 1997 (escrito en Compartiendo Alboradas 2004)
también en Barcelona, empecé a hablar y escribir y mucho antes que muchos poetas y escritores y “cantantes”de Latinoamérica, y otros lugares del Mundo; sobre los aterradores, asesinos, inaceptables, inhúmanos, perversos hechos y consecuencias que traen el uso maldito de las Minas explosivas y quiebrapatas en los niños, mujeres y niños de aquel Caos y Vergüenza Total ante la Humanidad y nuestros hijos y nietos en toda hispanoamérica que se llama : Colombia.
En mi correo de esta mañana le pido a Lula Da Silva qué con Barak Obama (la Nueva Esperanza de Justicia Social Y PAZ en el Mundo) hicieran lo ¡máximo y hasta lo imposible! que se les permita, para parar los Asesinatos y Desapariciones contra la comunidad negra y aborigen de Colombia. ( todo está escrito en Crónicas de Barcelona)
Pero más que todo y antes que todo le pedía a a ese gran Hombre que es: Lula da Silva que con Barak Obama, los dos juntos, NO se olviden un instante de pensar y actuar ya pero ¡YA!
Y de una vez por siempre en la historia del hombre como es el hecho trascendental de evitar y parar de una vez para siempre y por siempre y con la unión y ayuda de los otros lideres mundiales como Zarkosy, Putin, Cristina, Bachelet, la alemana y Chavez de Venzuela de parar la perversa y maldita Industria de la Guerra que es el clamor urgente y esperado de todos los Pueblos del Mundo.
SI parar de una vez por siempre ... la nefasta, injusta, asesina , perversa, maldita Guerra y Guerras, parar ese Horror de la industria y negocio de la Guerra en colombia, Palestina, Iraq y afganistan y cualquier otro lugar del Mundo donde los niños, mujeres y ancianos…como mi padre(RIP) ya no pueden pensar en una vida digna de un Ser Humano …porque solo unos pocos psicópatas comerciantes, e industriales y mercenarios de terror y fabricantes de Armas y Guerras, destruyen las ilusiones y ganas de vivir de todo aquel que solo merece una vida digna y feliz con los suyos en: PAZ y Justicia Social y sin distinción de raza, credo o clase social.
Gracías Lula y Obama ….Todos los pueblos del Mundo.
¡Si todos los pueblos del mundo desde México hasta el sur de chile y la argentina, el africa, europa, oceanía, Australia, el medio oriente, todos los paises arabes, Corea del sur y corea del norte, Japon y la China…
Todos todos esperamos que ustedes.
SI ustedes dos nos demuestren y prueben que no son parte de ese combo de psicópatas perversos que han manejado y manipulado la historia de la humanidad durante tantos siglos de batallas perdidas llenandola cada día de: llanto. Desolación, terror y crueldad sin limites en nuestros niños, mujeres y ancianos…
Carlos Echeverry Ramirez
Colombia-Canada
Reservados todos los Derechos de Autor ante CIPO Y WIPO
Es Miembro activo de la Unión de Escritores de Canada.
fitofeliz@hotmail.com
http://www.carlosecheverryramirez.org
Reservados todos los Derechos de Autor
Ante CIPO y WIPO
Para aquella que siempre creyó en mi…
A las orillas del gran rio…
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Hoy en la mañana jueves envié un correo electrónico a Lula Da Silva, el Presidente de Brasil.
En ese mensaje de saludo personal le enviaba la máxima alegría, fuerza y entusiasmo para la próxima “Cumbre de las Américas” en el fin de semana que llega..
En el mensaje le pedía que NO olvidara nuestro trascendental (para mi Vida) encuentro en la ciudad de Cartagena de Indias, en el mes de septiembre del año 2003 durante la Cumbre Mundial del Café.
Y cuando en aquellos días tuve la oportunidad de entregarle personalmente, dedicar y firmar mi primer libro titulado: El Ultimo Viaje. ISBN: 0-9683701-0-1
Además de estrechar su mano con maxíma alegría, sentir su humanismo e intercambiar algúnas palabras con el.
En el mensaje también le pedía “ en serio y entre broma y mamando gallo” que le recordara a Barak Obama que yo fuí el primer latinoamericano y Colombiano “loco”---como dicen algunos psicópatas perversos ----que pensó en la posibilidad de un Hombre integro, Nuevo y de la Raza Negra, estuviera en la presidencia de los Estados Unidos de Norte América.
Sí ustedes queridos lectores y amigos, han leido o en los días por venir leen con calma y alegría Crónicas de Barcelona --- y trabajo escrito por mi y que terminé el día 24 de noviembre del 2004--- recordarán que allí aparece descrito en esas crónicas un: Cristo Negro y su nombre es Washington.
Extrañas hechos y sorpresas trae la vida….para muchas y muchos…con el pasar de los días.
Luego transcurridos los años y recordando de nuevo lo vivido en Cartagena de Indias en le año 2003 cuando entregué mi primer libro a Lula Da Silva y revisando las palabras escritas por mi y hace pocos días cuando pensaba y escribía sobre los efectos no pensados que traen el movimiento de las alas de una mariposa en Colombia, China, Canadá, Sur de Francia, Argentina-Paraná-, México o Venezuela, y como ellos repercuten sin duda algúna en otros lugares y personas del mundo.
Ya en el año 1997 (escrito en Compartiendo Alboradas 2004)
también en Barcelona, empecé a hablar y escribir y mucho antes que muchos poetas y escritores y “cantantes”de Latinoamérica, y otros lugares del Mundo; sobre los aterradores, asesinos, inaceptables, inhúmanos, perversos hechos y consecuencias que traen el uso maldito de las Minas explosivas y quiebrapatas en los niños, mujeres y niños de aquel Caos y Vergüenza Total ante la Humanidad y nuestros hijos y nietos en toda hispanoamérica que se llama : Colombia.
