martes, octubre 25, 2011

Las Crónicas de Barcelona (l) Fragmento ISBN: 978-0-9683701-2-4 Colombia-- Carlos Echeverry Ramírez


Crónicas de Barcelona (l) Fragmento
ISBN: 978-0-9683701-2-4
©2004-2011Carlos Echeverry Ramírez
Catonet Comunicaciones Grupo--Charrúa Editores
Phone: 1-321-252 2760
Colombia
Reservados todos los derechos de Autor ante CIPO y WIPO


Cuando Gorka Echavarría ese día del mes de noviembre bajaba lentamente los veinte escalones contándolos uno a uno para llegar al sótano de la Clínica Santa María no sabía a dónde iba ni qué lo estaba esperando al final.
Nunca había vivido algo parecido en su intensa vida y mucho menos en los tantos lugares de diferentes países del mundo donde había logrado sobrevivir.
Cuando descendía los escalones del sótano del edificio se sintió más solo que nunca en este mundo. Podía escuchar muy bien su respiración y los latidos de su corazón a punto de estallar. Las indicaciones del hombre pequeñito, que parecía un duende o un hombre de otro mundo, que lo recibió con amplia risa cuando llegó y sus palabras que aún hoy en día caminando por la Plaza Cataluña en Barcelona escucha como un eco: señor... camine al fondo, luego gire a la izquierda y al final del corredor, a la derecha, baje las escaleras que se encuentran allí y luego encontrará una puerta que permanece abierta de día y de noche. Y Gorka preguntó ingenuamente: ¿por qué la puerta siempre está abierta? Y el hombre le respondió con tímida sonrisa, sin inmutarse y sin cambio alguno en la expresión de su rostro, y como acostumbrado a esas palabras le dijo: allí está la muerte y siempre nos está esperando. Gorka callado lo miró incrédulo al escuchar esas palabras, y respondió impávido y aterrado con palabras entrecortadas: gracias señor, gracias. Se quedó unos segundos pensativo yéndose con la mente al lugar donde vino a este mundo hace 43 años, en un pueblo caluroso en el Valle del Cauca, con un médico que llegó a la casa de su padre a la una de la tarde y se bajó con toda la parsimonia del automóvil Opel, de color verde oliva, un hombre llamado, por cosas del extraño destino, Baltasar de los Ríos, quien golpeó tres veces en la puerta sin prisa alguna. Este médico calvo usaba anteojos redondos, camisa blanca de manga larga, pantalón kaki, maletín y corbatín negros; entró saludando parco por tartamudes de un susto en la infancia y sacó los instrumentos necesarios, los organizó sobre la improvisada mesa y ayudó a la joven mujer a dar el último empujón final para que Gorka empezara su vida y la misión encomendada en este mundo y llegara con un llanto que aún hoy en día no termina después de 43 años.
Caminaba los largos y silenciosos espacios de la Clínica para llegar a las escaleras que lo llevarían al sótano del edificio donde la puerta siempre estaba abierta y lo esperaba la muerte.
Descendiendo lentamente las escaleras pensaba cómo reaccionaría frente a lo desconocido. Así, poco a poco, contando los escalones en medio de la semioscuridad y del frío que lo invadía llegó al final de la escalera y allí estaba el cadáver de su único amigo y de su gran héroe después de todo lo vivido y conocido en este mundo. Frente a él estaba su padre, solo en grimas, sin nadie más en este mundo dentro de una bolsa plástica de color azul. Cuando lo vio le impactó lo pequeño que estaba su cuerpo. Parecía el cadáver de un niño. Dudó por un momento que fuera el cuerpo de ese gran hombre que había sido su padre... observó detenidamente todo a su alrededor y vio el cierre metálico de la tula plástica que iba de la cabeza a los pies y sin pensarlo dos veces lo abrió lentamente. Le miró la expresión de la cara, la posición de las manos sobre el pecho, lo tocó y todavía estaba tibio. Le organizó el cabello con ternura, y sonrió al recordar el último corte punk que le había hecho dos semanas antes y que ahora lo acompañaría en su viaje a la eternidad. El cabello blanco estaba aún brillante y Gorka miraba en la expresión de su padre una paz serena y profunda igual que el silencio eterno de las majestuosas montañas y los fértiles valles que con él recorrió cuando era niño. Escuchaba, mientras lo observaba, sin afán alguno los sonidos de las lluvias y los truenos, el ruido de las cañadas y las aguas al caer entre rocas bajando de las montañas, sentía el canto de los pájaros que él le enseñó a distinguir e imitar en las auroras, sintió el olor a tierra mojada; se volvió a quemar en ese instante los pies con el calor de la arena del océano Pacífico cuando él lo llevó a conocer el mar, el canto del nuevo amanecer y de todos los pájaros de sus selvas estaban allí a su lado y ninguna lágrima salió de sus ojos mientras lo abrazaba por última vez. Se acercó a él y lo abrazó de nuevo como tantas veces y... le dijo casi en secreto como aquellos sonidos al amanecer traídos con la nueva brisa: Papá, no te preocupes, tus últimas palabras están guardadas en mi memoria, tu ejemplo de hombre intachable será mi mejor compañero, y recordaré en cada segundo de mi vida lo que hace sólo unas horas me decías: Hijo, de mí dirán todo lo que quieran, podrán hablar lo que quieran, pero nunca podrán decir que fui un hombre corrupto. Que vendí mi conciencia por esos malditos dólares. Nunca podrán decir que fui un contrabandista de armas, de repuestos, de licor, cigarrillos, que fui un prestamista o agiotistaescríbelo algún día que esto aquí, en este país, toda la vida lo han manejado las putas, los ladrones, los asesinos, los curas maricas, los camanduleros, los criminales, los militares y los políticos corruptos y ladrones de toda la gran puta vida, ¡país de mierda! Hijo mío, andate muy lejos, no vuelvas a esta tierra ingrata de ladrones y asesinos en sus instituciones donde los ancianos como yo que trabajamos toda una vida honradamente para hacer patria, sin olvidar a los niños y las otras mujeres ancianas se mueren de hambre y en la ignominia de todas las instituciones del gobierno y no tenemos ni siquiera el derecho a una vejez digna y mucho menos a una muerte tranquila. 

