<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747</id><updated>2012-02-16T17:53:43.321+01:00</updated><category term='NO  Violencia- Minga-Chocó-Colombia-Argentina-Peru-España-Literatura-cuentos'/><category term='NO violencia-Argentina-Colombia-Mexíco-Rosario-santafe-Barcelona-Novela-Crónica'/><category term='Argentina-colombia-españa-cuentos-novelas-literatura-colombia'/><title type='text'>Nueva Literatura de Colombia</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://catonet.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>42</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-553324718270547480</id><published>2011-10-25T22:44:00.001+02:00</published><updated>2011-10-25T22:44:55.320+02:00</updated><title type='text'>Las Crónicas de Barcelona (l)  Fragmento ISBN: 978-0-9683701-2-4   Colombia-- Carlos Echeverry Ramírez</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-mbNpRyKhS4I/TqccdTLYxOI/AAAAAAAABPg/5x8j9YDelcI/s1600/CARETAS-CJD-web.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-mbNpRyKhS4I/TqccdTLYxOI/AAAAAAAABPg/5x8j9YDelcI/s320/CARETAS-CJD-web.JPG" width="246" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-TLcIxXBfznI/Tqcb1J5pN9I/AAAAAAAABPY/yWu6JwxdSTo/s1600/ailocatonet.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="92" src="http://2.bp.blogspot.com/-TLcIxXBfznI/Tqcb1J5pN9I/AAAAAAAABPY/yWu6JwxdSTo/s200/ailocatonet.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Crónicas de Barcelona (l) Fragmento&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;ISBN: 978-0-9683701-2-4&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;©&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;b&gt;2004-2011&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;Carlos Echeverry Ramírez&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Catonet Comunicaciones Grupo--Charrúa Editores&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in;"&gt;Phone: 1-321-252 2760&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;Colombia&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Reservados todos los derechos de Autor ante CIPO y WIPO&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Cuando Gorka Echavarría ese día del mes de noviembre bajaba lentamente los veinte escalones contándolos uno a uno para llegar al sótano de la Clínica Santa María no sabía a dónde iba ni qué lo estaba esperando al final. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Nunca había vivido algo parecido en su intensa vida y mucho menos en los tantos lugares de diferentes países del mundo donde había logrado sobrevivir.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Cuando descendía los escalones del sótano del edificio se sintió más solo que nunca en este mundo. Podía escuchar muy bien su respiración y los latidos de su corazón a punto de estallar. Las indicaciones del hombre pequeñito, que parecía un duende o un hombre de otro mundo, que lo recibió con amplia risa cuando llegó y sus palabras que aún hoy en día caminando por la Plaza Cataluña en Barcelona escucha como un eco: señor... camine al fondo, luego gire a la izquierda y al final del corredor, a la derecha, baje las escaleras que se encuentran allí y luego encontrará una puerta que permanece abierta de día y de noche. Y Gorka preguntó ingenuamente: ¿por qué la puerta siempre está abierta? Y el hombre le respondió con tímida sonrisa, sin inmutarse y sin cambio alguno en la expresión de su rostro, y como acostumbrado a esas palabras le dijo: allí está la muerte y siempre nos está esperando. Gorka callado lo miró incrédulo al escuchar esas palabras, y respondió impávido y aterrado con palabras entrecortadas: gracias señor, gracias. Se quedó unos segundos pensativo yéndose con la mente al lugar donde vino a este mundo hace 43 años, en un pueblo caluroso en el Valle del Cauca, con un médico que llegó a la casa de su padre a la una de la tarde y se bajó con toda la parsimonia del automóvil Opel, de color verde oliva, un hombre llamado, por cosas del extraño destino, Baltasar de los Ríos, quien golpeó tres veces en la puerta sin prisa alguna. Este médico calvo usaba anteojos redondos, camisa blanca de manga larga, pantalón kaki, maletín y corbatín negros; entró saludando parco por tartamudes de un susto en la infancia y sacó los instrumentos necesarios, los organizó sobre la improvisada mesa y ayudó a la joven mujer a dar el último empujón final para que Gorka empezara su vida y la misión encomendada en este mundo y llegara con un llanto que aún hoy en día no termina después de 43 años. &lt;br /&gt;Caminaba los largos y silenciosos espacios de la Clínica para llegar a las escaleras que lo llevarían al sótano del edificio donde la puerta siempre estaba abierta y lo esperaba la muerte. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in; margin-top: 0.19in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Descendiendo lentamente las escaleras pensaba cómo reaccionaría frente a lo desconocido. Así, poco a poco, contando los escalones en medio de la semioscuridad y del frío que lo invadía llegó al final de la escalera y allí estaba el cadáver de su único amigo y de su gran héroe después de todo lo vivido y conocido en este mundo. Frente a él estaba su padre, solo en grimas, sin nadie más en este mundo dentro de una bolsa plástica de color azul. Cuando lo vio le impactó lo pequeño que estaba su cuerpo. Parecía el cadáver de un niño. Dudó por un momento que fuera el cuerpo de ese gran hombre que había sido su padre... observó detenidamente todo a su alrededor y vio el cierre metálico de la tula plástica que iba de la cabeza a los pies y sin pensarlo dos veces lo abrió lentamente. Le miró la expresión de la cara, la posición de las manos sobre el pecho, lo tocó y todavía estaba tibio. Le organizó el cabello con ternura, y sonrió al recordar el último corte punk que le había hecho dos semanas antes y que ahora lo acompañaría en su viaje a la eternidad. El cabello blanco estaba aún brillante y Gorka miraba en la expresión de su padre una paz serena y profunda igual que el silencio eterno de las majestuosas montañas y los fértiles valles que con él recorrió cuando era niño. Escuchaba, mientras lo observaba, sin afán alguno los sonidos de las lluvias y los truenos, el ruido de las cañadas y las aguas al caer entre rocas bajando de las montañas, sentía el canto de los pájaros que él le enseñó a distinguir e imitar en las auroras, sintió el olor a tierra mojada; se volvió a quemar en ese instante los pies con el calor de la arena del océano Pacífico cuando él lo llevó a conocer el mar, el canto del nuevo amanecer y de todos los pájaros de sus selvas estaban allí a su lado y ninguna lágrima salió de sus ojos mientras lo abrazaba por última vez. Se acercó a él y lo abrazó de nuevo como tantas veces y... le dijo casi en secreto como aquellos sonidos al amanecer traídos con la nueva brisa: Papá, no te preocupes, tus últimas palabras están guardadas en mi memoria, tu ejemplo de hombre intachable será mi mejor compañero, y recordaré en cada segundo de mi vida lo que hace sólo unas horas me decías: Hijo, de mí dirán todo lo que quieran, podrán hablar lo que quieran, pero nunca podrán decir que fui un hombre corrupto. Que vendí mi conciencia por esos malditos dólares. Nunca podrán decir que fui un contrabandista de armas, de repuestos, de licor, cigarrillos, que fui un prestamista o agiotistaescríbelo algún día que esto aquí, en este país, toda la vida lo han manejado las putas, los ladrones, los asesinos, los curas maricas, los camanduleros, los criminales, los militares y los políticos corruptos y ladrones de toda la gran puta vida, ¡país de mierda! Hijo mío, andate muy lejos,  no vuelvas a esta tierra ingrata de ladrones y asesinos en sus instituciones donde los ancianos como yo que trabajamos toda una vida honradamente para hacer patria, sin olvidar a los niños y las otras mujeres ancianas se mueren de hambre y en la ignominia de todas las instituciones del gobierno y no tenemos ni siquiera el derecho a una vejez digna y mucho menos a una muerte tranquila.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in; margin-top: 0.19in;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in; margin-top: 0.19in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Continua... &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in; margin-top: 0.19in;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;©&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;b&gt;2004-2011&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt; Carlos Echeverry Ramírez&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in; margin-top: 0.19in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Reservados todos los derchos de Autor ante CIPO y WIPO&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in; margin-top: 0.19in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&amp;nbsp;Phone: 1-321 252 2760&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in; margin-top: 0.19in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Catonet Comunicaciones Grupo Y Charrúa Editores. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-553324718270547480?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/553324718270547480'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/553324718270547480'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2011/10/las-cronicas-de-barcelona-l-fragmento.html' title='Las Crónicas de Barcelona (l)  Fragmento ISBN: 978-0-9683701-2-4   Colombia-- Carlos Echeverry Ramírez'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-mbNpRyKhS4I/TqccdTLYxOI/AAAAAAAABPg/5x8j9YDelcI/s72-c/CARETAS-CJD-web.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-2895792259760624419</id><published>2011-10-16T02:31:00.001+02:00</published><updated>2011-10-16T02:39:39.382+02:00</updated><title type='text'>El último Viaje  isbn: 978-0-9683701-0-0  Colombia--Carlos Echeverry Ramírez</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;Queridos amigos y lectores un saludo lleno de alegría y Solidaridad, les quiero informar que en pocas semanas y yá despues de mucho esperar mi libro &lt;b&gt;El último Viaje&lt;/b&gt; entrará en las grandes cadenas de librerías de norteamérica y como son Amazon, Chapters and Indigo, Coles, Barnes and Noble&amp;nbsp; y unas más que olvido en el instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero decirles e informarles que los únicos autorizados para vender el libro en Norte America son las anteriores librerías. aparte de &lt;b&gt;Google Books y Amazon&lt;/b&gt; que tienen derechos de venta en todo el mundo. &lt;br /&gt;De resto nadie ni ninguna editorial y bajo ninguna circunstancia&amp;nbsp; y de ningun pais en latinoamerica está autorizada para vender el libro en norte america y menos en Europa.A no ser que existan en ese momento negociaciones escritas y documentos firmados para ese entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Editorial y Fundación Ross de Rosario -- Argentina,&amp;nbsp; tiene&amp;nbsp; una licencia de edición limitada para 700 libros y con derechos de venta solo y exclusivamente en argentina y limitada a ese numero de ejemplares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-Hjk51dRGNdU/Tpog7Ci_RiI/AAAAAAAABM4/hEi9D_Ixz3g/s1600/euvfront.GIF" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-Hjk51dRGNdU/Tpog7Ci_RiI/AAAAAAAABM4/hEi9D_Ixz3g/s320/euvfront.GIF" width="207" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Queridos amigos y lectores esta es la porta original y siempre ha sido desde el año 1996&lt;/b&gt;&amp;nbsp; de este ---mi primer--- libro y mes de diciembre del año 1996 en la cual salió la primera edición&amp;nbsp; y sus repetidas ediciones en diferentes paíces en los últimos años. Las fotos, diseño Gráfico y Texto&amp;nbsp; tiénen sus Derechos y propiedad intelectual en Catonet Comunicaciones Grupo Y Charrúa Editores ante CIPO y WIPO y para todo el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo Carlos Echeverry Ramírez y Catonet Comunicaciones Grupo y Charrúa editores,&amp;nbsp; tenemos y somos dueños de todos los derechos de propiedad intelectual sobre imagenes, textos y&amp;nbsp; cualesquiera version en cualquier idioma y formato de reproducción y sistema de venta, en la que que se publique, venda&amp;nbsp; o se haya publicado y venda&amp;nbsp; en la Argentina, Colombia, Peru, México&amp;nbsp; o cualquier otro pais del Mundo, este libro titulado: El&amp;nbsp; último Viaje y con ISBN 978-0-9683701-0-0&amp;nbsp; tieen Propiedad intelectual otorgada por el Gobierno Canadiense en el año 1996 para la protección de sus Derechos de Autor a: Carlos Echeverry Ramirez. a nadie más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Los derechoos de Autor son intransferibles e inembargables&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y&amp;nbsp; por lo mismo cualquier Editorial o publicación donde se atribuyan derechos de Autor sobre este libro&amp;nbsp; es&amp;nbsp; un Delito,&amp;nbsp; contra las Leyes de la Propiedad Intelectual y los Derechos de Autor de Canada y cualquier otro país de america latina o norte america..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derechos de Autor&amp;nbsp; obtenidos&amp;nbsp; y declarados ante la Oficina de Propiedad Intelectual del Gobierno Canadienses (CIPO) y la WIPO desde le año 1996 y con &lt;b&gt;Deposito Legal&lt;/b&gt; ante la oficina de propiedad intelectual del Gobierno Canadiense.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Editorial o persona que esté interesada en la edición y compra de licencias para publicación bien puede contactarnos al 1- 321 252 2760 para entablar conversaciones sobre ediciones por país.&lt;br /&gt;Un abrazo a todos y todas mis amigos y lectoras, ya pronto estaremos&amp;nbsp; disfrutando días y horas llenas de risa y alegría. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Metta metta Metta...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramirez--Colombia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Catonet Comunicaciones Grupo y&amp;nbsp; Charrua Editores.&lt;br /&gt;phone: 1 321 252 2760 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-2895792259760624419?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/2895792259760624419'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/2895792259760624419'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2011/10/el-ultimo-viaje-isbn-978-0-9683701-0-0.html' title='El último Viaje  isbn: 978-0-9683701-0-0  Colombia--Carlos Echeverry Ramírez'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-Hjk51dRGNdU/Tpog7Ci_RiI/AAAAAAAABM4/hEi9D_Ixz3g/s72-c/euvfront.GIF' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-771599714412648552</id><published>2011-09-13T19:51:00.000+02:00</published><updated>2011-09-13T19:51:04.702+02:00</updated><title type='text'>El último Viaje en venta en librocity.com, Librerías Cúspide, Badaraco, Santafé,La boutique del libro y la Ross.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-5GWz6Uk7wM8/Tm-WWnRDI6I/AAAAAAAABLs/Gq4-vNAyEN8/s1600/Tapa-Echeverry4.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="196" src="http://2.bp.blogspot.com/-5GWz6Uk7wM8/Tm-WWnRDI6I/AAAAAAAABLs/Gq4-vNAyEN8/s400/Tapa-Echeverry4.jpg" width="400" /&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;Queridos amigos y lectores ya está para la compra el libro, en las anteriores librerías, entre ellas librocity.com, la Ross en la ciudad de Rosario y otras en la ciudad de buenos Aires como son la librerías Santafe, Antígona, Badaraco, La boutique del libro, y unas otras que olvido en le momento.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;Muchas gracias a todas y todos y por su compra.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;Un abrazo lleno de alegría y Solidaridad.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;En toronto martes 13 de septiembre del 2011.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;Carlos Echeverry Ramírez&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-5GWz6Uk7wM8/Tm-WWnRDI6I/AAAAAAAABLs/Gq4-vNAyEN8/s1600/Tapa-Echeverry4.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-771599714412648552?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/771599714412648552'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/771599714412648552'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2011/09/el-ultimo-viaje-en-venta-en.html' title='El último Viaje en venta en librocity.com, Librerías Cúspide, Badaraco, Santafé,La boutique del libro y la Ross.'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-5GWz6Uk7wM8/Tm-WWnRDI6I/AAAAAAAABLs/Gq4-vNAyEN8/s72-c/Tapa-Echeverry4.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-9222605355432385201</id><published>2011-08-21T21:30:00.000+02:00</published><updated>2011-08-21T21:30:52.298+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='NO violencia-Argentina-Colombia-Mexíco-Rosario-santafe-Barcelona-Novela-Crónica'/><title type='text'>Crónicas de barcelona      Isbn: 978-0-968371-2-4</title><content type='html'>Queridos amigos y lectores de diversos lugares en Latinoamérica, les quiero contar que en próximos días estará en venta en la argentina, las &lt;b&gt;Crónicas de Barcelona.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-R0jM0-G8XyQ/TlFccHMZG5I/AAAAAAAABLY/uz0gKTwih04/s1600/CARETAS-CJD-web.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-R0jM0-G8XyQ/TlFccHMZG5I/AAAAAAAABLY/uz0gKTwih04/s320/CARETAS-CJD-web.JPG" width="246" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estarán para su compra&amp;nbsp; en Librocity.com, Librerías Cúspide, Librerías Ross, Antígona, Librerías Badaraco, Librerías Santafe y la Boutique del Libro y unas otras más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo lleno de alegría y solidaridad para todas y todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramírez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Catonet Comunicaciones Grupo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-9222605355432385201?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/9222605355432385201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/9222605355432385201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2011/08/cronicas-de-barcelona-isbn-978-0-968371.html' title='Crónicas de barcelona      Isbn: 978-0-968371-2-4'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-R0jM0-G8XyQ/TlFccHMZG5I/AAAAAAAABLY/uz0gKTwih04/s72-c/CARETAS-CJD-web.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-5150425179924991005</id><published>2011-04-23T22:37:00.007+02:00</published><updated>2011-12-08T03:48:34.697+01:00</updated><title type='text'>Feria Internacional del Libro en Buenos Aires</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-2LBnxlw23HA/TbM1zNevdsI/AAAAAAAABEI/PgJ9p4G8Zbs/s1600/Tapa-Echeverry4.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="155" src="http://1.bp.blogspot.com/-2LBnxlw23HA/TbM1zNevdsI/AAAAAAAABEI/PgJ9p4G8Zbs/s320/Tapa-Echeverry4.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-fdufJGtzE-E/TbbMVWYGtbI/AAAAAAAABFE/ATVKxs3eLRE/s1600/firmas450.jpg2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://1.bp.blogspot.com/-fdufJGtzE-E/TbbMVWYGtbI/AAAAAAAABFE/ATVKxs3eLRE/s400/firmas450.jpg2.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Lqbc3sGJlS4/TbM1417sutI/AAAAAAAABEM/TDvsW85eTPg/s1600/firmas450.jpg-Editorial++Ross.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-cuqcvgHPMkY/TuAkLD7axFI/AAAAAAAABZI/bGpyLg9qhQM/s1600/ailocatonet.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-cuqcvgHPMkY/TuAkLD7axFI/AAAAAAAABZI/bGpyLg9qhQM/s1600/ailocatonet.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Lqbc3sGJlS4/TbM1417sutI/AAAAAAAABEM/TDvsW85eTPg/s1600/firmas450.jpg-Editorial++Ross.