En mi correo de esta mañana le pido a Lula Da Silva qué con Barak Obama (la Nueva Esperanza de Justicia Social Y PAZ en el Mundo) hicieran lo ¡máximo y hasta lo imposible! que se les permita, para parar los Asesinatos y Desapariciones contra la comunidad negra y aborigen de Colombia. ( todo está escrito en Crónicas de Barcelona)
Pero más que todo y antes que todo le pedía a a ese gran Hombre que es: Lula da Silva que con Barak Obama, los dos juntos, NO se olviden un instante de pensar y actuar ya pero ¡YA!
Y de una vez por siempre en la historia del hombre como es el hecho trascendental de evitar y parar de una vez para siempre y por siempre y con la unión y ayuda de los otros lideres mundiales como Zarkosy, Putin, Cristina, Bachelet, la alemana y Chavez de Venzuela de parar la perversa y maldita Industria de la Guerra que es el clamor urgente y esperado de todos los Pueblos del Mundo.
SI parar de una vez por siempre ... la nefasta, injusta, asesina , perversa, maldita Guerra y Guerras, parar ese Horror de la industria y negocio de la Guerra en colombia, Palestina, Iraq y afganistan y cualquier otro lugar del Mundo donde los niños, mujeres y ancianos…como mi padre(RIP) ya no pueden pensar en una vida digna de un Ser Humano …porque solo unos pocos psicópatas comerciantes, e industriales y mercenarios de terror y fabricantes de Armas y Guerras, destruyen las ilusiones y ganas de vivir de todo aquel que solo merece una vida digna y feliz con los suyos en: PAZ y Justicia Social y sin distinción de raza, credo o clase social.
Gracías Lula y Obama ….Todos los pueblos del Mundo.
¡Si todos los pueblos del mundo desde México hasta el sur de chile y la argentina, el africa, europa, oceanía, Australia, el medio oriente, todos los paises arabes, Corea del sur y corea del norte, Japon y la China…
Todos todos esperamos que ustedes.
SI ustedes dos nos demuestren y prueben que no son parte de ese combo de psicópatas perversos que han manejado y manipulado la historia de la humanidad durante tantos siglos de batallas perdidas llenandola cada día de: llanto. Desolación, terror y crueldad sin limites en nuestros niños, mujeres y ancianos…
Carlos Echeverry Ramirez
Colombia-Canada
Reservados todos los Derechos de Autor ante CIPO Y WIPO
Es Miembro activo de la Unión de Escritores de Canada.
fitofeliz@hotmail.com
http://www.carlosecheverryramirez.org
miércoles, abril 08, 2009
Reflexiones para la "salud mental" Carlos Echeverry Ramirez

Tecmoda
para: Paula a las orillas del Paraná
©Carlos Echeverry Ramírez-Colombia-Canada
Reservados todos los Derechos de Autor ante: CIPO Y WIPO
Queridos amigos y lectores en diferentes regiones de Latinoamérica debido al NO Respeto en los Derechos de Autor por una de las más grandes redes sociales --- de intercambio de fotos e info privada que existe hoy en día ...es decir “Orgía de vanidades..y Egos”...-----he decidido de NO seguir publicando El último viaje en fragmentos como lo venía haciendo. Quiero dar mis mas sinceros agradecimientos a la revista Semana de Colombia, al diario El Clarin de Buenos aires por haberme colaborado en ese proyecto. Mil gracías de corazón
Tremenda sorpresa me llevé despues de que charlé con la Divina y Extraordianria Paula de Paraná y le comenté hace unas semanas: Que no me gustaba subir nada en ese sitio porque alli se apropíaban en forma indebida de todo el material que uno subía mismo hasta despues de muerto.
La semana pasada entré a ese lugar y despues de 4 meses de no hacerlo y al cual solo subí mi vieja foto y un cuento cuando por curiosidad lo hice la primera vez.
Mayor fue mi sorpresa al encontrar mucho o casi todo el material escrito por mi en los últimos años ...
Cosa sorprendente... pero muy creible en le Mundo en el cual vivimos...y por ello mismo en la medida que pude a los días siguientes y con ayuda de abogados, y gastarme una buena suma de $$$ logramos borrar o que No se publique nada de lo escrito.
Sin mi autorisación o de los representantes y editores en Argentina, Mexíco, España y la convulsionada, triste y siempre moribunda: Colombia. Un saludo especíal al Silvio en barcelona y la Juana..esperando todo esté cada dia como lo merecen ellos dos juntos...metta metta....
A las bellas orillas del rio Paraná, hace un año que estuve alli y compartía alegría y Paz, disfrutando de los momentos mas felíces de mi vida por el hecho y circunstancia de conocer personajes extraordinarios, gente muy linda, el André, el Carlos, el orlando capurro y familia y en uno de los medio ambientes mas bellos que haya podido conocer en la infinidad de paises y lugares donde he vivido y compartido siempre la Alegría y Risa de vivir y estar aún con vida...con las personas a mi al rededor... debo decir ya hoy en día...que tambien encontré y conocí el lado oscuro de algúnas piscópatas y perversas con titulo...
Mando un saludo especíal y de reflexión en estos dias por venir ....
Es decir estas palabras van para aquellos aquellos seres humanos que por estos días dandosén golpes de pecho, avanzan de rodillas con granos de maiz por centenares de metros con lagrimas de cocodrilo en los átrios y naves de las iglesias, mientras maltratan a sus madres ancianas e invadidas de cancer y para aquella (s) que gritaban desde la vereda del frente de su casa y desde la edad de los 10 años y por muchos años despues a su padre: Turco HP andate a la mierda.... Y el solo en silencio la observaba...
Que tienen al “negro” sus trabajadoras y trabajadores con salarios no dignos de un ser humano, (hoy en dia demandadas por esos trabajadores) para aquellas laburantes que trabajan en hospitales de tercera sin servicios de peditaría, pero que sin embargo se siguen creyendo las últimas coca Cola del desierto.
Peso si... y tambien muy orgullosas con Lolas y Colas muy alegres e inquietas y hoy más que nunca insatisfechas despues de” el último viaje” a cali.