Continua...

©2004-2011 Carlos Echeverry Ramírez
Reservados todos los derchos de Autor ante CIPO y WIPO
 Phone: 1-321 252 2760
Catonet Comunicaciones Grupo Y Charrúa Editores.

domingo, octubre 16, 2011

El último Viaje isbn: 978-0-9683701-0-0 Colombia--Carlos Echeverry Ramírez

Queridos amigos y lectores un saludo lleno de alegría y Solidaridad, les quiero informar que en pocas semanas y yá despues de mucho esperar mi libro El último Viaje entrará en las grandes cadenas de librerías de norteamérica y como son Amazon, Chapters and Indigo, Coles, Barnes and Noble  y unas más que olvido en el instante.

Quiero decirles e informarles que los únicos autorizados para vender el libro en Norte America son las anteriores librerías. aparte de Google Books y Amazon que tienen derechos de venta en todo el mundo.
De resto nadie ni ninguna editorial y bajo ninguna circunstancia  y de ningun pais en latinoamerica está autorizada para vender el libro en norte america y menos en Europa.A no ser que existan en ese momento negociaciones escritas y documentos firmados para ese entonces.

La Editorial y Fundación Ross de Rosario -- Argentina,  tiene  una licencia de edición limitada para 700 libros y con derechos de venta solo y exclusivamente en argentina y limitada a ese numero de ejemplares.






Queridos amigos y lectores esta es la porta original y siempre ha sido desde el año 1996  de este ---mi primer--- libro y mes de diciembre del año 1996 en la cual salió la primera edición  y sus repetidas ediciones en diferentes paíces en los últimos años. Las fotos, diseño Gráfico y Texto  tiénen sus Derechos y propiedad intelectual en Catonet Comunicaciones Grupo Y Charrúa Editores ante CIPO y WIPO y para todo el mundo.