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;Phone: 1321 252 2760&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Lqbc3sGJlS4/TbM1417sutI/AAAAAAAABEM/TDvsW85eTPg/s1600/firmas450.jpg-Editorial++Ross.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-PRt4VGVe5Ys/TuAiU5BTQYI/AAAAAAAABYs/VdW4kKwlFj8/s1600/100triofront.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-PRt4VGVe5Ys/TuAiU5BTQYI/AAAAAAAABYs/VdW4kKwlFj8/s320/100triofront.JPG" width="213" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&amp;nbsp;Año 1996 portada y contraportadas originales y diseñadas en aquel entonces por Catonet Comunicaciones Grupo Y Charrúa Editores.&lt;br /&gt;Y con todos los Derechos reservados y Propiedad intelectual y única ante: CIPO y WIPO&amp;nbsp; y&amp;nbsp; el Gobierno canadienese&amp;nbsp; y USA desde el&amp;nbsp; año 1996 para: la Argentina, Mexíco, Colombia, España&amp;nbsp; y todos los otros países del Mundo.&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-sezeIXDe4xQ/TuAiaFein3I/AAAAAAAABY0/Uw4b2QIz4WE/s1600/contraportada+Ultimo+viaje.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-sezeIXDe4xQ/TuAiaFein3I/AAAAAAAABY0/Uw4b2QIz4WE/s320/contraportada+Ultimo+viaje.JPG" width="220" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;span style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queridos amigos y lectores en diversos lugares de Latinoamérica y el Mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos presentes en la Feria del Libro en Buenos Aires.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un pequeño logro en esta larga lucha y despues de tantos años. Sobran mis agradecimientos a todos los lectores y amigos y que en forma permanente me han apoyado con sus correos. Y que hicierón posible todo este hecho de estar presente en Buenos Aires, y en la próxima Feria del Libro en la ciudad de Paraná Capital del estado de -Entrerios-Argentina&amp;nbsp; y&amp;nbsp; que se llevará&amp;nbsp; cabo en el los días 18-22 del&amp;nbsp; mes de mayo año 2011.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un reconocimiento especial a Mario Hernadez, Paulina Bofill, Yolanda Hernandez, Francisca, Adan y la Nicky por su ayuda incondicional y&amp;nbsp; apoyo para poder llegar a la Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias y mil gracias una vez más a todas y todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramírez&lt;br /&gt;Colombia &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-5150425179924991005?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/5150425179924991005'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/5150425179924991005'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2011/04/feria-internacional-del-libro-en-buenos.html' title='Feria Internacional del Libro en Buenos Aires'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-2LBnxlw23HA/TbM1zNevdsI/AAAAAAAABEI/PgJ9p4G8Zbs/s72-c/Tapa-Echeverry4.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-3601675116556458685</id><published>2011-03-23T10:36:00.001+01:00</published><updated>2011-10-16T02:46:54.552+02:00</updated><title type='text'>Las Crónicas  de ...</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh4.googleusercontent.com/-2xhPu6H0Xys/TYm9m13zYrI/AAAAAAAABDQ/83j85Qk3T68/s1600/CARETAS-CJD-web.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://lh4.googleusercontent.com/-2xhPu6H0Xys/TYm9m13zYrI/AAAAAAAABDQ/83j85Qk3T68/s1600/CARETAS-CJD-web.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aqui les entrego la primera parte de&amp;nbsp; mis &lt;b&gt;Crónicas de Barcelona del año 2004&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queridos amigos y lectores... un saludo para todos. Hoy les entrego la primera parte de mis&amp;nbsp; &lt;b&gt;Crónicas de Barcelona&lt;/b&gt; y que algunos me piden desde la Argentina, Colombia, Mexíco y España. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero las disfruten y compartan con sus amigos y amigas y todos aquellos alrededor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Va para todas y todos los que siempre han creido en mi. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En unos días les daré unas noticias maravillosas que espero los llene de alegría en medio de toda esta aterradora barbarie y guerras que se viven en el mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Crónicas de Barcelona (l) Fragmento&lt;br /&gt;Año 2004&lt;br /&gt;ISBN: 978-0-9683701-2-4&lt;br /&gt;©Carlos Echeverry Ramírez&lt;br /&gt;Colombia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Gorka Echavarría ese día del mes de noviembre bajaba lentamente los veinte escalones contándolos uno a uno para llegar al sótano de la Clínica Santa María no sabía a dónde iba ni qué lo estaba esperando al final. &lt;br /&gt;Nunca había vivido algo parecido en su intensa vida y mucho menos en los tantos lugares de diferentes países del mundo donde había logrado sobrevivir.&lt;br /&gt;Cuando descendía los escalones del sótano del edificio se sintió más solo que nunca en este mundo. Podía escuchar muy bien su respiración y los latidos de su corazón a punto de estallar. Las indicaciones del hombre pequeñito, que parecía un duende o un hombre de otro mundo, que lo recibió con amplia risa cuando llegó y sus palabras que aún hoy en día caminando por la Plaza Cataluña en Barcelona escucha como un eco: señor... camine al fondo, luego gire a la izquierda y al final del corredor, a la derecha, baje las escaleras que se encuentran allí y luego encontrará una puerta que permanece abierta de día y de noche. Y Gorka preguntó ingenuamente: ¿por qué la puerta siempre está abierta? Y el hombre le respondió con tímida sonrisa, sin inmutarse y sin cambio alguno en la expresión de su rostro, y como acostumbrado a esas palabras le dijo: allí está la muerte y siempre nos está esperando. Gorka callado lo miró incrédulo al escuchar esas palabras, y respondió impávido y aterrado con palabras entrecortadas: gracias señor, gracias. Se quedó unos segundos pensativo yéndose con la mente al lugar donde vino a este mundo hace 43 años, en un pueblo caluroso en el Valle del Cauca, con un médico que llegó a la casa de su padre a la una de la tarde y se bajó con toda la parsimonia del automóvil Opel, de color verde oliva, un hombre llamado, por cosas del extraño destino, Baltasar de los Ríos, quien golpeó tres veces en la puerta sin prisa alguna. Este médico calvo usaba anteojos redondos, camisa blanca de manga larga, pantalón kaki, maletín y corbatín negros; entró saludando parco por tartamudes de un susto en la infancia y sacó los instrumentos necesarios, los organizó sobre la improvisada mesa y ayudó a la joven mujer a dar el último empujón final para que Gorka empezara su vida y la misión encomendada en este mundo y llegara con un llanto que aún hoy en día no termina después de 43 años. &lt;br /&gt;Caminaba los largos y silenciosos espacios de la Clínica para llegar a las escaleras que lo llevarían al sótano del edificio donde la puerta siempre estaba abierta y lo esperaba la muerte. &lt;br /&gt;Descendiendo lentamente las escaleras pensaba cómo reaccionaría frente a lo desconocido. Así, poco a poco, contando los escalones en medio de la semioscuridad y del frío que lo invadía llegó al final de la escalera y allí estaba el cadáver de su único amigo y de su gran héroe después de todo lo vivido y conocido en este mundo. Frente a él estaba su padre, solo en grimas, sin nadie más en este mundo dentro de una bolsa plástica de color azul. Cuando lo vio le impactó lo pequeño que estaba su cuerpo. Parecía el cadáver de un niño. Dudó por un momento que fuera el cuerpo de ese gran hombre que había sido su padre... observó detenidamente todo a su alrededor y vio el cierre metálico de la tula plástica que iba de la cabeza a los pies y sin pensarlo dos veces lo abrió lentamente. Le miró la expresión de la cara, la posición de las manos sobre el pecho, lo tocó y todavía estaba tibio. Le organizó el cabello con ternura, y sonrió al recordar el último corte punk que le había hecho dos semanas antes y que ahora lo acompañaría en su viaje a la eternidad. El cabello blanco estaba aún brillante y Gorka miraba en la expresión de su padre una paz serena y profunda igual que el silencio eterno de las majestuosas montañas y los fértiles valles que con él recorrió cuando era niño. Escuchaba, mientras lo observaba, sin afán alguno los sonidos de las lluvias y los truenos, el ruido de las cañadas y las aguas al caer entre rocas bajando de las montañas, sentía el canto de los pájaros que él le enseñó a distinguir e imitar en las auroras, sintió el olor a tierra mojada; se volvió a quemar en ese instante los pies con el calor de la arena del océano Pacífico cuando él lo llevó a conocer el mar, el canto del nuevo amanecer y de todos los pájaros de sus selvas estaban allí a su lado y ninguna lágrima salió de sus ojos mientras lo abrazaba por última vez. Se acercó a él y lo abrazó de nuevo como tantas veces y... le dijo casi en secreto como aquellos sonidos al amanecer traídos con la nueva brisa: Papá, no te preocupes, tus últimas palabras están guardadas en mi memoria, tu ejemplo de hombre intachable será mi mejor compañero, y recordaré en cada segundo de mi vida lo que hace sólo unas horas me decías: Hijo, de mí dirán todo lo que quieran, podrán hablar lo que quieran, pero nunca podrán decir que fui un hombre corrupto. Que vendí mi conciencia por esos malditos dólares. Nunca podrán decir que fui un contrabandista de armas, de repuestos, de licor, cigarrillos, que fui un prestamista o agiotista, que fui un avaro, un tahúr y mucho menos podrán decir que fui testaferro de mafiosos o políticos ladrones y corruptos que tanta desgracia todos ellos le han traído a nuestros pueblos. Hijo mío, cuanto antes vete de este país de mierda... te lo ruego ahora que mi muerte está muy próxima, no olvides nunca y escríbelo algún día que esto aquí, en este país, toda la vida lo han manejado las putas, los ladrones, los asesinos, los curas maricas, los camanduleros, los criminales, los militares y los políticos corruptos y ladrones de toda la gran puta vida, ¡país de mierda! Hijo mío, andate muy lejos,&amp;nbsp; no vuelvas a esta tierra ingrata de ladrones y asesinos en sus instituciones donde los ancianos como yo que trabajamos toda una vida honradamente para hacer patria, sin olvidar a los niños y las otras mujeres ancianas se mueren de hambre y en la ignominia de todas las instituciones del gobierno y no tenemos ni siquiera el derecho a una vejez digna y mucho menos a una muerte tranquila. Ya los ancianos como yo y los otros hombres no nos morimos por las malditas balas asesinas como matan a los jóvenes sino del susto, del terror cotidiano y de la ilimitada tristeza de ver esta arrastrada e inmerecida vergüenza en lo que se convirtieron nuestras instituciones llenas de políticos corruptos y ladrones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua …. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;©Carlos Echeverry Ramírez &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;(Colombia)&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;http://www.carlosecheverryramirez.org&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;©Caer-2004-2011&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Catonet Comunicaciones Grupo ® Charrúa Editores&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;Phone: 1 321 252 2760&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Reservados todos los Derechos de Propiedad Intelectual ante&amp;nbsp; CIPO y WIPO.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-3601675116556458685?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/3601675116556458685'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/3601675116556458685'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2011/03/las-cronicas-de.html' title='Las Crónicas  de ...'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh4.googleusercontent.com/-2xhPu6H0Xys/TYm9m13zYrI/AAAAAAAABDQ/83j85Qk3T68/s72-c/CARETAS-CJD-web.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-2042142850595454349</id><published>2011-03-12T01:37:00.000+01:00</published><updated>2011-03-12T01:37:53.649+01:00</updated><title type='text'>Cronícas de Barcelona--Carlos Echeverry Ramírez- Colombia</title><content type='html'>&lt;div style="margin-bottom: 0.17in; margin-top: 0.19in;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in; margin-top: 0.19in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Fragmento de: Crónicas de Barcelona ISBN: 978-0-9683701-2-4 &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in; margin-top: 0.19in;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in; margin-top: 0.19in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Me paro en silencio y camino despacio, muy despacio, hasta la ventana. Quiero sentir la brisa y el olor a mango dulce. Es quizás esa nostalgia por la brisa del Caribe que me lleva a la ventana para viajar con la mente a aquellos lugares donde fui feliz. Miro a través de la ventana y todo es silencio. Siempre encuentro el silencio al final de todo. Siempre. ¿No sé por qué? pero el silencio está allí a cada instante de mi vida.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in; margin-top: 0.19in;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in; margin-top: 0.19in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Carlos Echeverry Ramírez&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in; margin-top: 0.19in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En toronto hoy marzo 11 del 2011&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in; margin-top: 0.19in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;a las 7 y 37 de la noche.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in; margin-top: 0.19in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Un abrazo a todos y todas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in; margin-top: 0.19in;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;fitofeliz@hotmail.com&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.17in; margin-top: 0.19in;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-2042142850595454349?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/2042142850595454349'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/2042142850595454349'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2011/03/cronicas-de-barcelona-carlos-echeverry.html' title='Cronícas de Barcelona--Carlos Echeverry Ramírez- Colombia'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-3611021472856765083</id><published>2010-12-31T22:30:00.000+01:00</published><updated>2010-12-31T22:30:46.305+01:00</updated><title type='text'>Carlos Echeverry Ramirez --Caminado Felíz en la Costanera del rio  Paraná, hoy 31 diciembre 2010</title><content type='html'>A todos mis lectores y amigos mis mayores deseos de un proxímo año 2011 lleno de salud, bienestar y maxíma felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;A todos mis alegrías desde las&amp;nbsp; bellas orillas de rio paraná, disfrutando la extraordinaria hospitalidad y muestras de cariño del pueblo argentino y la belleza, inteligencia y sensualidad de las Mujeres mas bellas del mundo...que lindas son las Rosarinas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todos un abrazo lleno de alegría y solidaridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;Ya les subo unas fotos de diferentes lugares por donde camino y de las mujeres más bellas del Mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo y no olviden ....Meditación Vipassana para Santafe, Rosario y &amp;gt;Paraná&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramírez &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rosario-Provincia de Santafé &lt;br /&gt;Republica de Argentina&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cato3000@twiter.com&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-3611021472856765083?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/3611021472856765083'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/3611021472856765083'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2010/12/carlos-echeverry-ramirez-caminado-feliz.html' title='Carlos Echeverry Ramirez --Caminado Felíz en la Costanera del rio  Paraná, hoy 31 diciembre 2010'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-4452029131215222186</id><published>2010-07-17T07:05:00.000+02:00</published><updated>2010-07-17T07:05:44.832+02:00</updated><title type='text'>Los niños en la Republica  Bolivariana de Venezuela...</title><content type='html'>&lt;object height="385" width="480"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/h_HZKgYQris&amp;amp;hl=en_US&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/h_HZKgYQris&amp;amp;hl=en_US&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un saludo lleno de Alegría y Solidaridad a todos mis amigos y lectores en diversos lugares del Mundo.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;En especíal en la Republica Bolivariana de Venezuela&amp;nbsp; y la Argentina.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-4452029131215222186?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/4452029131215222186'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/4452029131215222186'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2010/07/los-ninos-en-la-republica-bolivariana.html' title='Los niños en la Republica  Bolivariana de Venezuela...'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-53272559507898128</id><published>2010-05-23T06:11:00.001+02:00</published><updated>2010-05-23T06:14:00.849+02:00</updated><title type='text'>Rafael Pardo --Colombia--Carlos Echeverry Ramírez</title><content type='html'>Si queridos lectores y amigos. Un saludo y abrazo lleno de alegría y  solidaridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi primer voto en la historia de mi vida y  por un candidato a la presidencia de Colombia lo daré a Rafael Pardo.  Es el único que lo merece de todos los candidatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo  y seguro estoy, que es el hombre que mejor podría representar a los  colombianos y tratar de organizar el caos y anarquía total creada en los  últimos años en Colombia. Verguenza ante el mundo somos. Por eso daré&amp;nbsp;  mi voto por Rafael Pardo. Creo en él y confio en él. Sin temor alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus  padres son de origen y nacidos en Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rafael  Pardo por lo que he visto, leido e investigado sobre su vida, creo yo,  es el que tiene el discurso más ámplio y coherente de todos los  candidatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se le ha acusado de ser de la Guerrilla sin  serlo. Se le ha acusado de lo que se quiera por los otros sin serlo,  fue el primer ministro de guerra civil, que tuvo Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Rafael  Pardo&amp;nbsp; es un hombre que quiere una Colombia Justa y una distribución  equitativa de la riqueza que se genera en Colombia&lt;/i&gt; para el beneficio  del bien común y para qué los Ancianos Mujeres y Niños tengan una vida  mas Justa y Feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esto anterior Rafael Pardo es mi  candidato y es el único que merece mi voto, mi primer voto ...