Si mis queridos amigos y lectores dandoles Bendiciones y No maldiciones para aquellos seres que dicen y decían : Negro hijo de puta como decía junto a la piscina un conocido y perverso personaje del litoral en Paraná y de un pequeño pueblo con hospital sin servicio de peditaría...es para ella y todos aquellos que odian a todo aquel que piense y actue diferente a ellos.
Y que maltratan a los humildes y aquellos marginados por el Estado y la mal llamada “Sociedad” y clase media de “Colombia” y Argentina, España o Mexíco....llamandoles Negros Hijos de Puta , Indios y negros chotos, putos –arpias viejas...etc... y todas aquellas Bestialidades y palabras nacidas de algo que solo tiene un nombre :
la Ignorancia sin limite .....La perversidad y maldad del Intelecto.
.la infamia Total hecha realidad en ella y ellos y lo que represaentan y será en el futuro si no cambian de actitud y toman consciencia de su accionar por siempre equivocado..todo se devuelve todo...todo hasta el movimiento de las alas de una mariposa....en la China...Cali o Barcelona
Es interesante observar...---no mirar—Observar muy bien....ya qué no es solo necesario mirar el bosque sino saber y conocer las especies que lo conforman...
Yo me pregunto hoy en dia que escribo estas lineas...El por qué nunca .nunca esos perversos y siniestros personajes de Lolas y Colas alegres e inquietas e insatisfechas...Nunca Nunca se cuestionan asi mismas: del daño, terror, desolación y llanto, tristeza que han inflingído en los otros seres humanos que se atrevierón a creer, o confiar en ellas o ellos.
Y como lo fueron y son su . propia Madre, (RIP )Padre (RIP), hermanos, benefactores, amigos—“prima” y amigas en Rosario y Gualeguay..
¿El por qué tambíen me pregunto?... Los curas y aquellos que tanto predican el crsitianismo NO tiene la Enteresa y el Valor y la ética de decir en sus largos sermones a los mas afortunados economicamente de: pagar salarios más Justos y dignos a sus trabajadores y esclavos.
¿El por que se acepta y se tolera a estas personas por nosotros y se les considera paradigmas en lo Moral y Social ..?
Cuando solo han sembrado, tolerado y, aceptado en complice silencio y dando certificados truchos de incapacidad de trabajo y otros detalles mas declarados y ya denunciados y muy conocidos y estudiados por la AFIP en estos momentos.
¿Porqué hemos aceptado que desde su poder ficticio y efímero y que les brinda un titulo académico o un puesto en una burocracia, Nos llenen de terror, llanto, desolación, angustia, en/ y a los otros seres Humanos....?
Definitivamante el Mundo está al revez como decía Alan Jara..de Colombia hace unos meses cuando fue liberado de un secuestro de siete años -----¡!!si así como se leé siete años---- por la Farc!! ..cosa Inaceptable desde todo punto de vista y horrible crimen de leza humanidad.
Como lo es en si mismo y sin perdon algúno el hecho de usar la Ciencia de la Salud Mental para: manipular, engañar, robar, abusar, chamuyar, y sacarle el dinero a las personas que solo llevan: Alegría y PAZ en su Corazón.
Un abrazo y mis mayores alegrías para todos...
En Toronto—Canada
El dia miercoles abril 8 del año 2009
©Carlos Echeverry Ramírez
domingo, abril 05, 2009
Diseño de Imagénes y caratula con propiedad intelectual como autora: PhD. Carolina Constabel Lemberg-Alemania-Canada-Reservados todos los derechos de autor ante CIPO y WIPO
El último Viaje
ISBN: 0-9683701-0-1
Reservados todos los derechos de autor ante CIPO y WIPO
Fragmento (15 )El último Viaje
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Reposadamente, como si fuera un Arquímedes y Demóstenes tropical hablé:
-Señores de la Justicia, señores representantes de todas las instituciones y gobiernos del mundo, mujeres, hombres y niños aquí presentes...
Observé cuidadosamente a los hombres de los aparatos, los de los medios de comunicación, los que casi siempre controlan el Poder, los omnipresentes y pervertidos gringos, para recordarles que no podían perder esta exclusiva del drama de mi vida, en vivo y en directo para todos los lugares del mundo con sus cámaras de video y aparatos de radio y ¡quién sabe qué otros más!
Continué la arenga diciendo unas palabras de mi padre:
-Mi única riqueza terrenal desde la infancia ha sido el amor a la libertad y todo aquello que encierran esas palabras en el desarrollo del hombre. Los únicos objetivos en mi vida han sido y serán el desarrollo integral del hombre, en armonía con la naturaleza.
Me extrañé al escuchar un fuerte y largo aplauso y continué hablando:
-Soy testigo, como todos los aquí presentes y ausentes, de que este siglo por terminar, este milenio que llega a su fin, ha sido el siglo más cruel, atroz y sangriento de toda la historia de la humanidad, y del hombre desde su aparición en la Tierra. Lo hemos visto y sentido todos.
Sí, todos los aquí presentes y ausentes, hemos visto cómo el hombre encadenó al mismo hombre, hemos visto con terror impotente Hiroshimma y Nagasaki, las dos guerras, los cientos de batallas de siglos pasados; hemos visto cómo nos masacramos los unos a los otros: ¡Sólo por el oro!, Sí, ¡el oro!
Hubo rumores e imparables aplausos en la sala.
-Yo me pregunto -continué- y les quiero preguntar a ustedes, los trece hombres que representan la Justicia del Mundo, y a todos los aquí presentes y a los ausentes...
Aquí interrumpí, y con parsimonia miré a lo lejos, hacia las tribunas donde estaba la gente, saqué el pedazo de panela del pantalón y lo di a mi mula Policarpa delante de todo el mundo. ¡Y los gringos filmando y grabando! Según ellos, este, un acto único de belleza y ternura…
Mientras tanto, la mula y la perra me miraban fascinadas, la perra movía la cola en forma desesperada, igual que la arisca mula que se espantaba la invasión de moscas, también presentes en la sala.
Cuando la golosa mula terminó de engullir la panela, continué el discurso.