Yo Carlos Echeverry Ramírez y Catonet Comunicaciones Grupo y Charrúa editores,  tenemos y somos dueños de todos los derechos de propiedad intelectual sobre imagenes, textos y  cualesquiera version en cualquier idioma y formato de reproducción y sistema de venta, en la que que se publique, venda  o se haya publicado y venda  en la Argentina, Colombia, Peru, México  o cualquier otro pais del Mundo, este libro titulado: El  último Viaje y con ISBN 978-0-9683701-0-0  tieen Propiedad intelectual otorgada por el Gobierno Canadiense en el año 1996 para la protección de sus Derechos de Autor a: Carlos Echeverry Ramirez. a nadie más.

Los derechoos de Autor son intransferibles e inembargables.

Y  por lo mismo cualquier Editorial o publicación donde se atribuyan derechos de Autor sobre este libro  es  un Delito,  contra las Leyes de la Propiedad Intelectual y los Derechos de Autor de Canada y cualquier otro país de america latina o norte america..

Derechos de Autor  obtenidos  y declarados ante la Oficina de Propiedad Intelectual del Gobierno Canadienses (CIPO) y la WIPO desde le año 1996 y con Deposito Legal ante la oficina de propiedad intelectual del Gobierno Canadiense.

Editorial o persona que esté interesada en la edición y compra de licencias para publicación bien puede contactarnos al 1- 321 252 2760 para entablar conversaciones sobre ediciones por país.
Un abrazo a todos y todas mis amigos y lectoras, ya pronto estaremos  disfrutando días y horas llenas de risa y alegría.

Metta metta Metta...

Carlos Echeverry Ramirez--Colombia

Catonet Comunicaciones Grupo y  Charrua Editores.
phone: 1 321 252 2760

martes, septiembre 13, 2011

El último Viaje en venta en librocity.com, Librerías Cúspide, Badaraco, Santafé,La boutique del libro y la Ross.



Queridos amigos y lectores ya está para la compra el libro, en las anteriores librerías, entre ellas librocity.com, la Ross en la ciudad de Rosario y otras en la ciudad de buenos Aires como son la librerías Santafe, Antígona, Badaraco, La boutique del libro, y unas otras que olvido en le momento.
Muchas gracias a todas y todos y por su compra. 
Un abrazo lleno de alegría y Solidaridad.
En toronto martes 13 de septiembre del 2011.

Carlos Echeverry Ramírez

domingo, agosto 21, 2011

Crónicas de barcelona Isbn: 978-0-968371-2-4

Queridos amigos y lectores de diversos lugares en Latinoamérica, les quiero contar que en próximos días estará en venta en la argentina, las Crónicas de Barcelona.




Estarán para su compra  en Librocity.com, Librerías Cúspide, Librerías Ross, Antígona, Librerías Badaraco, Librerías Santafe y la Boutique del Libro y unas otras más.

Un abrazo lleno de alegría y solidaridad para todas y todos.

Carlos Echeverry Ramírez

Catonet Comunicaciones Grupo.

sábado, abril 23, 2011

Feria Internacional del Libro en Buenos Aires





 Año 1996 portada y contraportadas originales y diseñadas en aquel entonces por Catonet Comunicaciones Grupo Y Charrúa Editores.
Y con todos los Derechos reservados y Propiedad intelectual y única ante: CIPO y WIPO  y  el Gobierno canadienese  y USA desde el  año 1996 para: la Argentina, Mexíco, Colombia, España  y todos los otros países del Mundo.
                                                        

Queridos amigos y lectores en diversos lugares de Latinoamérica y el Mundo.

Estamos presentes en la Feria del Libro en Buenos Aires.

Es un pequeño logro en esta larga lucha y despues de tantos años. Sobran mis agradecimientos a todos los lectores y amigos y que en forma permanente me han apoyado con sus correos. Y que hicierón posible todo este hecho de estar presente en Buenos Aires, y en la próxima Feria del Libro en la ciudad de Paraná Capital del estado de -Entrerios-Argentina  y  que se llevará  cabo en el los días 18-22 del  mes de mayo año 2011.

Un reconocimiento especial a Mario Hernadez, Paulina Bofill, Yolanda Hernandez, Francisca, Adan y la Nicky por su ayuda incondicional y  apoyo para poder llegar a la Argentina.