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No  me importa y que NO nos importe, que en las encuestas amañadas esté de  tercero y se crea y nos hagan creer que no tiene opción de ser  presidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que nos importa las encuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En  un lugar donde los Asesinos y aquellos que callan y callarón&amp;nbsp; los actos  de dolor y terror sobre nuestro pueblo durante los últimos 8 años son  tambien hoy en día aspirantes a la Presidencia de Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por  aquello anterior escrito hoy y esta noche y por la intachable hoja de  vida de los bisabuelos e hijos y padres de este candidato llamado Rafael  Pardo nacido en Colombia e hijo de Colombianos&amp;nbsp; Yo daré mi voto...mi  primer voto en colombia por Rafael Pardo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por lo  mismo invito a las Mujeres de Colombia&amp;nbsp;&amp;nbsp; y jovenes con su primer voto&lt;br /&gt;a  votar por Rafael Pardo, &lt;i&gt;necesitamos llevar la ética y la Equidad a  la politica&lt;/i&gt;. para que exista la Colombia que todos queremos, la que  todos soñamos desde niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos todos en Colombia a  votar&amp;nbsp; por Rafael Pardo.&lt;i&gt;&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Por una Colombia  Justa donde la Alegría y la Solidaridad sean nuestra misión cada día.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos  Echeverry Ramírez&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;En toronto hoy sabado 22 de mayo del 2010&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-53272559507898128?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/53272559507898128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/53272559507898128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2010/05/rafael-pardo-colombia-carlos-echeverry.html' title='Rafael Pardo --Colombia--Carlos Echeverry Ramírez'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-8339316786261019090</id><published>2010-04-11T16:12:00.002+02:00</published><updated>2010-04-11T16:12:35.037+02:00</updated><title type='text'>El día de la entrega de ....</title><content type='html'>&lt;b&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://knol.google.com/k/-/-/x7h8rcij6dgs/nxfaks/caroline-constabel-caballo-sombra.jpg" imageanchor="1"&gt;&lt;img border="0" src="http://knol.google.com/k/-/-/x7h8rcij6dgs/nxfaks/caroline-constabel-caballo-sombra.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen con todos derechos reservados y  propiedad intelectual ante CIPO Y WIPO de PhD Caroline Constabel Limberg  Y Catonet Comunicaciones Grupo&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;El día de la entrega&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;Del  libro : Compartiendo Alboradas &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&lt;b&gt;ISBN: 978-0-9683701-1-7&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Reservados Todos  los Derechos de Autor ante CIPO y WIPO&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;©&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Carlos Echeverry  Ramírez&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;(Colombia-Canada)&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Para: CJD allá a la orilla del  Rio y la costanera santafesina.&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Ese día amaneció  lloviendo y me levanté con el pie izquierdo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Meditando unos  instantes en la misión encomendada para ese entonces y planificada desde  hacía un año, me toqué la cabeza pensando en ese imposible y miré todos  los diferentes rincones de la habitación en la pensión de Cartagena.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Observé  detalladamente la torre del reloj debajo de la cual cruzó Simón Bolívar  con su ejército y a su izquierda en la corta distancia el mar Caribe.  Luego me fui a la ducha con toda la calma. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;De mi mente no podía  sacar la cara del hombre que era el objetivo. Esa persona la había  estudiado muchísimas veces y había leído mucho sobre ella, todas sus  cosas las conocía y todas sus rutinas las tenía claramente identificadas  y después de todo lo planificado y pensado sólo existía ese día para la  misión encomendada. No podía fallar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;El objetivo de la misión era el  hombre más cuidado de Latinoamérica. Quizás el segundo o tercero más  custodiado en el mundo. Muchísimos anillos especializados de seguridad a  su alrededor, yo sin embargo, y no dejándome ver por ellos durante las  últimas semanas, estaría a solo unos metros de su cuerpo cuando él  ingresara al Centro de Convenciones de la ciudad de Cartagena. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Así había  pasado los últimos días desde que llegué a la ciudad, haciendo  inteligencia y mirando los lugares estratégicos donde se centraría el  fuerte de sus anillos de seguridad y estudiando muy detenidamente las  vías de salida en caso de fracasar en la misión o algún imprevisto que  saliera contrario a lo ya establecido. No podía fallar ese día. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;El día  señalado llegó, y el hombre como objetivo nunca apareció en las horas de  la mañana. Ya cansado de esperar me fui a descansar al hotel. Saludé al  recepcionista y respondió amablemente. Observé que ese día estaba de  buen genio, -normalmente parecía que hubiera desayunado con alacranes el  tipo ese- luego entré rápido en mi habitación y estando acostado empecé  a meditar sobre todas las cosas vividas en esa pequeña ciudad  convertida en el prostíbulo más grande de Latinoamérica con su miseria  de los barrios marginales, el Nelson Mandela, el hambre y terror en los  rostros de sus niños y la indiferencia e ignominia del gobierno hacia  ellos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;Mientras tanto la vida nuestra continuaba, la tarde iba  pasando y las horas con sus largos y eternos minutos en un calor  insoportable y la escasa brisa marina avanzaban lentamente. En la ciudad  del corralito de piedra nadie sabía a qué horas llegaría el hombre  anunciado o qué medio de transporte utilizaría para llegar al Centro de  Convenciones. Sólo se escuchaban las voces perdidas en el silencio y la  desesperanza de las negras vendedoras de frutas y de hombres sin futuro  con los pedazos de loterías nunca ganados en sus manos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Unos rumores decían  que el hombre aquel tan importante y conocido por todos llegaría por la  parte trasera del Centro de Convenciones en una lancha rápida. Otros  decían que en helicóptero desde el aeropuerto, y otros que en su cuerpo  de limousine blindada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Todo era pura especulación entre el  pueblo ansioso por ver al hombre distinguido y entretenidos todos con la  fantasía de la música de carnaval y los juegos pirotécnicos, el ron  gratuito, el whisky, las bellas y costosas putas como las más baratas  –de a dólar mi señor, que aquí hay para todos- con los elegantes  ladrones de cuello blanco y los maricones con su reina -la Rufina-, y  uno que otro ingenuo, honesto y desplazado campesino, para mirar todo el  espectáculo montado para y por los corruptos del poder y el dinero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;En los  caros y exclusivos hoteles el whisky y la coca eran las delicias  preferidas por sus clientes pederastas y psicópatas de los monos  ojizarcos como siempre con acento gringo y sin faltar nunca sus  mediocres, lacayos y serviles de algunos de los gobernantes nuestros.  Mientras en los barrios pobres continuaba igual que siempre y segundo a  segundo la miseria, el terror colectivo y las balas que eran también, y  en esas circunstancias, el obligado y merecido pan de cada día. Ta- ta-  ta -ta -ta, hps…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Para esos miserables pobres... ¡y no por miserables  sino por pobres!, y finalmente el obligado y siempre impotente llanto de  las dignas mujeres, los ancianos y niños ante la cotidiana violencia y  barbarie. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;En otro lugar y al mismo tiempo muy contento,  enguayabado y sin preocupación alguna el avaro cura Germán daba la  comunión a los escasos y solapados crédulos en la capilla próxima de la  Santa Guerra y el sacristán maricón le picaba el ojo al hijo de la  desplazada campesina Rosario. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;En mi iluminada habitación entraba  la suave brisa y el rumor de las olas del mar Caribe y con sorpresa  inesperada también llegaba la paisita Tatiana tratando de imitar con el  cuerpo y con la risa sus 20 años atrás cuando fue reina de la cuadra en  el barrio Buenos Aires, gran modelo, dama acompañante, gran diva y con  su larga experiencia en las lides amatorias y en las duras e  interminables batallas de sexo bendecido y santificado en colchones de  plumas. Un Viernes Santo y toda empericada y en un acelere no extraño  conoció un conde italiano en la zona rosa de Cartagena y después de tres  culiadas a lo paisa, y con escapulario en mano, lo enamoró en un abrir y  cerrar de ojos como a un ternero recién nacido y así de cabestro,  suavecito papacito… y con la puntica nada más mi papi, ay mi nene...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;El conde  aquél se la llevó a Italia para que fuera una de las más distinguidas  señoras de la alta sociedad milanesa. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;De esa manera, y con ese gran  pasado, la paisa Tatiana entró a mi habitación de la pensión en  Cartagena, igual y como en sus veinte años entraba toda sensual,  voluptuosa y costosa, en las diferentes habitaciones y suites de los  hoteles más caros y elegantes de la siempre moribunda Colombia y  hablándome toda alborotada me dice la muy loca: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;-¡Ay Cato de mi alma  perdida!, estoy en embarazo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;-¡No jodás, imposible! Háblame en serio…  dime la verdad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;-¡Sí, sí te lo juro! &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;-Pero… no sé si el  hijo es de Nandito. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;(&lt;i&gt;El jefe paraco de la zona&lt;/i&gt;).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;-O si es  de Pepe. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;(&lt;i&gt;El jefe guerrillero de la otra montaña después de Turbaco&lt;/i&gt;).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;La paisa  Tatiana alternaba con los dos hombres según fueran los días de descanso  de cada uno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Cuando escuché esas palabras tan difíciles de asimilar  para cualquier hombre le pregunté:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;-Tatiana… y ¿cómo putas y carajos  te pudo pasar eso?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;-¿No sabes de quién es? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;-Qué cosa tan  berraca -pensé en mis adentros-, increíble.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;Ella sentada muy  tranquila y con su risa a flor de labio en el borde de la cama y fumando  un cigarrillo lentamente mientras tomaba cerveza respondió con su  acentico paisa, de allá arribita del Pablo Tobón Uribe en Medellín:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;-¡Ay  Cato, si supiera de quién es ya tendría a ese varón aquí al ladito mío,  todo amarrado como si fuera un novillo! &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;-Pero, sabes una  cosa, mi Cato querido…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;Voy a esperar a que nazca, para saber a  quién se parece.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;A ver qué cara tiene ese chino.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;Y así muy  tranquilita me los sigo culiando a los dos. ¡Huy! qué rico. Qué rico…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Mi Cato  querido, porque si no, me quedo sin la platica, del uno y sin la platica  del otro. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;Yo solté la carcajada, ¡que mujeres estas!, y...  simultáneamente empecé a escuchar los sonidos de los malditos  helicópteros de la guerra venir en la distancia. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Esos sonidos me  indicaban claramente que el hombre esperado llegaría en unos minutos. Y  el miedo y terror crecían en mí al escuchar esos sonidos de muerte  acercarse más y más. Por lo mismo le di un beso de despedida a Tatiana  creyendo que era el último que le daba, y le dije que regresaría más  tarde. Que lamentaba, pero… que me tenía que ir. Que tenía un compromiso  urgente qué cumplir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Al salir de la pensión llevaba en mis  manos todo. Sí, todo. Los pocos y precisos implementos para la intención  de ese día. Al fin y al cabo el objetivo era el hombre más conocido en  Colombia y protegido también. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;Al caminar la corta distancia desde el  hotel hasta el Centro de Convenciones, que son unos 120 metros, el calor  era insoportable, las ambulancias y los carros de seguridad con su  imparable ulular de sirenas hacían invivibles y eternos los instantes,  los segundos y minutos que faltaban para que llegara el hombre conocido y  tan esperado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;Al llegar al Centro me paré muy tranquilo en el lugar  ya señalado al lado de la entrada de su puerta principal y por donde  pasaría el personaje. Sí, allí a un metro. Los agentes de seguridad y  los militares armados estaban listos para asesinar en cualquier décima  de segundo todo aquel que quisiera atentar contra su hombre. Pero en ese  lugar, al lado de la puerta de entrada no había sino unas pocas  personas haciendo la fila para entrar al banco que queda dentro del  mismo edificio del Centro de Convenciones. Y Allí estaba yo, uno más  entre oficiales de la Policía, el Ejército y algunos del cuerpo de  seguridad observando detenidamente todo el maremagno formado para  proteger este hombre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;Tratando de estar calmado noté que el  pulso se me había alterado al extremo que podía ser visto en la  distancia por alguien especializado. Poco a poco y respirando  pausadamente y controlando mis latidos del corazón logré regularizarlo  al ritmo que lo necesitaba. Logré también normalizar la respiración y me  quedé como una estatua. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Pero queriendo estar mentalmente lo más  lejos de ese lugar, estaba ya en ese instante a unos escasos 50  centímetros de la puerta de ingreso al Centro por donde entraría el  hombre más importante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;Tuve mucho miedo y al mismo tiempo una  extraña tranquilidad y no sé por qué me sentí muy solo también. Y en un  instante tomé conciencia de que estaba realmente sin nadie en este  mundo. Ínfimo frente a todo y además lo único que tenía lo tenía en mis  manos y era el futuro de mi vida. Pensé en mi padre muriendo lentamente  debido al exceso de cigarrillo y escucho su dificultad al respirar en  los amaneceres allá en el Valle del Cauca. Pienso una vez más en mi  familia, en la Soledad, en Jairo mi tío, en la monja Ángela, en mis  escasos y escogidos amigos, en mi hijo en la distancia, en mi última y  bella mujer, quizás… con otro... y todo es silencio a&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;mi  alrededor. Sólo se escucha la suave brisa del mar Caribe y el sonido a  lo lejos de los malditos helicópteros para la guerra. Todo parece  quedarse estático por el calor, la gente común haciendo cola para entrar  al banco ni se inmuta por preguntar quién es el que viene y quién es el  esperado. Nosotros lo sabemos. Todos lo sabemos, pero parece no  importar, ni preocuparle a nadie. Todo en el fondo es sólo silencio y al  extremo de la calle un niño feliz corre con su perro, un anciano  indigente me observa indiferente y unas palomas se mueven repentinamente  de los techos aledaños cuando los francotiradores de seguridad cambian y  aseguran la posición.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;Sin embargo por cosas que trae el  destino y esas sorpresas que da la vida, y que aún muchos meses después  no lo entiendo y sigo sin creerlo, y mucha gente igualmente que conoce  esta historia, en un santiamén tengo yo frente a mí al personaje  señalado y tan esperado por todos. El hombre aquél, el más odiado por  millones y venerado por otros como un santo, como si hiciera milagros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Al hombre  considerado objetivo militar por miles de combatientes allí lo tenía de  papayita, sí, de papayita… frente… frente a mí. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;Él y yo solos. Los  dos, sin nadie alrededor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;Así fue, aunque no lo crean. Así fue… en  un instante estábamos los dos solos frente a frente y, frente al mundo  también. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;Lo miré a los ojos, él me miró igual, y tendiendo su mano a  la mía sentí su cuerpo al tocar la mano. Pero… su mano no tenía calor,  su mano era fría como la de un muerto. Sus angustiados ojos y el rostro  delataban un cansancio nunca antes visto por mí en otro hombre y en los  muchísimos países donde he vivido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;Aterrado y sorprendido con el  personaje al frente le entregué el material que llevaba en mis manos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;Lo tomó  con sus dos manos y lo miró asustado en silencio. Me miró resignado y  con mucha paz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Me observó como si él no fuera de este mundo y con una  serenidad inmensa en la expresión de su mirada. Sospecho que lloraba  por dentro en esos instantes que estaba ahí. Y más aparente tranquilidad  mostró en su rostro cuando leyó por primera vez frente a mí esas  palabras de bienvenida que yo le daba en la ciudad de Cartagena al  entregarle: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;&lt;i&gt;El último viaje&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Sólo unos escasos 20  segundos habían pasado en estas acciones descritas anteriormente,  cuando él leyó el título abrió el libro y vio mi dedicatoria para él me  volvió a dar la mano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;-Gracias, muchas gracias.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Fueron sus palabras  entrecortadas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Luego caminó rápidamente unos pasos y dio su mano a un  campesino, y empezó rápidamente a saludar la gente que hacía línea para  entrar al banco.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;En esos instantes observando todo, y asegurándome que  todo esto era real, sentí que me empujan contra la pared del Centro y me  inmovilizan del cuello y las manos. Preguntan mi nombre en gritos  mientras que gigantescas manos no me permiten respirar, y …sólo haciendo  una fuerza imposible para levantar mis libros con mi nombre en ellos,  mientras el personaje termina de saludar a varios de los presentes y su  cuerpo de seguridad y escoltas lo protegen jalándolo al interior del  edificio, me logro identificar ante los cuerpos de seguridad y escoltas  para no ser asesinado en el mismo momento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Antes de ser entrado  el hombre escogido volvió a mirarme y sonrió en la distancia. Caminando  a unos 10 metros de distancia, ya dentro del Centro de Convenciones,  logré mirar que leía la solapa del libro con mi información y mientras  él hacía eso el campesino con rasgos indígenas, a quien segundos antes  el hombre manifiesto le dio la mano después de mí, se me arrima  humildemente y pregunta temeroso:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;-Señor, perdóneme la pregunta,  ¿puedo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Sí, ¿qué necesita? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;-Me puede decir por favor, por favor y  perdone usted.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;-¿Quién es ese doctorcito tan amable que saluda a todo  el mundo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;-Dios mío… Dios mío. ¿Dónde estás?, dije en silencio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Y aterrado  me quedé al escuchar esa frase y solté una carcajada de alegría en  medio de la angustia que vivía esos instantes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Muy motivado y  sonriendo le respondí:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Señor…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Ese Doctorcito es:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;El Presidente de la  República de Colombia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;-¿Ese es? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Me preguntó con  calma el campesino.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;¡Sí, ese es! -Le respondí-.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;-Con razón es tan  amable. El doctorcito ese.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Y miró con incredulidad total y asustado  la puerta por donde había entrado el Presidente de Colombia al Centro de  Convenciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Fue todo lo que dijo el campesino.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Y se fue caminando  entre la multitud sin prisa alguna de regreso a su vereda en la región  del bajo Sinú.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Yo mientras tanto volví a ser rodeado de militares y  de policías, diciéndome con ironía y rabia que les había metido un “gol  olímpico”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Por extrañas cosas y sin yo saberlo a los ocho días el  Presidente regresó acompañado de Lula da Silva a la cumbre mundial del  café y al bajarse de la limousine las primeras palabras que pronunció  cuando llegó al Centro de Convenciones fueron:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;“Último viaje” &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Y sonrió  en la distancia cuando me vio otra vez en el mismo lugar y donde ocho  días antes le había entregado el libro mío con ese título de &lt;i&gt;El  último viaje&lt;/i&gt;, unos segundos más tarde los cuerpos de seguridad de  Brasil permitieron que me acercara lo suficiente para ser capaz de  entregar el libro a Lula da Silva.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Entró el Doctorcito -como decía el  ingenuo campesino del Sinú- y después de responder algunas preguntas a  los cuerpos de seguridad y a la policía sobre el contenido de mi libro y  dónde vivía y número de cédula etc. ¡Imagínense!, salí caminando con  dirección al hotel y a la izquierda observé otra vez la torre del reloj y  la hora y recordé que por allí pasó &lt;b&gt;Simón Bolívar&lt;/b&gt; y reí mirando a  los alrededores -pensando qué diría el Libertador de todo la barbarie  que hemos hecho después de su muerte- y seguí caminando a la pensión  frente al Parque Centenario, muy feliz y contento de la labor realizada  ese día.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Con mi amigo Hernán Suárez, la bella y voluptuosa paisa la&lt;span&gt;&amp;nbsp;  &lt;/span&gt;Tatiana, la Isabel y el Cucaracho, y un combo de conocidos nos  zampamos unas botellas de ron oyendo la gran música cubana y riéndonos  sobre todo lo vivido ese día. Y repito mil veces a quien no crea esta  historia… que le pregunte al Doctorcito -según el campesino- qué fue lo  que sintió cuando leyó el título de mi libro con esas palabras que  decían “&lt;i&gt;El último viaje”&lt;/i&gt; y que le daban la bienvenida en la  ciudad de Cartagena.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Toronto junio 22 del 2004&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;©&lt;/span&gt;Carlos  Echeverry Ramírez &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;Colombia&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&lt;a href="http://www.carlosecheverryramirez.org/"&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black; font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;fitofeliz@hotmail.com&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-8339316786261019090?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/8339316786261019090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/8339316786261019090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2010/04/el-dia-de-la-entrega-de.html' title='El día de la entrega de ....'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-5151769952987058782</id><published>2009-09-10T22:21:00.002+02:00</published><updated>2009-11-13T06:22:47.050+01:00</updated><title type='text'>La Concha de Oro ISBN: 987--0-9683701-3-1  Carlos Echeverry Ramírez -Colombia</title><content type='html'>Queridos amigos y estimados lectores. Ya que muchos me piden un avance en lo relacionado a mi novela "la Concha de oro" 2008  va para todos y con maxíma alegría información y un fragmento corto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero disfruten de ella y su personaje:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lina Puñales del Rio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SvztBvjvr2I/AAAAAAAAAgg/FlcV9G0Z4sc/s1600-h/Concha+de+oro--2-1+Caratul+copy.JPGcara2s.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SvztBvjvr2I/AAAAAAAAAgg/FlcV9G0Z4sc/s320/Concha+de+oro--2-1+Caratul+copy.JPGcara2s.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Reservados Todos los Derechos de Autor ante: CIPO y WIPO&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La Concha de Oro ---2008&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ISBN: 0-9683701-3-1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramírez (Colombia)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para: La Inmaculada y el Angel&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fragmento de: la Concha de Oro :&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ISBN: 0-9683701-3-1&lt;br /&gt;Catonet Comunicaciones Grupo&lt;br /&gt;Mexico-Colombia-España-Argentina-Venezuela-Canada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lina Puñales Del Rio se está muriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le quedan pocos meses de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Va morir de la misma enfermedad que su señora madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo igual me estoy muriendo como todos en este mundo. Aúnque espero sea en Paris. A los 93 años y "con un aguacero" como dijo Vallejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ántes que Lina Puñales Del Rio se muera. Les quiero contar todo lo que pasó en su  corta historia y en su larga e intensa Vida, de su voluptuoso cuerpo glorioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les narraré la historia de los otros, que la conocieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y NO lograrón sobrevivir a su ilimitada belleza y aterradora perversidad y sadismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son las palabras de los sobrevivientes y victimas y victimarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese pequeño y felíz Pueblo del litoral del rio Paraná, la costanera de santafe (capital) y  de otras ciudades como: Buenos Aires, Miami, Barcelona, Mexico, Bogotá y Cali y que la &lt;b&gt;Lina Puñales del Rio&lt;/b&gt; dejó por cantidades alarmantes por donde fue pasando muy satisfecha  y sin distincion algúna de cama en cama y de hotel en hotel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son las historias de Todos aquellos y aquellas que terminarón bajo tierra y no lograrón describir lo vivido junto a ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toronto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jueves 10 septiembre del 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramirez (Colombia)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-5151769952987058782?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/5151769952987058782'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/5151769952987058782'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2009/09/la-concha-de-oro-isbn0-9683701-0-1.html' title='La Concha de Oro ISBN: 987--0-9683701-3-1  Carlos Echeverry Ramírez -Colombia'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SvztBvjvr2I/AAAAAAAAAgg/FlcV9G0Z4sc/s72-c/Concha+de+oro--2-1+Caratul+copy.JPGcara2s.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-6576451059457709242</id><published>2009-05-24T06:08:00.001+02:00</published><updated>2009-11-25T16:49:52.644+01:00</updated><title type='text'>Francisco Santos  y las Crónicas de Barcelona ISBN: 978-0-9683701-2-4</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/Sw1Roo6jZpI/AAAAAAAAAig/_XDGEajiW7o/s1600/CATO-PARANA-2008.jpeg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/Sw1Roo6jZpI/AAAAAAAAAig/_XDGEajiW7o/s320/CATO-PARANA-2008.jpeg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Queridos amigos y lectores de Nuevo con ustedes después de unos días fuera de casa y en encuentro reunión de alegrías y risas con mi familia en ciudades como Miami y New York asistiendo a la graduación con máximos honores, de mis dos sobrinos: la Isabella y el alejandro.&lt;br /&gt;juntos los dos    con:  Magister en Political Sc. y Relaciones internacionales en Columbia University.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego al llegar a casa  y mirar de nuevo las noticias de diferentes regiones y lugares, encontré agradables sorpresas. De Francia, argentina, Venezuela, México, San Salvador y Noruega. Y una muy especial de Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pareciese que al Vicepresidente de Colombia el Señor Francisco Santos le gustó mucho leer las Crónicas de Barcelona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según dicen y me cuentan ----- unos amigos y conocidos Entre  risas  y Rios de alegría, qué   días después de que subí la parte (l) de crónicas en este Blog  -----el Vicepresidente Santos decidió expedir decretos que van a favorecer integralmente  las comunidades negras de Colombia en unos pocos dias …&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amanecerá y veremos dijo el ciego…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperemos a ver su palabra y Honor de compromiso con el Pueblo de Colombia Señor Vicepresidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Falta ver si  el Vicepresidente Francisco Santos lo hizo porque es  algo de moda y “políticamente correcto” al estar Barak  Obama en la presidencia de los Estados Unidos de Norte América.   O porque  en toma de conciencia muy esperada y quitándose las mascaras,  el Vicepresidente Santos  reconoce las vergonzosas condiciones en la vida  cotidiana de lo que es el difícil y casi imposible vivir para la gran mayoría de las personas de esta raza en Colombia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que son Vergüenza ante la Humanidad y el Mundo entero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontramos algo muy difícil de aceptar también leyendo otras noticias. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las estadísticas alarmantes y que asustan a  cualquier Ser Humano consciente de si  mismo y de su compromiso con los otros que lo rodean en esta tierra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hecho  Que en las prisiones  de los USA el 70% de la populación carcelaria es de Raza Negra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estas personas y raza en ese país, representan solo el 22% de la populación total en los Estados Unidos de Norte América.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo bastante alarmante, inaceptable, desproporcionado y muy preocupante para Todos los ciudadanos. Y mucho mas como es el hecho, de que  la gran mayoría de las personas en prisión son hombres  menores  de 26  años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir se está perdiendo un valioso capital humano en prisiones que de haber tenido mas oportunidad y acceso a los servicios que debe brindar o que brinda el Estado,---- quizás y casi seguro estoy---  No se encontrarían en esas condiciones desperdiciando los mejores años de su vida tras las rejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y al mismo tiempo un costo exorbitante de impuestos pagos por todos los otros al costar cada individuo en prisión la suma aproximada de 80.000 dólares por año  y con muy  pocas opciones de rehacer una vida o construir un futuro digno para ellos y sus familias afectadas también por esta situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo y seguro estoy junto con muchos conocidos de Colombia y Latinoamérica, que sería muy interesante para los jóvenes pensantes y para todos aquellos de Colombia y los otros países que luchamos por un mundo mas justo y solidario hacer un estudio demográfico de las personas que se encuentran en las prisiones de cada respectivo país y cárceles de Colombia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de los estudios pertinentes diseñar y gestionar la financiación pronta  con Proyectos de Vida y de Desarrollo Comunitario enfocado a los jóvenes del departamento del Choco, Cauca y Nariño.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regiones donde se encuentra localizada en gran mayoría de  la  populación negra en Colombia. Mis mayores deseos de toda factibilidad en los proyectos y nuevas leyes que el Vicepresidente Santos haga  para y porel beneficio de estas personas olvidadas y excluidas de casi todo el acceso a la infraestructura que merecen por parte del Estado de la Republica de Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramírez&lt;br /&gt;Colombia&lt;br /&gt;Es Miembro actrivo de la Union de Escritores de Canada.&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;br /&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a todos aquellos que recordaron mi cumpleaños y se hicieron presentes con postales y correos electrónicos.Paula...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo relacionado a la Nueva página web espero en el termino aproximado  de dos semanas este ya lista. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agradezco las personas que han comprado los libros a través del sistema de Paypal es fácil solo un correo y les doy el numero de cuenta. Al ingreso de los 8 dolares por cada  libro les envió por correo los libros en formato PDF y se imprimen en casa u oficina muy fácil todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a todos mis amigos y lectores. Un abrazo fuerte lleno de solidaridad y alegría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NO olviden por favor la  Meditación Vipassana para mis amigos de Santa fe, Buenos Aires, Mendoza, Tucumán, Gualeguay, Rosario, Vera  Mar de plata, Miramar, Santa rosa, Neuquén y  Azul… Caracas, Margarita, Mexico, Paris, Oslo,  la Marit Haugen , la Tamara Busolli , la Eva…y la última…jajajajajajj …..la ejemplar la de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;la Concha de Oro&lt;/span&gt; mi mas reciente libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si pensamos un poco…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seríamos más felices y no se usaría, ni usarías  Nunca la Violencia como argumento  y menos a quien ha sido bueno con Vos, nosotros y los Otros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramirez.&lt;br /&gt;Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;br /&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-6576451059457709242?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/6576451059457709242'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/6576451059457709242'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2009/05/francisco-santos-y-las-cronicas-de.html' title='Francisco Santos  y las Crónicas de Barcelona ISBN: 978-0-9683701-2-4'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/Sw1Roo6jZpI/AAAAAAAAAig/_XDGEajiW7o/s72-c/CATO-PARANA-2008.jpeg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-518724951793676634</id><published>2009-04-17T01:58:00.000+02:00</published><updated>2009-04-17T01:59:01.125+02:00</updated><title type='text'>Obama --El ?Cristo Negro?</title><content type='html'>Carlos Echeverry Ramirez&lt;br /&gt;Reservados todos los Derechos de Autor&lt;br /&gt;Ante CIPO y WIPO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Para aquella que siempre creyó en mi…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las orillas del gran rio…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en la mañana jueves envié un correo electrónico a Lula Da Silva, el Presidente de Brasil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese mensaje de saludo personal le enviaba la máxima alegría, fuerza y entusiasmo para la próxima “Cumbre de las Américas” en el fin de semana que llega..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el mensaje le pedía que NO olvidara nuestro trascendental (para mi Vida) encuentro en la ciudad de Cartagena de Indias, en el mes de septiembre del año 2003 durante la Cumbre Mundial del Café.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando en aquellos días tuve la oportunidad de entregarle personalmente, dedicar y firmar mi primer libro titulado: El Ultimo Viaje. ISBN: 0-9683701-0-1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de estrechar su mano con maxíma alegría, sentir su humanismo e intercambiar algúnas palabras con el.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el mensaje también le pedía “ en serio y entre broma y mamando gallo” que le recordara a Barak Obama que yo fuí el primer latinoamericano y Colombiano “loco”---como dicen algunos psicópatas perversos ----que pensó en la posibilidad de un Hombre integro, Nuevo y de la Raza Negra, estuviera en la presidencia de los Estados Unidos de Norte América.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí ustedes queridos lectores y amigos, han leido o en los días por venir leen con calma y alegría Crónicas de Barcelona --- y trabajo escrito por mi y que terminé el día 24 de noviembre del 2004--- recordarán que allí aparece descrito en esas crónicas un: Cristo Negro y su nombre es Washington.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extrañas hechos y sorpresas trae la vida….para muchas y muchos…con el pasar de los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego transcurridos los años y recordando de nuevo lo vivido en Cartagena de Indias en le año 2003 cuando entregué mi primer libro a Lula Da Silva y revisando las palabras escritas por mi y hace pocos días cuando pensaba y escribía sobre los efectos no pensados que traen el movimiento de las alas de una mariposa en Colombia, China, Canadá, Sur de Francia, Argentina-Paraná-, México o Venezuela, y como ellos repercuten sin duda algúna en otros lugares y personas del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en el año 1997 (escrito en Compartiendo Alboradas 2004)&lt;br /&gt;también en Barcelona, empecé a hablar y escribir y mucho antes que muchos poetas y escritores y “cantantes”de Latinoamérica, y otros lugares del Mundo; sobre los aterradores, asesinos, inaceptables, inhúmanos, perversos hechos y consecuencias que traen el uso maldito de las Minas explosivas y quiebrapatas en los niños, mujeres y niños de aquel Caos y Vergüenza Total ante la Humanidad y nuestros hijos y nietos en toda hispanoamérica que se llama : Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi correo de esta mañana le pido a Lula Da Silva qué con Barak Obama (la Nueva Esperanza de Justicia Social Y PAZ en el Mundo) hicieran lo ¡máximo y hasta lo imposible! que se les permita, para parar los Asesinatos y Desapariciones contra la comunidad negra y aborigen de Colombia. ( todo está escrito en Crónicas de Barcelona)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero más que todo y antes que todo le pedía a a ese gran Hombre que es: Lula da Silva que con Barak Obama, los dos juntos, NO se olviden un instante de pensar y actuar ya pero ¡YA!