Recordando mis años de infancia, en medio de un cañaduzalen el Valle del cauca , en nuestra escuela y dicen también, que en todas las escuelas del mundo, en aquellas de pueblos con calles polvorientas y sin acueducto, donde sólo el hecho de encontrar agua es una titánica labor de tres hora en un burro o en una mula como ésta, -mi mula mira de reojo ¡me pica el ojo!-, en las que se enseña desde la edad de la leche materna, que en Europa, en países como éstos y en un lugar llamado Suiza hubo un hombre, cuyo nombre ya está olvidado por todos y aquí por nosotros...
Diciendo esto miré otra vez alrededor, a lo lejos, a los amaneceres de mis tierras y las pampas, el sol lejano, acaricié mi mula con cariño, escuché los pájaros y las cascadas de agua, el sonido entre los ríos y la algarabía del recreo en la escuela; volví y observé a los trece hombres de la justicia y a las tribunas a reventar; caminé alzando la voz, mirando la tenue luz de las ventanas y dije:
-Jean Jacob Rousseau. ¿Lo recuerdan ustedes acaso?
¿Lo olvidaron ya?
Me quedo en silencio y vuelvo a mirar alrededor en aquella sala grandísima, acostumbrado al espacio pequeño de la celda.
Miro la sala de madera vieja, con sus muebles todos llenos de gorgojo, con las ventanas todavía buscando a Dios desesperadamente.
Analizo de nuevo a los trece ancianos, el intérprete, el abogado defensor y los policías detrás; lo mismo que a aquellos que continuaban entrando al lugar a presenciar este hecho histórico en mi vida de trashumante, día que cambió mi vida y el resto de lo que me falta por vivir.
Después de hablar, sobre la sala cayó un silencio helado. Se sentía el frío y en el exterior de la sala caía la lluvia.
Los presentes, en la mitad de este silencio nos mirábamos los unos a los otros enmudecidos.
Sólo se escuchaba el silencio sepulcral que sentíamos.
El silencio de la muerte.
Ese silencio que hemos sentido millones de veces, el que se siente siempre en las trincheras de la guerra después de escuchar los fusiles y el que sentimos en las tumbas después de los asesinos y criminales bombardeos.
De pronto, en el silencio de la sala se hizo presente para sorpresa de todos.
Como por arte de magia, apareció el amigo: J. J. Rousseau.
Recuerdo que se paró muy tranquilo al lado de mi mula, la acarició contento, le miró las muelas con curiosidad, examinó los cascos, tanteó el cuerpo y la altura; con gran placer y admiración miraba la excelente calidad de las carguitas de café y el racimito de bananas; la mula arisca lo miraba de reojo y le pelaba las amarillentas muelas.
Yo apenado sonreía.
Segundos después, Rousseau empezó a mirarnos a todos los presentes.
Muy serio y preocupado miraba a los trece hombres de la justicia, a los acusadores, a los duros y a los representantes de los gobiernos y las instituciones, a los pueblos mediocres, con incredulidad e impaciencia.
Rousseau miraba tristemente en nuestros ojos todo aquello que habíamos hecho después de su muerte; al dar vueltas por la sala sentía la misma soledad y angustia de todos los reunidos en ella.
Miraba a la Justicia detenidamente y, con especial interés, detuvo su vista en los trece hombres del estrado.
Sus ojos reflejaban la tristeza infinita que le causaba el tener que aceptar el deplorable estado de la Justicia moderna... Sí, la farsa de la llamada Justicia moderna, los hombres que la ejercían y los que la padecíamos.
Miraba las ilógicas relaciones económicas, políticas y sociales entre los pueblos.
Por último, Rousseau retiró su mirada, en este silencio helado de las trincheras y silencio último de nuestra muerte por venir, y se alejó ensimismado de la sala.
Yo, en ese momento, recordé las tumbas de Tasajera en el Caribe de Colombia, caminé un poco a la izquierda, y dirigí mi mirada a las tribunas y a los trece hombres de la Justicia.
Escondiendo una sonrisa, ¡por joderlos! y haciendo una sombra inmensa con mis palabras dije:
Continua...
Carlos Echeverry Ramírez--Colombia-Canada
fitofeliz@hotmail.com
www.carlosecheverryramirez.org
Reservados todos los Derechos de Autor ante CIPO y WIPO
jueves, abril 02, 2009
El último Viaje--Carlos Echeverry Ramirez--Fragmento(14)
El último Viaje
ISBN 09683701-0-
Reservados todos los Derechos de autor ante CIPO y WIPO
Escrito en la ciudad de toronto--Canada el dia 28 de diciembre del año 1996
Fragmento (14)
CAER.
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Sonó el mazo del juez otra vez.
Y empezó el proceso.
El hombre más anciano y con más jerarquía, que estaba en el centro del estrado, se dirigió al intérprete en francés; yo pedí la palabra y me fue dada, me levanté y hablé en francés; sí, en francés con acento andaluz:
-Su excelencia, su señoría, yo conozco, comprendo y hablo el idioma francés.
Para mi sorpresa, el hombre preguntó: ¿dónde lo había aprendido? ¡Si yo era un latinoamericano!
-Al terminar los estudios secundarios mis padres me enviaron a estudiar en una universidad de la ciudad de París. En esa ciudad viví por varios años y estudié la lengua e historia de la civilización francesa- respondí respetuosamente.
Dije también que hablaba igualmente el inglés, el alemán y el español, por ser este último mi lengua materna.
Aterrado estaba el hombre de ver a este criminal loco y, además políglota.
Se escucharon en la sala muchas risas reprimidas. Con dureza y mirada incrédula, mirando a las graderías, el juez golpeó con el mazo fuertemente para pedir silencio otra vez y dio la palabra a los hombres encargados de acusarme.
Uno de ellos se levantó y nombró los tres crímenes.
Los describió técnicamente y dentro de los artículos consagrados para esto dentro de las leyes suizas.
Acto seguido, con calma y enérgica voz pidió la máxima condena.
Recordó a los hombres del tribunal, a las personas en las graderías y a los representantes de las instituciones gubernamentales que las gentes de Colombia y Latinoamérica son los caínes modernos y destructores de la juventud del mundo...