Gracias y mil gracias una vez más a todas y todos.

Carlos Echeverry Ramírez
Colombia

miércoles, marzo 23, 2011

Las Crónicas de ...




Aqui les entrego la primera parte de  mis Crónicas de Barcelona del año 2004

Queridos amigos y lectores... un saludo para todos. Hoy les entrego la primera parte de mis  Crónicas de Barcelona y que algunos me piden desde la Argentina, Colombia, Mexíco y España.

Espero las disfruten y compartan con sus amigos y amigas y todos aquellos alrededor.

Va para todas y todos los que siempre han creido en mi.

En unos días les daré unas noticias maravillosas que espero los llene de alegría en medio de toda esta aterradora barbarie y guerras que se viven en el mundo.

Crónicas de Barcelona (l) Fragmento
Año 2004
ISBN: 978-0-9683701-2-4
©Carlos Echeverry Ramírez
Colombia



Cuando Gorka Echavarría ese día del mes de noviembre bajaba lentamente los veinte escalones contándolos uno a uno para llegar al sótano de la Clínica Santa María no sabía a dónde iba ni qué lo estaba esperando al final.
Nunca había vivido algo parecido en su intensa vida y mucho menos en los tantos lugares de diferentes países del mundo donde había logrado sobrevivir.
Cuando descendía los escalones del sótano del edificio se sintió más solo que nunca en este mundo. Podía escuchar muy bien su respiración y los latidos de su corazón a punto de estallar. Las indicaciones del hombre pequeñito, que parecía un duende o un hombre de otro mundo, que lo recibió con amplia risa cuando llegó y sus palabras que aún hoy en día caminando por la Plaza Cataluña en Barcelona escucha como un eco: señor... camine al fondo, luego gire a la izquierda y al final del corredor, a la derecha, baje las escaleras que se encuentran allí y luego encontrará una puerta que permanece abierta de día y de noche. Y Gorka preguntó ingenuamente: ¿por qué la puerta siempre está abierta? Y el hombre le respondió con tímida sonrisa, sin inmutarse y sin cambio alguno en la expresión de su rostro, y como acostumbrado a esas palabras le dijo: allí está la muerte y siempre nos está esperando. Gorka callado lo miró incrédulo al escuchar esas palabras, y respondió impávido y aterrado con palabras entrecortadas: gracias señor, gracias. Se quedó unos segundos pensativo yéndose con la mente al lugar donde vino a este mundo hace 43 años, en un pueblo caluroso en el Valle del Cauca, con un médico que llegó a la casa de su padre a la una de la tarde y se bajó con toda la parsimonia del automóvil Opel, de color verde oliva, un hombre llamado, por cosas del extraño destino, Baltasar de los Ríos, quien golpeó tres veces en la puerta sin prisa alguna. Este médico calvo usaba anteojos redondos, camisa blanca de manga larga, pantalón kaki, maletín y corbatín negros; entró saludando parco por tartamudes de un susto en la infancia y sacó los instrumentos necesarios, los organizó sobre la improvisada mesa y ayudó a la joven mujer a dar el último empujón final para que Gorka empezara su vida y la misión encomendada en este mundo y llegara con un llanto que aún hoy en día no termina después de 43 años.
Caminaba los largos y silenciosos espacios de la Clínica para llegar a las escaleras que lo llevarían al sótano del edificio donde la puerta siempre estaba abierta y lo esperaba la muerte.
Descendiendo lentamente las escaleras pensaba cómo reaccionaría frente a lo desconocido. Así, poco a poco, contando los escalones en medio de la semioscuridad y del frío que lo invadía llegó al final de la escalera y allí estaba el cadáver de su único amigo y de su gran héroe después de todo lo vivido y conocido en este mundo. Frente a él estaba su padre, solo en grimas, sin nadie más en este mundo dentro de una bolsa plástica de color azul. Cuando lo vio le impactó lo pequeño que estaba su cuerpo. Parecía el cadáver de un niño. Dudó por un momento que fuera el cuerpo de ese gran hombre que había sido su padre... observó detenidamente todo a su alrededor y vio el cierre metálico de la tula plástica