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de una vez por siempre en la historia del hombre como es el hecho trascendental de evitar y parar de una vez para siempre y por siempre y con la unión y ayuda de los otros lideres mundiales como Zarkosy, Putin, Cristina, Bachelet, la alemana y Chavez de Venzuela de parar la perversa y maldita Industria de la Guerra que es el clamor urgente y esperado de todos los Pueblos del Mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SI parar de una vez por siempre ... la nefasta, injusta, asesina , perversa, maldita Guerra y Guerras, parar ese Horror de la industria y negocio de la Guerra en colombia, Palestina, Iraq y afganistan y cualquier otro lugar del Mundo donde los niños, mujeres y ancianos…como mi padre(RIP) ya no pueden pensar en una vida digna de un Ser Humano …porque solo unos pocos psicópatas comerciantes, e industriales y mercenarios de terror y fabricantes de Armas y Guerras, destruyen las ilusiones y ganas de vivir de todo aquel que solo merece una vida digna y feliz con los suyos en: PAZ y Justicia Social y sin distinción de raza, credo o clase social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracías Lula y Obama ….Todos los pueblos del Mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Si todos los pueblos del mundo desde México hasta el sur de chile y la argentina, el africa, europa, oceanía, Australia, el medio oriente, todos los paises arabes, Corea del sur y corea del norte, Japon y la China…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos todos esperamos que ustedes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; SI ustedes dos nos demuestren y prueben que no son parte de ese combo de psicópatas perversos que han manejado y manipulado la historia de la humanidad durante tantos siglos de batallas perdidas llenandola cada día de: llanto. Desolación, terror y crueldad sin limites en nuestros niños, mujeres y ancianos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramirez&lt;br /&gt;Colombia-Canada&lt;br /&gt;Reservados todos los Derechos de Autor ante CIPO Y WIPO&lt;br /&gt;Es Miembro activo de la Unión de Escritores de Canada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.carlosecheverryramirez.org&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-518724951793676634?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/518724951793676634'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/518724951793676634'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2009/04/obama-el-cristo-negro.html' title='Obama --El ?Cristo Negro?'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-2024412873517121713</id><published>2009-04-08T23:39:00.003+02:00</published><updated>2009-04-08T23:43:08.609+02:00</updated><title type='text'>Reflexiones para la "salud mental" Carlos Echeverry Ramirez</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/Sd0aV-Em0NI/AAAAAAAAANg/n0SdQ_RX7Zc/s1600-h/cato-catico-thora.bmp"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 303px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/Sd0aV-Em0NI/AAAAAAAAANg/n0SdQ_RX7Zc/s400/cato-catico-thora.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5322439299363688658" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tecmoda&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/Sd0Z99_LClI/AAAAAAAAANY/hc9vZ5hygFs/s1600-h/Venezuela-Tecmoda.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 265px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/Sd0Z99_LClI/AAAAAAAAANY/hc9vZ5hygFs/s400/Venezuela-Tecmoda.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5322438887024036434" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;para: Paula a las orillas del Paraná&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;©Carlos Echeverry Ramírez-Colombia-Canada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reservados todos los Derechos de Autor ante: CIPO Y WIPO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queridos amigos y lectores en diferentes regiones de Latinoamérica debido al NO Respeto en los Derechos de Autor por una de las más grandes redes sociales --- de intercambio de fotos e info privada que existe hoy en día ...es decir “Orgía de vanidades..y Egos”...-----he decidido de NO seguir publicando El último viaje en fragmentos como lo venía haciendo. Quiero dar mis mas sinceros agradecimientos a la revista Semana de Colombia, al diario El Clarin de Buenos aires por haberme colaborado en ese proyecto. Mil gracías de corazón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tremenda sorpresa me llevé despues de que charlé con la Divina y Extraordianria Paula de Paraná y le comenté hace unas semanas: Que no me gustaba subir nada en ese sitio porque alli se apropíaban en forma indebida de todo el material que uno subía mismo hasta despues de muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La semana pasada entré a ese lugar y despues de 4 meses de no hacerlo y al cual solo subí mi vieja foto y un cuento cuando por curiosidad lo hice la primera vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mayor fue mi sorpresa al encontrar mucho o casi todo el material escrito por mi en los últimos años ...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cosa sorprendente... pero muy creible en le Mundo en el cual vivimos...y por ello mismo en la medida que pude a los días siguientes y con ayuda de abogados, y gastarme una buena suma de $$$ logramos borrar o que No se publique nada de lo escrito.&lt;br /&gt;Sin mi autorisación o de los representantes y editores en Argentina, Mexíco, España y la convulsionada, triste y siempre moribunda: Colombia. Un saludo especíal al Silvio en barcelona y la Juana..esperando todo esté cada dia como lo merecen ellos dos juntos...metta metta....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las bellas orillas del rio Paraná, hace un año que estuve alli y compartía alegría y Paz, disfrutando de los momentos mas felíces de mi vida por el hecho y circunstancia de conocer personajes extraordinarios, gente muy linda, el André, el Carlos, el orlando capurro y familia y en uno de los medio ambientes mas bellos que haya podido conocer en la infinidad de paises y lugares donde he vivido y compartido siempre la Alegría y Risa de vivir y estar aún con vida...con las personas a mi al rededor... debo decir ya hoy en día...que tambien encontré y conocí el lado oscuro de algúnas piscópatas y perversas con titulo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mando un saludo especíal y de reflexión en estos dias por venir ....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir estas palabras van para aquellos aquellos seres humanos que por estos días dandosén golpes de pecho, avanzan de rodillas con granos de maiz por centenares de metros con lagrimas de cocodrilo en los átrios y naves de las iglesias, mientras maltratan a sus madres ancianas e invadidas de cancer y para aquella (s) que gritaban desde la vereda del frente de su casa y desde la edad de los 10 años y por muchos años despues a su padre: Turco HP andate a la mierda.... Y el solo en silencio la observaba...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que tienen al “negro” sus trabajadoras y trabajadores con salarios no dignos de un ser humano, (hoy en dia demandadas por esos trabajadores) para aquellas laburantes que trabajan en hospitales de tercera sin servicios de peditaría, pero que sin embargo se siguen creyendo las últimas coca Cola del desierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Peso si... y tambien muy orgullosas con Lolas y Colas muy alegres e inquietas y hoy más que nunca insatisfechas despues de” el último viaje” a cali.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si mis queridos amigos y lectores dandoles Bendiciones y No maldiciones para aquellos seres que dicen y decían : Negro hijo de puta como decía junto a la piscina un conocido y perverso personaje del litoral en Paraná y de un pequeño pueblo con hospital sin servicio de peditaría...es para ella y todos aquellos que odian a todo aquel que piense y actue diferente a ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y que maltratan a los humildes y aquellos marginados por el Estado y la mal llamada “Sociedad” y clase media de “Colombia” y Argentina, España o Mexíco....llamandoles Negros Hijos de Puta , Indios y negros chotos, putos –arpias viejas...etc... y todas aquellas Bestialidades y palabras nacidas de algo que solo tiene un nombre :&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la Ignorancia sin limite .....La perversidad y maldad del Intelecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.la infamia Total hecha realidad en ella y ellos y lo que represaentan y será en el futuro si no cambian de actitud y toman consciencia de su accionar por siempre equivocado..todo se devuelve todo...todo hasta el movimiento de las alas de una mariposa....en la China...Cali o Barcelona&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es interesante observar...---no mirar—Observar muy bien....ya qué no es solo necesario mirar el bosque sino saber y conocer las especies que lo conforman...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me pregunto hoy en dia que escribo estas lineas...El por qué nunca .nunca esos perversos y siniestros personajes de Lolas y Colas alegres e inquietas e insatisfechas...Nunca Nunca se cuestionan asi mismas: del daño, terror, desolación y llanto, tristeza que han inflingído en los otros seres humanos que se atrevierón a creer, o confiar en ellas o ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como lo fueron y son su . propia Madre, (RIP )Padre (RIP), hermanos, benefactores, amigos—“prima” y amigas en Rosario y Gualeguay..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿El por qué tambíen me pregunto?... Los curas y aquellos que tanto predican el crsitianismo NO tiene la Enteresa y el Valor y la ética de decir en sus largos sermones a los mas afortunados economicamente de: pagar salarios más Justos y dignos a sus trabajadores y esclavos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿El por que se acepta y se tolera a estas personas por nosotros y se les considera paradigmas en lo Moral y Social ..?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando solo han sembrado, tolerado y, aceptado en complice silencio y dando certificados truchos de incapacidad de trabajo y otros detalles mas declarados y ya denunciados y muy conocidos y estudiados por la AFIP en estos momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Porqué hemos aceptado que desde su poder ficticio y efímero y que les brinda un titulo académico o un puesto en una burocracia, Nos llenen de terror, llanto, desolación, angustia, en/ y a los otros seres Humanos....?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Definitivamante el Mundo está al revez como decía Alan Jara..de Colombia hace unos meses cuando fue liberado de un secuestro de siete años -----¡!!si así como se leé siete años---- por la Farc!! ..cosa Inaceptable desde todo punto de vista y horrible crimen de leza humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como lo es en si mismo y sin perdon algúno el hecho de usar la Ciencia de la Salud Mental para: manipular, engañar, robar, abusar, chamuyar, y sacarle el dinero a las personas que solo llevan: Alegría y PAZ en su Corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo y mis mayores alegrías para todos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Toronto—Canada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dia miercoles abril 8 del año 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;©Carlos Echeverry Ramírez&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-2024412873517121713?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/2024412873517121713'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/2024412873517121713'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2009/04/reflexiones-para-la-salud-mental-carlos.html' title='Reflexiones para la &quot;salud mental&quot; Carlos Echeverry Ramirez'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/Sd0aV-Em0NI/AAAAAAAAANg/n0SdQ_RX7Zc/s72-c/cato-catico-thora.bmp' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-2269222339362229844</id><published>2009-04-05T06:38:00.002+02:00</published><updated>2009-04-05T06:41:11.374+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/Sdg186YblEI/AAAAAAAAAMg/DT6tj9FwwK8/s1600-h/caratula.jpeg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 207px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/Sdg186YblEI/AAAAAAAAAMg/DT6tj9FwwK8/s400/caratula.jpeg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5321062280318391362" /&gt;&lt;/a&gt;Diseño de Imagénes y caratula con propiedad intelectual como autora: PhD. Carolina Constabel Lemberg-Alemania-Canada-&lt;br /&gt; Reservados todos los derechos de autor ante CIPO y WIPO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El último Viaje&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ISBN: 0-9683701-0-1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reservados todos los derechos de autor ante CIPO y WIPO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fragmento (15 )El último Viaje&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reposadamente, como si fuera un Arquímedes y Demóstenes tropical  hablé:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señores de la Justicia, señores representantes de todas las instituciones y gobiernos del mundo, mujeres, hombres y niños aquí presentes...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Observé cuidadosamente a los hombres de los aparatos, los de los medios de comunicación, los que casi siempre controlan el Poder, los omnipresentes y pervertidos gringos, para recordarles que no podían perder esta exclusiva del drama de mi vida, en vivo y en directo para todos los lugares del mundo con sus cámaras de video y aparatos de radio y ¡quién sabe qué otros más! &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Continué la arenga diciendo unas palabras de mi padre:&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;-Mi única riqueza terrenal desde la infancia ha sido el amor a la libertad y todo aquello que encierran esas palabras en el desarrollo del hombre. Los únicos objetivos en mi vida han sido y serán el desarrollo integral del hombre, en armonía con la naturaleza.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Me extrañé al escuchar un fuerte y largo aplauso y continué hablando:&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;-Soy testigo, como todos los aquí presentes y ausentes, de que este siglo por terminar, este milenio que llega a su fin, ha sido el siglo más cruel, atroz y sangriento de toda la historia de la humanidad, y del hombre desde su aparición en la Tierra. Lo hemos visto y sentido todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sí, todos los aquí presentes y ausentes, hemos visto cómo el hombre encadenó al mismo hombre, hemos visto con terror impotente Hiroshimma y Nagasaki, las dos guerras, los cientos de batallas de siglos pasados; hemos visto cómo nos masacramos los unos a los otros: ¡Sólo por el oro!, Sí, ¡el oro!&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Hubo rumores e imparables aplausos en la sala.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;-Yo me pregunto -continué- y les quiero preguntar a ustedes, los trece hombres que representan la Justicia del Mundo, y a todos los aquí presentes y a los ausentes...&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Aquí interrumpí, y con parsimonia miré a lo lejos, hacia las tribunas donde estaba la gente, saqué el pedazo de panela del pantalón y lo di a mi mula Policarpa delante de todo el mundo. ¡Y los gringos filmando y grabando! Según ellos, este, un acto único de belleza y ternura…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, la mula y la perra me miraban fascinadas, la perra movía la cola en forma desesperada, igual que la arisca mula que se espantaba la invasión de moscas, también presentes en la sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la golosa mula terminó de engullir la panela, continué el discurso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Recordando mis años de infancia, en medio de un cañaduzalen el Valle del cauca , en nuestra escuela y dicen también, que en todas las escuelas del mundo, en aquellas de pueblos con calles polvorientas y sin acueducto, donde sólo el hecho de encontrar agua es una titánica labor de tres hora en un burro o en una mula como ésta, -mi mula mira de reojo ¡me pica el ojo!-, en las que se enseña desde la edad de la leche materna, que en Europa, en países como éstos y en un lugar llamado Suiza hubo un hombre, cuyo nombre ya está olvidado por todos y aquí por nosotros...&lt;br /&gt;Diciendo esto miré otra vez alrededor, a lo lejos, a los amaneceres de mis tierras y las pampas, el sol lejano, acaricié mi mula con cariño, escuché los pájaros y las cascadas de agua, el sonido entre los ríos y la algarabía del recreo en la escuela; volví y observé a los trece hombres de la justicia y a las tribunas a reventar; caminé alzando la voz, mirando la tenue luz de las ventanas y dije:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Jean Jacob Rousseau. ¿Lo recuerdan ustedes acaso? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Lo olvidaron ya?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedo en silencio y vuelvo a mirar alrededor en aquella sala grandísima, acostumbrado al espacio pequeño de la celda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Miro la sala de madera vieja, con sus muebles todos llenos de gorgojo, con las ventanas todavía buscando a Dios desesperadamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Analizo de nuevo a los trece ancianos, el intérprete, el abogado defensor y los policías detrás; lo mismo que a aquellos que continuaban entrando al lugar a presenciar este hecho histórico en mi vida de trashumante, día que cambió mi vida y el resto de lo que me falta por vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de hablar, sobre la sala cayó un silencio helado. Se sentía el frío y en el exterior de la sala caía la lluvia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los presentes, en la mitad de este silencio nos mirábamos los unos a los otros enmudecidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sólo se escuchaba el silencio sepulcral que sentíamos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El  silencio de la muerte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese silencio que hemos sentido millones de veces, el que se siente siempre en las trincheras de la guerra después de escuchar los fusiles y el que sentimos en las tumbas después de los asesinos y criminales bombardeos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, en el silencio de la sala se hizo presente para sorpresa de todos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como por arte de magia, apareció el amigo:  J. J. Rousseau.