Durante dos horas y media, describió en forma magistral, todas las técnicas e industrias del sindicato del crimen, que habían sido creadas por hombres como yo, según él, nacidos sólo para destruir la civilización moderna.
¡Hijos de puta! ¡Todos!
Sin excepción alguna, todos los que aplaudieron; pensé yo, al escuchar los pocos aplausos de la sala en favor de este hombre.
Cuando terminó de hablar, yo, llevado del... carajo también, sentí una rabia y tremenda frustración de tener que aceptar lo dicho por este mal nacido.
Respiré profundo una y otra vez, sólo así me controlé.
Recordé a mi profesor de historia en el bachillerato en un colegio de curas, sólo para ricos y oligarcas. Hombre alto, con su salario de miseria, una calavera andando por el hambre que se levantaba a las cuatro de la mañana para llegar caminando a dictar clase a las ocho, con pantalones remendados y las suelas de los zapatos rotas, y con una naturalidad jamás conocida por mí en otro hombre; apasionadamente nos enseñaba la historia de Europa, de lugares como éste, aquí en la sala; recordaba con ironía el nombre en la vida real de aquel hombre llamado, por cosas extrañas del destino, Napoleón. Nosotros en los primeros años del bachillerato lo llamábamos “Napo”. Jamás he conocido un hombre más triste al contar, en aquellas clases, las estupideces y brutalidades cometidas por el hombre.
Al terminar de hablar, el acusador se sentó y todos los que no aplaudieron lo miraron sorprendidos de ver a este sofista moderno hablando tanta mentira.
¡Increíble!
Enseguida miré al hombre que representaba los intereses de los que me acusaban por lo del tiquete de tren.
Trataba yo de encontrar una justificación más a sus palabras que el dinero que como salario ganaba, por lo que acababa de hacer o decir ante la justicia europea, en el país de Suiza y ante la mirada y escucha de todos los representantes de los pueblos del mundo y de sus países presentes en la sala.
Miré a mis espaldas y encontré a los puritanos pervertidos. No sé por qué me había olvidado de ellos ¡Los gringos!
Estaban extasiados y felices filmando y grabando cada segundo de lo que sucedía; los podía escuchar decir, mientras se limpiaban las narices:
-It’s O.K. It’s O.K. It’s good. Excellent. The best!
Todo estaba ya listo para el marketing del día y la respectiva miseria y angustia que cambió mi vida, y la de muchos presentes y ausentes que conocían mi caso perdido en este tribunal.
Estando ya metido por completo y sin escapatoria alguna, en un momento raro, empecé a sentir un gran cambio en mí, al mirar de frente a los trece inquisidores.
Mirando hacia las graderías y apreciando la tenue luz que entraba por las ventanas, empecé a sentir y ver mi ropa diferente, distinta de la que tenía cuando salí de la celda: ahora mis zapatos eran alpargatas, tenía un pantalón beige, camisa floreada de brillantes colores y, no sé por qué, percibí un olor conocido por mi ancestro.
Sí, apareció como por arte de magia y, a la mano derecha, mi mula arisca y fiel, ¡la Policarpa!, con dos carguitas de café y un racimo de bananas a lado y lado. Con alegría, vi también aparecer a mi perra Tamara, toda llena de pulgas, echada feliz a mi lado izquierdo.
Recuerdo bien, que debajo de mi pantalón sentí algo duro ¡y grande! Con curiosidad mandé la mano esperando tocar lo conocido y sí, encontré un pedazo de panela.
Me puse el poncho al hombro izquierdo y seguí observando a los trece hombres de la justicia al frente, mientras la perra y mi mula arisca y fiel, me miraban de reojo ¡llenas de risa!, felices estábamos de estar juntos otra vez. ¡Qué alegría!
Amiga escogida, Catalina Limberg C., puedes estar segura que mi metamorfosis fue total. Ante todo lo escuchado y dicho por el acusador en esa sala, sólo se esperaba que dijera tajante lo que yo representaba en ese tribunal ante la justicia europea, los miembros de las organizaciones y otros espectadores.
Todos los presentes en la sala, sin rechazo alguno, felices por las carguitas de Café de la Colombie y el racimito de bananas aceptaron la presencia de mi mula arisca y de mi fiel perra Tamara.
Creo que la justicia recordó no lejos al Aníbal con sus elefantes por la Vía Apia.
Quizás por esto, un criminal loco de tan baja calaña con una mula cargada de café y bananas, más una perra pulgosa, no era cosa extraña en esos lugares tan familiarizados antiguamente con elefantes y ahora con las cabras y sus cencerros. Y quién sabe qué cosas más en la controlada intimidad de sus gentes.
Estando en esta situación confronté una vez más la ignorancia, la estupidez y la mediocridad del hombre moderno, cuando uno de los gringos vino con una cámara a preguntarme si Policarpa, mi mula arisca, era “pura sangre” y si tenía los papeles del pedigrí, y en orden.
Yo apenas me controlé al ver todos esos aparatos ahora más extraños para mí desde que llegaron mis fieles animales. Esas cámaras y cosas electrónicas siempre nos ponen nerviosos a todos y más a los del trópico.
Así, ya más tranquilo y feliz, con la presencia de mis dos amigas, la una arisca y fiel, la otra sólo fiel ¡Gracias a Dios!, decidí también sentirme un indio de Canaima, un llanero de Cojedes, un negro del Chocó, un huaso chileno, un cholo peruano, un gaucho de las Pampas y un mexicano con sombrerote, bigotes y guitarrón.
Escuchaba atentamente las guitarras, los tiples, los charangos, el bandoneón de Piazzolla, el cuatro Venezolano, el arpa, las flautas y el acordeón.
Empecé a sentirme toda esa gente linda de Latinoamérica y todos esos bellos grupos étnicos del mundo presentes.
Sí, todos esos pueblos del Mundo.
Me sentía uno y cada uno de ellos y, acompasado con la música, respiraba lentamente.