que iba de la cabeza a los pies y sin pensarlo dos veces lo abrió lentamente. Le miró la expresión de la cara, la posición de las manos sobre el pecho, lo tocó y todavía estaba tibio. Le organizó el cabello con ternura, y sonrió al recordar el último corte punk que le había hecho dos semanas antes y que ahora lo acompañaría en su viaje a la eternidad. El cabello blanco estaba aún brillante y Gorka miraba en la expresión de su padre una paz serena y profunda igual que el silencio eterno de las majestuosas montañas y los fértiles valles que con él recorrió cuando era niño. Escuchaba, mientras lo observaba, sin afán alguno los sonidos de las lluvias y los truenos, el ruido de las cañadas y las aguas al caer entre rocas bajando de las montañas, sentía el canto de los pájaros que él le enseñó a distinguir e imitar en las auroras, sintió el olor a tierra mojada; se volvió a quemar en ese instante los pies con el calor de la arena del océano Pacífico cuando él lo llevó a conocer el mar, el canto del nuevo amanecer y de todos los pájaros de sus selvas estaban allí a su lado y ninguna lágrima salió de sus ojos mientras lo abrazaba por última vez. Se acercó a él y lo abrazó de nuevo como tantas veces y... le dijo casi en secreto como aquellos sonidos al amanecer traídos con la nueva brisa: Papá, no te preocupes, tus últimas palabras están guardadas en mi memoria, tu ejemplo de hombre intachable será mi mejor compañero, y recordaré en cada segundo de mi vida lo que hace sólo unas horas me decías: Hijo, de mí dirán todo lo que quieran, podrán hablar lo que quieran, pero nunca podrán decir que fui un hombre corrupto. Que vendí mi conciencia por esos malditos dólares. Nunca podrán decir que fui un contrabandista de armas, de repuestos, de licor, cigarrillos, que fui un prestamista o agiotista, que fui un avaro, un tahúr y mucho menos podrán decir que fui testaferro de mafiosos o políticos ladrones y corruptos que tanta desgracia todos ellos le han traído a nuestros pueblos. Hijo mío, cuanto antes vete de este país de mierda... te lo ruego ahora que mi muerte está muy próxima, no olvides nunca y escríbelo algún día que esto aquí, en este país, toda la vida lo han manejado las putas, los ladrones, los asesinos, los curas maricas, los camanduleros, los criminales, los militares y los políticos corruptos y ladrones de toda la gran puta vida, ¡país de mierda! Hijo mío, andate muy lejos,  no vuelvas a esta tierra ingrata de ladrones y asesinos en sus instituciones donde los ancianos como yo que trabajamos toda una vida honradamente para hacer patria, sin olvidar a los niños y las otras mujeres ancianas se mueren de hambre y en la ignominia de todas las instituciones del gobierno y no tenemos ni siquiera el derecho a una vejez digna y mucho menos a una muerte tranquila. Ya los ancianos como yo y los otros hombres no nos morimos por las malditas balas asesinas como matan a los jóvenes sino del susto, del terror cotidiano y de la ilimitada tristeza de ver esta arrastrada e inmerecida vergüenza en lo que se convirtieron nuestras instituciones llenas de políticos corruptos y ladrones.

Continua ….

©Carlos Echeverry Ramírez
(Colombia)
http://www.carlosecheverryramirez.org
©Caer-2004-2011
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sábado, marzo 12, 2011

Cronícas de Barcelona--Carlos Echeverry Ramírez- Colombia


Fragmento de: Crónicas de Barcelona ISBN: 978-0-9683701-2-4

Me paro en silencio y camino despacio, muy despacio, hasta la ventana. Quiero sentir la brisa y el olor a mango dulce. Es quizás esa nostalgia por la brisa del Caribe que me lleva a la ventana para viajar con la mente a aquellos lugares donde fui feliz. Miro a través de la ventana y todo es silencio. Siempre encuentro el silencio al final de todo. Siempre. ¿No sé por qué? pero el silencio está allí a cada instante de mi vida. 

Carlos Echeverry Ramírez 
En toronto hoy marzo 11 del 2011
a las 7 y 37 de la noche.
Un abrazo a todos y todas.
fitofeliz@hotmail.com