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que se paró muy tranquilo al lado de mi mula, la acarició contento, le miró las muelas con curiosidad, examinó los cascos, tanteó el cuerpo y la altura; con gran placer y admiración miraba la excelente calidad de las carguitas de café y el racimito de bananas; la mula arisca lo miraba de reojo y le pelaba las amarillentas muelas.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo apenado sonreía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segundos después, Rousseau empezó a mirarnos a todos los presentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy serio y preocupado miraba a los trece hombres de la justicia, a los acusadores, a los duros y a los representantes de los gobiernos y las instituciones, a los pueblos mediocres, con incredulidad e impaciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rousseau miraba tristemente en nuestros ojos todo aquello que habíamos hecho después de su muerte; al dar vueltas por la sala sentía la misma soledad y angustia de todos los reunidos en ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miraba a la Justicia detenidamente y, con especial interés, detuvo su vista en los trece hombres del estrado.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus ojos reflejaban la tristeza infinita que le causaba el tener que aceptar el deplorable estado de la Justicia moderna... Sí, la farsa de la llamada Justicia moderna, los hombres que la ejercían y los que la padecíamos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miraba las ilógicas relaciones económicas, políticas y sociales entre los pueblos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, Rousseau retiró su mirada, en este silencio helado de las trincheras y silencio último de nuestra muerte por venir, y se alejó ensimismado de la sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, en ese momento, recordé las tumbas de Tasajera en el Caribe de Colombia, caminé un poco a la izquierda, y dirigí mi mirada a las tribunas y a los trece hombres de la Justicia. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Escondiendo una sonrisa, ¡por joderlos! y haciendo una sombra inmensa con mis palabras dije:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramírez--Colombia-Canada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reservados todos los Derechos de Autor ante CIPO y WIPO&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-2269222339362229844?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/2269222339362229844'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/2269222339362229844'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2009/04/diseno-de-imagenes-y-caratula-con.html' title=''/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/Sdg186YblEI/AAAAAAAAAMg/DT6tj9FwwK8/s72-c/caratula.jpeg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-1373725226676286918</id><published>2009-04-02T06:55:00.000+02:00</published><updated>2009-04-02T06:56:15.124+02:00</updated><title type='text'>El último Viaje--Carlos Echeverry Ramirez--Fragmento(14)</title><content type='html'>El último Viaje &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ISBN 09683701-0-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reservados todos los Derechos de autor ante CIPO y WIPO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escrito en la ciudad de toronto--Canada  el dia 28 de diciembre del año 1996 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fragmento (14)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAER.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sonó el mazo del juez otra vez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y empezó el proceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El hombre más anciano y con más jerarquía, que estaba en el centro del estrado, se dirigió al intérprete en francés; yo pedí la palabra y me fue dada, me levanté y hablé en francés; sí, en francés con acento andaluz:&lt;br /&gt;-Su excelencia, su señoría, yo conozco, comprendo y hablo el idioma francés.&lt;br /&gt;Para mi sorpresa, el hombre preguntó: ¿dónde lo había aprendido? ¡Si yo era un latinoamericano!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Al terminar los estudios secundarios mis padres me enviaron a estudiar en una universidad de la ciudad de París. En esa ciudad viví por varios años y estudié la lengua e historia de la civilización francesa- respondí respetuosamente.&lt;br /&gt;Dije  también que hablaba igualmente el inglés, el alemán y el español, por ser este último mi lengua materna. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Aterrado estaba el hombre de ver a este criminal loco y, además políglota. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Se escucharon en la sala muchas risas reprimidas. Con dureza y mirada incrédula, mirando a las graderías, el juez golpeó con el mazo fuertemente para pedir silencio otra vez y dio la palabra a los hombres encargados de acusarme. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Uno de ellos se levantó y nombró los tres crímenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los describió técnicamente y dentro de los artículos consagrados para esto dentro de las leyes suizas. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Acto seguido, con calma y enérgica voz pidió la máxima condena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordó a los hombres del tribunal, a las personas en las graderías y a los representantes de las instituciones gubernamentales que las gentes de Colombia y Latinoamérica son los caínes modernos y destructores de la juventud del mundo...&lt;br /&gt;Durante dos horas y media, describió en forma magistral, todas las técnicas e industrias del sindicato del crimen, que habían sido creadas por hombres como yo, según él, nacidos sólo para destruir la civilización moderna. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Hijos de puta! ¡Todos! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin excepción alguna, todos los que aplaudieron; pensé yo, al escuchar los pocos aplausos de la sala en favor de este hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando terminó de hablar, yo, llevado del... carajo también, sentí una rabia y tremenda frustración de tener que aceptar lo dicho por este mal nacido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respiré profundo una y otra vez, sólo así me controlé. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordé a mi profesor de historia en el bachillerato en un colegio de curas, sólo para ricos y oligarcas.  Hombre alto, con su salario de miseria, una calavera andando por el hambre que se levantaba a las cuatro de la mañana para llegar caminando a dictar clase a las ocho, con pantalones remendados y las suelas de los zapatos rotas, y con una naturalidad jamás conocida por mí en otro hombre; apasionadamente nos enseñaba la historia de Europa, de lugares como éste, aquí en la sala; recordaba con ironía el nombre en la vida real de aquel hombre llamado, por cosas extrañas del destino, Napoleón. Nosotros en los primeros años del bachillerato lo llamábamos “Napo”.  Jamás he conocido un hombre más triste al contar, en aquellas clases, las estupideces y brutalidades cometidas por el hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al terminar de hablar, el acusador se sentó y todos los que no aplaudieron lo miraron sorprendidos de ver a este sofista moderno hablando tanta mentira. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Increíble!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enseguida miré al hombre que representaba los intereses de los que me acusaban por lo del tiquete de tren. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trataba yo de encontrar una justificación más a sus palabras que el dinero que como salario ganaba,  por lo que acababa de hacer o decir ante la justicia europea, en el país de Suiza y ante la mirada y escucha de todos los representantes de los pueblos del mundo y de sus países presentes en la sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré a mis espaldas y encontré a los puritanos pervertidos. No sé por qué me había olvidado de ellos ¡Los gringos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaban extasiados y felices filmando y grabando cada segundo de lo que sucedía; los podía escuchar decir, mientras se limpiaban las narices: &lt;br /&gt;-It’s O.K. It’s O.K. It’s good. Excellent. The best! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Todo estaba ya listo para el marketing del día y la respectiva miseria y angustia que cambió mi vida, y la de muchos presentes y ausentes que conocían mi caso perdido en este tribunal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estando ya metido por completo y sin escapatoria alguna, en un momento raro, empecé a sentir un gran cambio en mí, al mirar de frente a los trece inquisidores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Mirando hacia las graderías y apreciando la tenue luz que entraba por las ventanas, empecé a sentir y ver mi ropa diferente, distinta de la que tenía cuando salí de la celda: ahora mis zapatos eran alpargatas, tenía un pantalón beige, camisa floreada de brillantes colores y, no sé por qué, percibí un olor conocido por mi ancestro. &lt;br /&gt;Sí, apareció como por arte de magia y, a  la mano derecha,  mi mula arisca y fiel, ¡la Policarpa!, con dos carguitas de café y un racimo de bananas a lado y lado. Con alegría, vi también aparecer a mi perra Tamara, toda llena de pulgas, echada feliz a mi lado izquierdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo bien, que debajo de mi pantalón sentí algo duro ¡y grande! Con curiosidad mandé la mano esperando tocar lo conocido y sí, encontré un pedazo de panela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me puse el poncho al hombro izquierdo y seguí observando a los trece hombres de la justicia al frente, mientras la perra y mi mula arisca y fiel,  me miraban de reojo ¡llenas de risa!, felices estábamos de estar juntos otra vez. ¡Qué alegría!&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Amiga escogida,  Catalina Limberg C., puedes estar segura que mi metamorfosis fue total.  Ante todo lo escuchado y dicho por el acusador en esa sala, sólo se esperaba que dijera tajante lo que yo representaba en ese tribunal ante la justicia europea, los miembros de las organizaciones y otros espectadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Todos los presentes en la sala, sin rechazo alguno, felices por las carguitas de Café de la Colombie  y el racimito de bananas aceptaron la presencia de mi mula arisca y de mi fiel perra Tamara. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Creo que la justicia recordó no lejos al Aníbal con sus elefantes por la Vía Apia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Quizás por esto, un criminal loco de tan baja calaña con una mula cargada de café y bananas, más una perra pulgosa, no era cosa extraña en esos lugares tan familiarizados antiguamente con elefantes y ahora con las cabras y sus cencerros.  Y quién sabe qué cosas más en la controlada intimidad de sus gentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estando en esta situación confronté una vez más la ignorancia, la estupidez y la mediocridad del hombre moderno, cuando uno de los gringos vino con una cámara a preguntarme si Policarpa, mi mula arisca, era “pura sangre” y si tenía los papeles del pedigrí, y en orden. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo apenas me controlé al ver todos esos aparatos ahora más extraños para mí desde que llegaron mis fieles animales. Esas cámaras y cosas electrónicas siempre nos ponen nerviosos a todos y más a los del trópico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, ya más tranquilo y feliz, con la presencia de mis dos amigas, la una arisca y fiel, la otra sólo fiel ¡Gracias a Dios!, decidí  también sentirme un indio de Canaima, un llanero de Cojedes, un negro del Chocó, un huaso chileno, un cholo peruano,  un gaucho de las Pampas y un mexicano con sombrerote, bigotes y guitarrón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Escuchaba atentamente las guitarras, los tiples, los charangos, el bandoneón de Piazzolla, el cuatro Venezolano, el arpa, las flautas y el acordeón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecé a sentirme toda esa gente linda de Latinoamérica y todos esos bellos grupos étnicos del mundo presentes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, todos esos pueblos del Mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Me sentía uno y cada uno de ellos y, acompasado con la música, respiraba lentamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté, respiré profundo, recordé mi sufrido pueblo, cogí el lazo de mi mula al lado derecho y la perra me siguió del lado izquierdo; miré alrededor allí parado delante de todo el mundo; miré a lo lejano y a lo cercano, a mis tierras, a mis risas de la infancia y, llevando del lazo a mi mula con mucho orgullo, paré en el centro de la gran sala, levanté la mano derecha y pedí la palabra otra vez, la cual me fue concedida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Empecé a caminar tranquilamente hacia la gradería del lado izquierdo.  Miraba a la gente de las tribunas, llegué a la baranda, encontré a todos esos seres de la “Eterna Primavera” y también a aquellos del oriente de Antioquia.  Toda una sorpresa para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré a los conocidos y desconocidos. Volteé hacia donde estaban las cámaras de los gringos a la entrada, a los costados y al centro de la sala;  vi otra vez los aparatos raros y los bien conocidos por nosotros ¡los aparatos blancos!, con máxima desesperación siempre consumidos por ellos. Por los gringos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Recorrí con la mirada todo el auditorio e hice una venia con la cabeza. ¡Y los gringos filmando!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Di la vuelta, jalé la mula Policarpa en la nueva dirección, hacia la gradería del centro, justo a mis espaldas donde anteriormente estaba sentado con los policías al lado cuidándome, con el intérprete a la derecha y el abogado de oficio a la izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paré, acaricié la mula en el cuello, revisé las carguitas de café y el racimito de bananas, esto en el silencio de la sala y bajo la mirada de todas las personas y el enfoque de las cámaras siguiendo segundo a segundo mis movimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya frente a ellos hice nuevamente la venia del saludo, agachando la cabeza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No pude contener la sonrisa al ver entrar a unos hombres a  la  carrera con sombrerotes, guitarras, trompetas y uniformes negros con cosas plateadas en sus pantalones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Todos buscaban con desesperación un asiento, listos a mirar y escuchar lo que pasaba y pasaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguí con el lazo en la mano llevando a Policarpo, la mula, y Tamara, mi perra pulgosa, hacia el costado izquierdo.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa gradería estaba a reventar, no cabía un alma pecadora o ingenua; sonreí en medio de esta multitudinaria reunión y el rumor constante y ya impaciente de los trece ancianos de la justicia esperando que parara mis movimientos y tomara por fin el uso de la palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Avancé hasta la baranda, frente a la gradería izquierda, y repetí el gesto de saludar con la venia de cabeza; luego, sintiéndome llevado del carajo, por el carcelazo que se venía encima, me dirigí al centro de la sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Parado allí miré al suelo, luego miré la luz tenue que entraba por las ventanas; otra vez me distrajo la belleza en la mirada de Mazarine con su labrador negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez más volteé para observar el estrado con sus jueces, mientras la mula me apenaba al mostrar sus dientes amarillos y la perra se rascaba las pulgas.&lt;br /&gt;Reposadamente, como si fuera un Arquímedes y Demóstenes tropical  hablé:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua...&lt;br /&gt;-----------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramírez-Colombia-Canada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-1373725226676286918?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/1373725226676286918'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/1373725226676286918'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2009/04/el-ultimo-viaje-carlos-echeverry.html' title='El último Viaje--Carlos Echeverry Ramirez--Fragmento(14)'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-7192352749199187378</id><published>2009-03-30T18:13:00.000+02:00</published><updated>2009-03-30T18:14:05.808+02:00</updated><title type='text'>El último Viaje Fragmento (13) Carlos Echeverry Ramirez</title><content type='html'>El último Viaje&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ISBN: 0-9683701-0-1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reservados Todos los Derechos de Autor Ante CIPO y WIPO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fragmento (13)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escrito En la ciudad de Toronto -Canada el dia 28 de diciembre del año 1996&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SdDtcdhs0ZI/AAAAAAAAAMQ/VtMKDIfln-s/s1600-h/fotocaer-Cara--+Cato-contracaratulalibro.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 207px; height: 206px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SdDtcdhs0ZI/AAAAAAAAAMQ/VtMKDIfln-s/s400/fotocaer-Cara--+Cato-contracaratulalibro.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5319012233142653330" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fotografía con propiedad intelectual de PhD Carolina Constabel Lemberg ante CIPO Y WIPO-Reservados todos los derechos de Autor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente todo quedó en silencio. ¡Sí! En silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;   Todo era silencio. Y  sólo se oía el dramático llanto de un recién nacido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Este bebé venía colgado, amarrado a la espalda de una Mujer Divina, muy pequeñita y descalza, vestida toda de rojo y con el cabello negro ensoñador amarrado con un bello trapo de colores. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Una indígena hispanoamericana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al escuchar todos los presentes en la sala el llanto en el dominante silencio, milenariamente sentido únicamente por ella y su etnia, con unos movimientos armoniosos, exactos en el tiempo y sin mirar a su alrededor, ausente de todas las miradas que reprochaban injustamente el llanto del niño; con todo su cuidado y su amor infinito bajó al bebé de su espalda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La indígena, manipuló al recién nacido armoniosamente para ponerlo al frente de su pecho y sostenerlo en sus brazos; luego, lentamente debajo de su poncho rojo con delgadas líneas verticales de colores amarillo, azul y blanco, verde, azul, morado, anaranjado y negro entramados bajo la tenue luz que entraba en la sala por las ventanas, corrió muy despacio con su mano derecha, la suave tela de su atuendo en el lado izquierdo y sacando con plena alegría su teta rosada ante todo el mundo y con un bello pezón grande de color lila, la puso en la ávida boca del bebé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sala impávida y aterrada observaba fascinada cómo el bebé se callaba y alimentaba.