Me levanté, respiré profundo, recordé mi sufrido pueblo, cogí el lazo de mi mula al lado derecho y la perra me siguió del lado izquierdo; miré alrededor allí parado delante de todo el mundo; miré a lo lejano y a lo cercano, a mis tierras, a mis risas de la infancia y, llevando del lazo a mi mula con mucho orgullo, paré en el centro de la gran sala, levanté la mano derecha y pedí la palabra otra vez, la cual me fue concedida.
Empecé a caminar tranquilamente hacia la gradería del lado izquierdo. Miraba a la gente de las tribunas, llegué a la baranda, encontré a todos esos seres de la “Eterna Primavera” y también a aquellos del oriente de Antioquia. Toda una sorpresa para mí.
Miré a los conocidos y desconocidos. Volteé hacia donde estaban las cámaras de los gringos a la entrada, a los costados y al centro de la sala; vi otra vez los aparatos raros y los bien conocidos por nosotros ¡los aparatos blancos!, con máxima desesperación siempre consumidos por ellos. Por los gringos.
Recorrí con la mirada todo el auditorio e hice una venia con la cabeza. ¡Y los gringos filmando!
Di la vuelta, jalé la mula Policarpa en la nueva dirección, hacia la gradería del centro, justo a mis espaldas donde anteriormente estaba sentado con los policías al lado cuidándome, con el intérprete a la derecha y el abogado de oficio a la izquierda.
Paré, acaricié la mula en el cuello, revisé las carguitas de café y el racimito de bananas, esto en el silencio de la sala y bajo la mirada de todas las personas y el enfoque de las cámaras siguiendo segundo a segundo mis movimientos.
Ya frente a ellos hice nuevamente la venia del saludo, agachando la cabeza.
No pude contener la sonrisa al ver entrar a unos hombres a la carrera con sombrerotes, guitarras, trompetas y uniformes negros con cosas plateadas en sus pantalones.
Todos buscaban con desesperación un asiento, listos a mirar y escuchar lo que pasaba y pasaría.
Seguí con el lazo en la mano llevando a Policarpo, la mula, y Tamara, mi perra pulgosa, hacia el costado izquierdo.
Esa gradería estaba a reventar, no cabía un alma pecadora o ingenua; sonreí en medio de esta multitudinaria reunión y el rumor constante y ya impaciente de los trece ancianos de la justicia esperando que parara mis movimientos y tomara por fin el uso de la palabra.
Avancé hasta la baranda, frente a la gradería izquierda, y repetí el gesto de saludar con la venia de cabeza; luego, sintiéndome llevado del carajo, por el carcelazo que se venía encima, me dirigí al centro de la sala.
Parado allí miré al suelo, luego miré la luz tenue que entraba por las ventanas; otra vez me distrajo la belleza en la mirada de Mazarine con su labrador negro.
Una vez más volteé para observar el estrado con sus jueces, mientras la mula me apenaba al mostrar sus dientes amarillos y la perra se rascaba las pulgas.
Reposadamente, como si fuera un Arquímedes y Demóstenes tropical hablé:
Continua...
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Carlos Echeverry Ramírez-Colombia-Canada
fitofeliz@hotmail.com
www.carlosecheverryramirez.org
ISBN 09683701-0-
Reservados todos los Derechos de autor ante CIPO y WIPO
Escrito en la ciudad de toronto--Canada el dia 28 de diciembre del año 1996
Fragmento (14)
CAER.
------------------------------
Sonó el mazo del juez otra vez.
Y empezó el proceso.
El hombre más anciano y con más jerarquía, que estaba en el centro del estrado, se dirigió al intérprete en francés; yo pedí la palabra y me fue dada, me levanté y hablé en francés; sí, en francés con acento andaluz:
-Su excelencia, su señoría, yo conozco, comprendo y hablo el idioma francés.
Para mi sorpresa, el hombre preguntó: ¿dónde lo había aprendido? ¡Si yo era un latinoamericano!
-Al terminar los estudios secundarios mis padres me enviaron a estudiar en una universidad de la ciudad de París. En esa ciudad viví por varios años y estudié la lengua e historia de la civilización francesa- respondí respetuosamente.
Dije también que hablaba igualmente el inglés, el alemán y el español, por ser este último mi lengua materna.
Aterrado estaba el hombre de ver a este criminal loco y, además políglota.
Se escucharon en la sala muchas risas reprimidas. Con dureza y mirada incrédula, mirando a las graderías, el juez golpeó con el mazo fuertemente para pedir silencio otra vez y dio la palabra a los hombres encargados de acusarme.
Uno de ellos se levantó y nombró los tres crímenes.
Los describió técnicamente y dentro de los artículos consagrados para esto dentro de las leyes suizas.
Acto seguido, con calma y enérgica voz pidió la máxima condena.
Recordó a los hombres del tribunal, a las personas en las graderías y a los representantes de las instituciones gubernamentales que las gentes de Colombia y Latinoamérica son los caínes modernos y destructores de la juventud del mundo...
Durante dos horas y media, describió en forma magistral, todas las técnicas e industrias del sindicato del crimen, que habían sido creadas por hombres como yo, según él, nacidos sólo para destruir la civilización moderna.
¡Hijos de puta! ¡Todos!
Sin excepción alguna, todos los que aplaudieron; pensé yo, al escuchar los pocos aplausos de la sala en favor de este hombre.
Cuando terminó de hablar, yo, llevado del... carajo también, sentí una rabia y tremenda frustración de tener que aceptar lo dicho por este mal nacido.
Respiré profundo una y otra vez, sólo así me controlé.
Recordé a mi profesor de historia en el bachillerato en un colegio de curas, sólo para ricos y oligarcas. Hombre alto, con su salario de miseria, una calavera andando por el hambre que se levantaba a las cuatro de la mañana para llegar caminando a dictar clase a las ocho, con pantalones remendados y las suelas de los zapatos rotas, y con una naturalidad jamás conocida por mí en otro hombre; apasionadamente nos enseñaba la historia de Europa, de lugares como éste, aquí en la sala; recordaba con ironía el nombre en la vida real de aquel hombre llamado, por cosas extrañas del destino, Napoleón. Nosotros en los primeros años del bachillerato lo llamábamos “Napo”. Jamás he conocido un hombre más triste al contar, en aquellas clases, las estupideces y brutalidades cometidas por el hombre.
Al terminar de hablar, el acusador se sentó y todos los que no aplaudieron lo miraron sorprendidos de ver a este sofista moderno hablando tanta mentira.
¡Increíble!
Enseguida miré al hombre que representaba los intereses de los que me acusaban por lo del tiquete de tren.
Trataba yo de encontrar una justificación más a sus palabras que el dinero que como salario ganaba, por lo que acababa de hacer o decir ante la justicia europea, en el país de Suiza y ante la mirada y escucha de todos los representantes de los pueblos del mundo y de sus países presentes en la sala.
Miré a mis espaldas y encontré a los puritanos pervertidos. No sé por qué me había olvidado de ellos ¡Los gringos!
Estaban extasiados y felices filmando y grabando cada segundo de lo que sucedía; los podía escuchar decir, mientras se limpiaban las narices:
-It’s O.K. It’s O.K. It’s good. Excellent. The best!
Todo estaba ya listo para el marketing del día y la respectiva miseria y angustia que cambió mi vida, y la de muchos presentes y ausentes que conocían mi caso perdido en este tribunal.
Estando ya metido por completo y sin escapatoria alguna, en un momento raro, empecé a sentir un gran cambio en mí, al mirar de frente a los trece inquisidores.
Mirando hacia las graderías y apreciando la tenue luz que entraba por las ventanas, empecé a sentir y ver mi ropa diferente, distinta de la que tenía cuando salí de la celda: ahora mis zapatos eran alpargatas, tenía un pantalón beige, camisa floreada de brillantes colores y, no sé por qué, percibí un olor conocido por mi ancestro.
Sí, apareció como por arte de magia y, a la mano derecha, mi mula arisca y fiel, ¡la Policarpa!, con dos carguitas de café y un racimo de bananas a lado y lado. Con alegría, vi también aparecer a mi perra Tamara, toda llena de pulgas, echada feliz a mi lado izquierdo.
Recuerdo bien, que debajo de mi pantalón sentí algo duro ¡y grande! Con curiosidad mandé la mano esperando tocar lo conocido y sí, encontré un pedazo de panela.
Me puse el poncho al hombro izquierdo y seguí observando a los trece hombres de la justicia al frente, mientras la perra y mi mula arisca y fiel, me miraban de reojo ¡llenas de risa!, felices estábamos de estar juntos otra vez. ¡Qué alegría!
Amiga escogida, Catalina Limberg C., puedes estar segura que mi metamorfosis fue total. Ante todo lo escuchado y dicho por el acusador en esa sala, sólo se esperaba que dijera tajante lo que yo representaba en ese tribunal ante la justicia europea, los miembros de las organizaciones y otros espectadores.
Todos los presentes en la sala, sin rechazo alguno, felices por las carguitas de Café de la Colombie y el racimito de bananas aceptaron la presencia de mi mula arisca y de mi fiel perra Tamara.
Creo que la justicia recordó no lejos al Aníbal con sus elefantes por la Vía Apia.
Quizás por esto, un criminal loco de tan baja calaña con una mula cargada de café y bananas, más una perra pulgosa, no era cosa extraña en esos lugares tan familiarizados antiguamente con elefantes y ahora con las cabras y sus cencerros. Y quién sabe qué cosas más en la controlada intimidad de sus gentes.
Estando en esta situación confronté una vez más la ignorancia, la estupidez y la mediocridad del hombre moderno, cuando uno de los gringos vino con una cámara a preguntarme si Policarpa, mi mula arisca, era “pura sangre” y si tenía los papeles del pedigrí, y en orden.
Yo apenas me controlé al ver todos esos aparatos ahora más extraños para mí desde que llegaron mis fieles animales. Esas cámaras y cosas electrónicas siempre nos ponen nerviosos a todos y más a los del trópico.
Así, ya más tranquilo y feliz, con la presencia de mis dos amigas, la una arisca y fiel, la otra sólo fiel ¡Gracias a Dios!, decidí también sentirme un indio de Canaima, un llanero de Cojedes, un negro del Chocó, un huaso chileno, un cholo peruano, un gaucho de las Pampas y un mexicano con sombrerote, bigotes y guitarrón.
Escuchaba atentamente las guitarras, los tiples, los charangos, el bandoneón de Piazzolla, el cuatro Venezolano, el arpa, las flautas y el acordeón.
Empecé a sentirme toda esa gente linda de Latinoamérica y todos esos bellos grupos étnicos del mundo presentes.
Sí, todos esos pueblos del Mundo.
Me sentía uno y cada uno de ellos y, acompasado con la música, respiraba lentamente.
Me levanté, respiré profundo, recordé mi sufrido pueblo, cogí el lazo de mi mula al lado derecho y la perra me siguió del lado izquierdo; miré alrededor allí parado delante de todo el mundo; miré a lo lejano y a lo cercano, a mis tierras, a mis risas de la infancia y, llevando del lazo a mi mula con mucho orgullo, paré en el centro de la gran sala, levanté la mano derecha y pedí la palabra otra vez, la cual me fue concedida.
Empecé a caminar tranquilamente hacia la gradería del lado izquierdo. Miraba a la gente de las tribunas, llegué a la baranda, encontré a todos esos seres de la “Eterna Primavera” y también a aquellos del oriente de Antioquia. Toda una sorpresa para mí.
Miré a los conocidos y desconocidos. Volteé hacia donde estaban las cámaras de los gringos a la entrada, a los costados y al centro de la sala; vi otra vez los aparatos raros y los bien conocidos por nosotros ¡los aparatos blancos!, con máxima desesperación siempre consumidos por ellos. Por los gringos.
Recorrí con la mirada todo el auditorio e hice una venia con la cabeza. ¡Y los gringos filmando!
Di la vuelta, jalé la mula Policarpa en la nueva dirección, hacia la gradería del centro, justo a mis espaldas donde anteriormente estaba sentado con los policías al lado cuidándome, con el intérprete a la derecha y el abogado de oficio a la izquierda.