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Ahora feliz la criatura.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Sonó el mazo del juez otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Y empezó el proceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramírez-(Colombia-Canada)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www.carlosecheveryramirez.org&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-7192352749199187378?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/7192352749199187378'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/7192352749199187378'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2009/03/el-ultimo-viaje-fragmento-13-carlos.html' title='El último Viaje Fragmento (13) Carlos Echeverry Ramirez'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SdDtcdhs0ZI/AAAAAAAAAMQ/VtMKDIfln-s/s72-c/fotocaer-Cara--+Cato-contracaratulalibro.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-577818785707044859</id><published>2009-03-27T20:13:00.000+01:00</published><updated>2009-03-27T20:14:45.738+01:00</updated><title type='text'>El último Viaje-Fragmento(12)Carlos Echeverry Ramírez--Colombia</title><content type='html'>El último Viaje&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ISBN:0-9683701-0-1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fragmento (12)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reservados todos los Derechos de Autor ante CIPO y WIPO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escrito el dia 28 de diciembre del año 1996 en toronto-Canada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramirez &lt;br /&gt;Colombia-Canada&lt;br /&gt;--------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sí no podía creer en este show que montaron los gringos pervertidos. Todo por un infeliz tiquete de tren que sólo costaba unos miserables dólares; y yo, otro infeliz más por no haberlos tenido para pagar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al ver todo este montaje me  pregunté qué iba a hacer si tengo un carcelazo mínimo de doce meses asegurado.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miraba ese show tan grave en que se había convertido mi vida y seguí dando unos pasos para volver siempre adonde comenzaba, miraba al intérprete, a los abogados acusadores, miraba a mi honesto abogado o abogado pobre, y a los seis policías detrás del abogado y del intérprete hechos unas momias egipcias. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incrédulo ante tanto personaje raro, que no cesaba de entrar en la sala; y asustado al presenciar todo este espectáculo que se estaba formando; observaba cómo los gringos se apropiaban sin derecho alguno del escenario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mayor fue mi asombro cuando empezaron a llegar los duros del Poder y del billete con sus guardaespaldas o lavaperros.  Posteriormente llegaron los embajadores con sus amantes de sugestivo caminar.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detrás de ellos irrumpieron otros especimenes más raros aún: los hombres que trabajan en las instituciones como la OPEP, la ONU, la UNESCO, OEA y todas aquellas organizaciones similares;  entraban los indígenas wayúu, los del Orinoco, los del Amazonas, los de la Sierra Madre en México, los de Yucatán, los mapuches, mocovíes, aymaras, los tobas, jujuyes, wichies, los coyas de la argentina, los de la Selva Lacandona en México; también entraban otros quemando figura con sus pancartitas conocidas de la velita prendida rodeada de alambre de púas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También se sentaron llenos de ansiedad unos hombres con los polvos reprimidos del obispo y vi además a los obispos entrar con los polvos reprimidos de sus parroquias, pidiendo diezmos para financiar a los afeminados niños sacristanes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entraron unas mujeres fantásticas por la expresión en los ojos, la belleza de su  voz,  el lenguaje de sus manos, y sus contoneos al caminar rítmica y sensualmente. &lt;br /&gt;Con cuidado, miré a los hombres olisquear el perfume de las mujeres y diluirse en el aroma, para terminar metidos en la selva negra, toda enmarañada, ¡y peluda!; los vi salir ¡locos del totazo! de ese especial lugar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Recordé aquello de que “Jala más el pelo de un pubis que un elefante”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Admirado logré ver una amiga de Tinterillo entrar con un abrigo de visón negro y sombrerito rozado con un velo en tul cubriéndole la cara. Elegantísima... los hombres del poder y del dinero todos la miraron entusiasmados: ¡Ah!&lt;br /&gt;Les pasó inadvertido a estos personajes, que todo lo advierten cuando se trata de dinero, un precioso momento: frente a mí, rápidamente y con disimulo, la mujer abrió el abrigo y me mostró sus botas negras de cuero terminadas en punta a los costados de la mitad de sus piernas, su pequeñita tanga de cuero negra, en armonía con su cabello, sus bellísimos, espectaculares y duros senos, llevando los pezones cubiertos con mínimas tapitas de cuero negro unidas por una cadenita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ella, como siempre en su vida y su trabajo, con sus bellísimos y afelinados ojos verde esmeralda, uno de los cuales se cerró cómplice, me envió un beso soplado con la mano; así se fue a sentar muy feliz, con sus dos disimulados latiguitos en las manos, entre sus mejores, perpetuos y como siempre desesperados clientes: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;los hombres del Poder y el dinero, los duros, que estaban ahí presenciando mi condena o lo que se esperaba esa mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Le respondí a nuestra amiga su grato gesto con una picada de ojo, recordándole los felices tres días que estuvo con Tinterillo en el apartamento de mi hermano Pío en París. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo describir en este corto relato, a todos los tipos de personajes que entraban y tomaban  posición para participar en el juicio de mi vida, allí en el tribunal de la ciudad de Ginebra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También observé unos hombres con gafas oscuras y bastoncito fino, que caminaban más rápido que todos; los vi sentarse y más tarde, llenos de la risa contar los billetes por sus puntos de relieve en las esquinas, sólo prestos a escuchar y sentir las palabras y todos los instrumentos que iban llegando con la gente de las diferentes partes del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía creer... También estaban los sordomudos echando arengas políticas con sus manos, mientras toda esta acción pasaba y “los gringos filmando”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En  el reloj del intérprete faltaban sólo seis minutos para que salieran los jueces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Empezó a molestarme el estómago por el miedo que tenía, pero no había nada que hacer: la suerte estaba echada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminé algunos pasos y saqué del bolsillo del pantalón una pastilla para el continuo dolor en la espalda. Tenía pánico por los doce meses del eventual carcelazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminando a la izquierda observé a unos hombres viejos, vestidos de toga negra que entraron por la puerta que estaba detrás del estrado; uno por uno fueron tomando sus asientos en el mismo orden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminé a la silla y me senté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sonó el mazo del más anciano pidiendo silencio, volví a mirar el reloj del intérprete y eran las 11:30 de la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé que en mi tierra en ese preciso instante apenas estaríamos despertando con agua de panela en vasija de barro o en las finas tazas de porcelana, entradas de contrabando, tomando café fresco, y calientico, de la Colombie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hombres viejos de la justicia, ancianos  jueces a no más, empezaron a cuchichear de un lado al otro. Mientras tanto miraba a los jueces detalladamente, sus togas negras, sus cabellos blancos, sus manos largas y huesudas, ya gastadas de tanto voltear las páginas de los libros donde se encuentran las leyes escritas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Analicé la mirada de ellos, en especial sus narices aguileñas, y me llamó la atención, la forma en que  miraban a toda la gente extranjera y rara para ellos, que se encontraba sentada o seguía llenando la sala; vi su cansancio, algunas amarguras en ellos al no aceptar los cambios en sus vísceras y el resto de su organismo.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extrañé en ellos sus risas idas con el pasar de los años. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El más anciano tomó el mazo y enérgicamente dio tres golpes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé que  había escuchado, ya que, después del silencio de la celda, llegar a este ruido y tantos sonidos incomprensibles me resultaba penoso y alteraba mi percepción de las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramirez &lt;br /&gt;Colombia-Canada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-577818785707044859?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/577818785707044859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/577818785707044859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2009/03/el-ultimo-viaje-fragmento12carlos.html' title='El último Viaje-Fragmento(12)Carlos Echeverry Ramírez--Colombia'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-5376482696268629662</id><published>2009-03-25T02:01:00.002+01:00</published><updated>2009-03-25T02:06:15.821+01:00</updated><title type='text'>Fragmento(11) El último Viaje-Carlos Echeverry Ramirez-Colombia</title><content type='html'>El último viaje&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramirez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ISBN: 0-9683701-0-1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fragemento (11)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escrito el dia 28 de diciembre del año 1996&lt;br /&gt; en la ciudad de: toronto -Canada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajamos los siete pisos y la puerta se abrió; llegamos a la recepción, me quitaron las esposas, firmé unos papeles, volvieron a ponerme las esposas y caminando al exterior recordé al hombre árabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   En la calle, siendo las 9:40 de la mañana en el reloj de la recepción, me esperaba el furgón metálico.  Ahora conmigo van dos hombres, uno conduciendo y otro mirándome de vez en cuando para asegurarse de que este hombre con el pasaporte verde ausente todavía está ahí presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; A través del parabrisas del camión recibí con alegría todo lo que venía a mis ojos, los niños en la esquina jugando yo-yo, las mujeres caminar, pude oler sus perfumes, acompañé con respeto a los ancianos con sus gorras de color gris y beige, me senté a beber cerveza en los cafés, escuché voces amables y risas melodiosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Miles de cosas quise  hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al mirar el color del cielo y la forma de sus nubes vi los pájaros volando libremente. &lt;br /&gt;-¿Quién pudiera como ellos cambiar de lugar cuando se quiere?, pensé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En los aproximados treinta minutos que duró mi viaje caminé las calles de esta ciudad como lo había hecho tantas veces en las calles de París, Londres, México, Berlín, Caracas, Toronto, Barcelona  y Nueva York; pensaba que era libre, me sentía libre, a pesar de llevar mis manos esposadas y de estar encerrado en este cajón metálico que iba con las sirenas de dos automóviles de la policía que nos acompañaban.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El  tribunal se encontraba en un edificio muy antiguo, parecía una iglesia, tenía unas ventanas inmensas terminadas en punta y ocupaba casi toda la cuadra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los tres carros se estacionaron en medio de algo que me impactó y provocó una risa nerviosa;  la cantidad de personas esa multitud de gente que había alrededor de la calle y el andén del lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Había varios carros de la policía, vi hombres con fusiles, el dolor volvió, respiré profundo en medio de toda esta cantidad de personas. Abrieron la puerta del furgón y me ordenaron que bajara. Con los policías apartando la multitud, de los gritos y las voces en diferentes idiomas, caminé recibiendo empujones y escasos golpes amigables de palma de mano en la espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Con la lluvia cayendo escuché por primera vez, en idiomas conocidos, palabras aisladas como: ladrón, desquiciado, traficante, sudaca, maldito, loco, loco, asesino, vago, pillo, proxeneta, negro choto, conspirador, extranjero de..., y todas las palabras que nacen del odio irracional en los hombres y en especial del anglosajón al extranjero. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminando esposado miraba el callejón donde escasamente cabía mi cuerpo y el de los policías tratando de proteger el mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hombre criminal necesario para ellos; en medio de cables en el suelo, de los flashes de las cámaras y de empujones logramos entrar en el enorme edificio, cruzamos el pasillo todavía con cantidades de gente a los lados, ésta, un poco más organizada que en la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En la sala o salón inmenso, me impresioné, al ver las ventanas alargadas terminando en punta, como si estuvieran todavía buscando a Dios. Pude ver los colores de los vidrios en ellas: verde, rojo, azul y blanco; la luz que entraba era tenue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El susto ahora era verme en una sala tan inmensa, comparada con el espacio de la celda.  Había una baranda en madera que separaba un espacio grandísimo donde había varias sillas; al frente, un estrado larguísimo en madera; encima de éste un mueble con trece cómodas sillas de cuero negro, donde se sentarían los funcionarios del tribunal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cruzamos la baranda por una puerta pequeña. En las graderías había mucha gente. Me llevaron a  una silla y soltaron las esposas, de esta forma quedé frente al estrado de los trece jueces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que llevé las manos a la cara y, así  estuve con ellas unos  segundos, sintiendo mis ojos, nariz, cejas, boca, dientes, y respirando lentamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   No sabía qué pensar, no creía todo esto y, lo peor de todo, la ansiedad ahora me producía náuseas y ganas de vomitar, que no podía aguantar; no sé cómo logré controlarlas y poco a poco fui colocando mi pequeño cuerpo en la gran amplitud de este mundo y  de esta sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Al lado derecho había un hombre de unos cuarenta años indiferente a todo lo que allí pasaba. Miraba el reloj con impaciencia y supe, segundos más tarde, que iba a ser el intérprete. Al lado izquierdo se encontraba un hombre que parecía amable y envejecido prematuramente, que resultó ser el defensor de oficio.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   A un lado del estrado sobresalían unos escritorios con sus sillas y unos hombres en ellas; eran los abogados del Gobierno suizo que presentarían los cargos en contra mía al tribunal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El abogado de oficio, el defensor de mi caso, el defensor de un caso perdido, uno más en la frustrada vida de litigante, me hizo señas con su mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor Cato, ¿Cómo está?, ¿Cómo la ha pasado estos días?, dijo en voz baja.&lt;br /&gt;-Estoy bien y he sobrevivido estos días ¡de puro milagro! le contesté sonriendo.&lt;br /&gt;Contestó la sonrisa y reconocí el acento italiano del sur de Suiza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Me explicó la Ley y me hizo caer en cuenta que lo mejor, en mi caso y siendo colombiano, sería declararme culpable, no teníamos argumento sólido y lógico para una defensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si tienes suerte puedes salir en sólo doce  meses, me dijo el abogado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al escucharlo me cubrí el rostro con las manos para ocultar la expresión de angustia y dejé caer mi cabeza sobre las piernas; sentí desfallecer, pero repentinamente algo me levantó de la postración en la que estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al hacerlo, di unos pasos y empecé a observar detenidamente todo lo que se encontraba en la sala; luego de ver la magnitud de lo que pasaba, y con toda esa gente presente, caminé y me senté otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Señor, esperemos a ver qué pasa!, dije respirando profundamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado observé el entorno.  Gente que entraba, alegres, conmovidos, indiferentes, algunos paisanos con trajes llenos de colores, y gente de origen africano con sus niños que hacían gestos con la mano; apenas sonreía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo lejos vi a Mazarine con su perro labrador negro. Observé cómo entraba gente con saris y kaftans, gente con costosos vestidos grises y corbatas rojas, de rígido caminar y con apariencia de burócratas y políticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego me llené de  risa al ver unos hombres pequeñitos de cabellos negros y sus mujeres, más  pequeñas aún, con niños amarrados a la espalda y me dije entusiasmado: ¿qué putas hacen estos indígenas por aquí? Pensé, que quizás eran del festival de teatro o del festival de música. Fascinado miré con calma la belleza de los rojos en sus atuendos, su lindo cabello amarrado con tiras de tela con una policromía hermosísima; me llené de sus azules, de sus verdes, de sus morados y lilas; aterrado de ver que a la misma Suiza habían venido descalzos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentí una profunda  alegría y  fuerza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguí mirando, cuando un grupo bullicioso entró con unas sonoras lutes y tambores, hablando un idioma de bárbaros; sonreí al reconocer en ellos a los ber-ber.&lt;br /&gt;Después, con sorpresa, algo que no podía faltar, aquellos hombres con sus fusiles Jalil colgados del hombro, vestidos de negro con sombrero de copa y largas barbas y patillas rubias enroscadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Logré encontrar, entre toda esa gente de la gradería, a la linda gente de Otavalo con sus collares maravillosos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuaba el deambular de personajes: los curas con sus afeminados sacristanes, la pareja de novios felices y los ancianos cogidos de la mano; este gesto de ternura me hizo pensar en los suegros a quienes, nunca había visto hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atónito observé cómo iban entrando más hombres y mujeres con sus cargas a la espalda, con bultos de fique como si se fueran para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontré el reloj del intérprete y todavía faltaban veinte minutos para que salieran los jueces.