Paré, acaricié la mula en el cuello, revisé las carguitas de café y el racimito de bananas, esto en el silencio de la sala y bajo la mirada de todas las personas y el enfoque de las cámaras siguiendo segundo a segundo mis movimientos.
Ya frente a ellos hice nuevamente la venia del saludo, agachando la cabeza.
No pude contener la sonrisa al ver entrar a unos hombres a la carrera con sombrerotes, guitarras, trompetas y uniformes negros con cosas plateadas en sus pantalones.
Todos buscaban con desesperación un asiento, listos a mirar y escuchar lo que pasaba y pasaría.
Seguí con el lazo en la mano llevando a Policarpo, la mula, y Tamara, mi perra pulgosa, hacia el costado izquierdo.
Esa gradería estaba a reventar, no cabía un alma pecadora o ingenua; sonreí en medio de esta multitudinaria reunión y el rumor constante y ya impaciente de los trece ancianos de la justicia esperando que parara mis movimientos y tomara por fin el uso de la palabra.
Avancé hasta la baranda, frente a la gradería izquierda, y repetí el gesto de saludar con la venia de cabeza; luego, sintiéndome llevado del carajo, por el carcelazo que se venía encima, me dirigí al centro de la sala.
Parado allí miré al suelo, luego miré la luz tenue que entraba por las ventanas; otra vez me distrajo la belleza en la mirada de Mazarine con su labrador negro.
Una vez más volteé para observar el estrado con sus jueces, mientras la mula me apenaba al mostrar sus dientes amarillos y la perra se rascaba las pulgas.
Reposadamente, como si fuera un Arquímedes y Demóstenes tropical hablé:
Continua...
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Carlos Echeverry Ramírez-Colombia-Canada
fitofeliz@hotmail.com
www.carlosecheverryramirez.org
lunes, marzo 30, 2009
El último Viaje Fragmento (13) Carlos Echeverry Ramirez
El último Viaje
ISBN: 0-9683701-0-1
Reservados Todos los Derechos de Autor Ante CIPO y WIPO
Fragmento (13)
Escrito En la ciudad de Toronto -Canada el dia 28 de diciembre del año 1996

Fotografía con propiedad intelectual de PhD Carolina Constabel Lemberg ante CIPO Y WIPO-Reservados todos los derechos de Autor
--------------------------------
De repente todo quedó en silencio. ¡Sí! En silencio.
Todo era silencio. Y sólo se oía el dramático llanto de un recién nacido.
Este bebé venía colgado, amarrado a la espalda de una Mujer Divina, muy pequeñita y descalza, vestida toda de rojo y con el cabello negro ensoñador amarrado con un bello trapo de colores.
Una indígena hispanoamericana.
Al escuchar todos los presentes en la sala el llanto en el dominante silencio, milenariamente sentido únicamente por ella y su etnia, con unos movimientos armoniosos, exactos en el tiempo y sin mirar a su alrededor, ausente de todas las miradas que reprochaban injustamente el llanto del niño; con todo su cuidado y su amor infinito bajó al bebé de su espalda.
La indígena, manipuló al recién nacido armoniosamente para ponerlo al frente de su pecho y sostenerlo en sus brazos; luego, lentamente debajo de su poncho rojo con delgadas líneas verticales de colores amarillo, azul y blanco, verde, azul, morado, anaranjado y negro entramados bajo la tenue luz que entraba en la sala por las ventanas, corrió muy despacio con su mano derecha, la suave tela de su atuendo en el lado izquierdo y sacando con plena alegría su teta rosada ante todo el mundo y con un bello pezón grande de color lila, la puso en la ávida boca del bebé.
La sala impávida y aterrada observaba fascinada cómo el bebé se callaba y alimentaba.
Ahora feliz la criatura.
Sonó el mazo del juez otra vez.
Y empezó el proceso.
Continua...
Carlos Echeverry Ramírez-(Colombia-Canada)
fitofeliz@hotmail.com
www.carlosecheveryramirez.org
ISBN: 0-9683701-0-1
Reservados Todos los Derechos de Autor Ante CIPO y WIPO
Fragmento (13)
Escrito En la ciudad de Toronto -Canada el dia 28 de diciembre del año 1996
Fotografía con propiedad intelectual de PhD Carolina Constabel Lemberg ante CIPO Y WIPO-Reservados todos los derechos de Autor
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De repente todo quedó en silencio. ¡Sí! En silencio.
Todo era silencio. Y sólo se oía el dramático llanto de un recién nacido.
Este bebé venía colgado, amarrado a la espalda de una Mujer Divina, muy pequeñita y descalza, vestida toda de rojo y con el cabello negro ensoñador amarrado con un bello trapo de colores.
Una indígena hispanoamericana.
Al escuchar todos los presentes en la sala el llanto en el dominante silencio, milenariamente sentido únicamente por ella y su etnia, con unos movimientos armoniosos, exactos en el tiempo y sin mirar a su alrededor, ausente de todas las miradas que reprochaban injustamente el llanto del niño; con todo su cuidado y su amor infinito bajó al bebé de su espalda.
La indígena, manipuló al recién nacido armoniosamente para ponerlo al frente de su pecho y sostenerlo en sus brazos; luego, lentamente debajo de su poncho rojo con delgadas líneas verticales de colores amarillo, azul y blanco, verde, azul, morado, anaranjado y negro entramados bajo la tenue luz que entraba en la sala por las ventanas, corrió muy despacio con su mano derecha, la suave tela de su atuendo en el lado izquierdo y sacando con plena alegría su teta rosada ante todo el mundo y con un bello pezón grande de color lila, la puso en la ávida boca del bebé.
La sala impávida y aterrada observaba fascinada cómo el bebé se callaba y alimentaba.
Ahora feliz la criatura.
Sonó el mazo del juez otra vez.
Y empezó el proceso.
Continua...
Carlos Echeverry Ramírez-(Colombia-Canada)
fitofeliz@hotmail.com
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