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonreí de nuevo al ver mis amigos del Instituto Max Plank y los del Louis Pasteur de París,  ¡qué locos! Como siempre, estaban con sus trajes blancos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, unas prostitutas amigas saludaron con sonrisa amable, veían en mí a un triste cliente perdido o a un nuevo cliente satisfecho en el futuro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Estaba respondiendo con una sonrisa a esas tristes mujeres de la llamada vida alegre, cuando entraron unos hombres raros con unos cables larguísimos y me pregunté: ¿para qué serán esos cables?&lt;br /&gt; Reconocí, inmediatamente, que eran los mismos de siempre ¡los puritanos pervertidos!, los psicópatas, aquellos que en el trópico llamamos: ¡Los gringos! &lt;br /&gt;Sí, los gringos de las grandes cadenas de la televisión y la radio, con todos sus incontables aparatos raros, rarísimos, con sus gigantescos zoom y sus cámaras ultramodernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como siempre, listos a filmar la miseria y el drama humano, para hacer de este otro producto comercial más, sin importarles nada, sólo la ganancia y el oro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos mirábamos en la sala con cautela y máxima sospecha cuan listos y ansiosos los..., se disponían a  filmar la miseria de la sala y el drama de mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramírez (Colombia-Canada)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-5376482696268629662?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/5376482696268629662'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/5376482696268629662'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2009/03/fragemento11-el-ultimo-viaje-carlos.html' title='Fragmento(11) El último Viaje-Carlos Echeverry Ramirez-Colombia'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-5929157529438532427</id><published>2009-03-21T19:18:00.000+01:00</published><updated>2009-03-21T19:19:44.458+01:00</updated><title type='text'>Fragmento (10) El último Viaje-Carlos Echeverry Ramírez--Colombia--</title><content type='html'>El último Viaje&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ISBN : 0-9683701-0-1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escrito en toronto-Canada el dia: 28 de diciembre del año 1996&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fragmento (10)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, Pierre, te aseguro, porque lo conozco, que si fuera suizo, francés, alemán, español, inglés, o gringo, en la misma situación fortuita, no hubiera pasado nada.  A lo mucho, me hubieran expedido una boleta de amonestación, a pagar junto con sus próximos impuestos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pierre no me miró en esos instantes y, con rabia dirigida a no sé quién, salió cerrando con amargura la pesada puerta con su doble seguro electrónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Yo me quedé pasmado, y duro, como una estatua defecada tantas veces por las palomas, como las que hay en Europa en todas las esquinas y parques; estatuas pocas veces erigidas por la merecida gloria transitoria de algunos hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Yo, ahora una estatua tropical,  me quedé pálido al recordar mi reclamo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cuando rompí el mármol de la estatua me puse a meditar en lo que Pierre Charbonell había dicho. Me levanté del pupitre y me acosté en la cama, creía que sólo había necesitado unos días para adaptarme a ese mínimo espacio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los primeros días fueron muy duros, eternos, había empezado a sentir una náusea y, ahora, un sentimiento nuevo que tampoco me dejaba descansar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pensé en mi esposa, recordé todos los años a su lado y viví de nuevo los momentos más felices, también recordé los días tristes y amargos. Luego me quedé dormido en el largo silencio de la noche y en la soledad de la celda. Tratando de sentirme libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Al día siguiente, Pierre Charbonnel, el carcelero,  volvió con el desayuno a la hora de siempre: 7:00 a.m. Venía más contento, diferente a aquel ser que sonreía poco cuando le conocí. Sin hacer ningún comentario del día anterior, inmediatamente  soltó el rumor de Ginebra, al mismo tiempo que tomábamos un Café de la Colombie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -Cato, toda Ginebra conoce tu situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu caso ya es conocido en Europa y Norteamérica. Lo mismo que en el Japón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los momentos de la estación central del tren, cuando el  hombre te golpeó con el fusil, han dado la vuelta al mundo en la televisión y por la prensa y el internet...&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Miles de personas se comunican y condenan este hecho. No se puede creer en el mundo que esto ha pasado en Suiza, el país de la igualdad, el país más civilizado y, donde se encuentra guardado el oro del mundo, las riquezas del hombre contemporáneo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con sonrisa nerviosa narró que en los cafés, las universidades, las instituciones, en las calles, en las famosas y conocidas lavanderías de los bancos, y muchos otros lugares, la gente hablaba y conspiraba, unos a favor y otras personas en contra de lo sucedido en la estación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Riendo, comentó cómo los clochard, con botella de vino en la mano en alto y sus trajes desgarrados, con la mugre encostrada y hablando en monólogos incomprensibles, dirigían también su protesta y se solidarizaban conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Decía que los grupos de teatro y los músicos venidos a sus respectivos festivales que ya se iban a celebrar habían sentado su protesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los artistas y escritores de oficio habían enviado cartas de rechazo enérgico y total al gobierno y exigían explicación rápida a este hecho no conocido en esta apacible ciudad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciudad llena de hombres serviles, uniformados de gris y corbatas rojas, con orgullosos escuditos metálicos en las solapas de sus sacos, como si fueran escudos para protegerse de las guerras o como si fueran trofeos obtenidos en ellas. &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;Recordando una vez más las estatuas europeas, apenas lograba escuchar con más y más incredulidad todo lo narrado por Pierre Charbonell. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía creer toda esta historia. ¡Esto es increíble!&lt;br /&gt;-Señor Charbonerll, ¿Es verdad todo lo que usted está narrando?&lt;br /&gt;-Deja que te saquen de aquí y te lleven al tribunal para que veas todo este escándalo que se formó por un tiquete de tren -contestó riendo-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Miró el reloj, caminó hacia mí y dio la mano por primera vez.&lt;br /&gt;-Mañana regreso. Te traeré cuchillas de afeitar y shampoo para el cabello, de esta forma pasado mañana estarás en buen forma y mejor aspecto físico para estar en el tribunal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió y cerró la puerta con su mecanismo electrónico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía sin creer lo escuchado, me levanté poniendo el libro abierto sobre el pupitre, caminé un poco, hice algunos ejercicios de respiración a pesar del dolor que todavía me invadía.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Caminé hasta la cama y pensando en todo lo escuchado dije riéndome:&lt;br /&gt;¡Lo único que me faltaba!&lt;br /&gt;¡Qué tal que la belleza de mi suegra se enterara!&lt;br /&gt;¡Que el suegro me reconociera en la televisión!&lt;br /&gt;¡Imagínense!&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El día transcurrió normal entre la lectura y las meditaciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pierre lo tenía libre. Otros guardias me trajeron la comida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ya en la noche, pensé en mi esposa,  fui con el pensamiento junto a ella y me acosté feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día que llegó pasó igual que los días anteriores, y empecé a sentir la necesidad de espacio para  dar más movimiento a mi cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté igual que antes. Pierre llegó con el desayuno, trajo unos periódicos escritos en francés y otros en inglés; en las fotografías de ellos, pude ver la imagen de mi cuerpo que caía al duro cemento del piso en la estación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorprendido miré las fotos y leí lo que se decía con ellas. Unos periodistas a favor mío, junto con las organizaciones de derechos humanos siempre listas a formar escándalo e impotentes ante estos hechos. Había escritos inaceptables, que justificaban la actitud y el hecho ejecutado por el hombre del uniforme con su fusil en mi espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de mirar todo terminé de tomar el café y caminé más de dos horas como fiera encerrada en su jaula, pensando más y más en el  carcelazo que se venía encima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respiré profundo y me senté en la misma posición que los días anteriores en el pupitre de escuela. Leía los libros traídos y esperaba así que pasara el tiempo para ir al tribunal y saber por fin, qué sería de mi destino después de siete días de estar encerrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Al mediodía, después del almuerzo, me afeité por primera vez la tupida barba negra con sus escasos puntos blancos, mostrando  que el paso inexorable del tiempo en mi cuerpo había empezado a traer la madurez que nos lleva, sin discriminación alguna a la vejez, que es peor que una pobreza mal llevada o una riqueza mal administrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   La tarde pasó sin mayor novedad, llegó la hora de la comida y esperé el momento de abrirse la puerta. Pierre entró igual que los días anteriores: -¿Cómo estás?-&lt;br /&gt;Bien, bien. Pero con una ansiedad sin límites. Después charlamos en medio de la risa causada por los nuevos rumores contados en Ginebra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   El carcelero caminando sin parar por el espacio de la celda y como si fuera igual que yo, otro prisionero más del pequeño espacio, contó que mañana, día del juicio, también era el cumpleaños de su esposa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenían planeado cenar juntos en un restaurante, uno de aquellos con la versión romántica del amor: a media luz con la velita prendida para espantar el humo de los ansiosos fumadores y, luego ir a casa, donde tenían preparada una reunión con algunos colegas de la universidad y del trabajo de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Yo escuchaba sus palabras y esperaba que la ansiedad disminuyera con el paso lento de las largas horas, para así estar menos cansado en el tribunal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pierre Charbonell estuvo un corto  tiempo, luego volvió a despedirse y salió, cerrando la puerta metálica otra vez con el doble seguro electrónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Respiré profundo varias veces y me tomé las pastillas para el dolor en la espalda. Me miré en el espejo en varias ocasiones, para asegurar la  presencia en esta celda, para estar seguro de que estaba vivo, que existía; luego, me senté en el pupitre y leí alrededor de tres  horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche en el ilimitado silencio y la soledad de la celda, escuchando conscientemente los latidos del corazón y sintiendo su movimiento, dormí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi cansancio por la angustia acumulada no tenía límite. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El viernes llegó, llevaba ocho días encerrado en ese lugar, en esa cárcel, tratando inútilmente de adaptarme a la limitación del espacio y al desplazamiento fuera de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta metálica hace sus sonidos ya conocidos y grabados en la memoria; es el carcelero con el desayuno. Hoy mira con lástima. Quizás es lo único que proyecta al mundo exterior mi figura y mi cuerpo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pierre Charbonell comentó algunas cosas de literatura. Pude notar en él que su conocimiento e interés por los escritores latinoamericanos había crecido. &lt;br /&gt;-Debo irme.  Regresaré a las 9:30 de la mañana para que vayamos al tribunal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te deseo la mejor suerte. No pienses en nada.&lt;br /&gt;No te preocupes; peores cosas han pasado en la vida de los grandes hombres, dijo después  que terminamos el café.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabía qué pensar o de qué sostenerme en esta caída sin final, en la que se convirtió mi vida en los últimos días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Había vuelto a vivir segundo a segundo todos los minutos dentro de las horas que llevan los días de los meses y los meses de los largos años que forman nuestra vida.&lt;br /&gt;Pensaba en mi esposa, la mujer que ya había compartido conmigo ocho años de su vida, antes de ser llevado al juicio público en el Tribunal de Justicia, en la ciudad de Ginebra, en Suiza, en el país del dinero y el hombre moderno. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con ella mentalmente viajé por todos los lugares que había conocido, tratando de quedarme en los agradables momentos que viví en ellos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentí de nuevo el mismo miedo de la estación del tren, sentía que no era capaz de sacar coraje para seguir en esta situación. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pensé en mi madre, la llamé, pero sólo vinieron los recuerdos lejanos de ella. En este proceso mental pasaron las horas, hasta el momento en que el ruido de la puerta que se abría me indicó que Charbonell, el hombre encargado de velar, había llegado para llevarme al tribunal suizo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté del pupitre y encima dejé el libro abierto. Miré desconfiadamente a los cuatro gigantes que llegaban por mí. Saludaron en francés; luego uno de ellos dijo que tenía órdenes superiores de colocarme las esposas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Di la vuelta, puse mis manos en la espalda, sentí el frío de las esposas en mis muñecas y escuché el sonido del click indicándome que estaban cerradas. Luego salí esposado entre los hombres armados y la puerta se cerró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En el corredor, y como cosa extraña, al ir caminando entre las celdas escuché una música y sus coros, la escuchaba en los sesenta metros que con pasos decididos los hombres caminaban...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo escuchaba la marcha de Karl Orff en Carmina Burana, y sintiendo el frío de las esposas en mi espalda llegamos al ascensor. Esperamos unos segundos, la puerta se abrió, entré de primero, miré el suelo y al techo, pude ver la cámara de video a mano derecha. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua...&lt;br /&gt;Reservados Todos los derechos de Autor&lt;br /&gt;Carlos echeverry ramirez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;br /&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-5929157529438532427?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/5929157529438532427'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/5929157529438532427'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2009/03/fragmento-10-el-ultimo-viaje-carlos.html' title='Fragmento (10) El último Viaje-Carlos Echeverry Ramírez--Colombia--'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-1078645094672148963</id><published>2009-03-18T14:22:00.002+01:00</published><updated>2009-03-18T14:27:49.603+01:00</updated><title type='text'>Fragmento (9)El último Viaje-Carlos Echeverry Ramirez-Colombia</title><content type='html'>El último Viaje&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ISBN 0-9683701-0-1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fragmento (9)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escrito en Toronto-Canada. El dia 28 de diciembre del año 1996&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reservados Todos los derechos de Autor ante CIPO y WIPO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------&lt;br /&gt;Le expresaba, sin pena y temor, que los gobiernos del mundo, con urgencia, debían pasar a las manos de la mujer. Así, pronto, volvería la paz a la humanidad, me miró extrañado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque -le expliqué, la mujer no nació para odiar sino para amar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque la mujer no destruye la vida sino que engendra nuevas vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque en la mujer, en su fibra más íntima, no hay egoísmo, ni envidia, ni codicia, ni avaricia; porque, al correr por su seno la leche de vida que lo da todo de sí entrega hasta el calcio de sus huesos, para permitir que cada nueva vida crezca sana y llena de fe, de Ilusiones y de esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pierre Charbonnel escuchaba con cara de asombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque -proseguí- la Mujer, en esencia, es amorosa, tierna y compasiva y siempre actúa con la voz del corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello, amigo Pierre, nosotros los hombres, los machos, debemos en algún momento de nuestras vidas, entregar el control y la dirección de la política y los gobiernos a la mujer. Así, viviríamos por fin con justicia social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre se sorprendió al encontrar estas ideas y convicciones en un pequeño hombre, de razas mezcladas, con la identidad perdida, venido de tan lejanas y bellas tierras latinoamericanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un momento inesperado lo observé desde el pupitre dirigirse a la ventana y allí mirar la lejanía al exterior.&lt;br /&gt;En voz baja, para mi sorpresa, dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Cato, ustedes en sus tierras, al menos tienen hombres corajudos que son capaces de ir a las armas para tratar de cambiar el sistema que les imponen los países ricos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sistemas que, aquí en Suiza, demoraron muchos siglos en formarse y los mismos que llevarán muchos siglos en cambiarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ustedes al menos tratan de cambiar su destino aunque sea matándose los unos contra los otros pero nosotros, aquí en Suiza, sólo tenemos una aparente democracia con mentiras santificadas y este lugar donde estás tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenemos sólo cárceles reales de concreto acerado o cárceles imaginarias en las mentes de nuestras gentes, ya imposibles de romper.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Pierre!, -¿qué estás diciendo?, exclamé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le repliqué con voz fuerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pierre, ya no estamos en época de conquistas y colonizaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al borde del tercer milenio, y después de miles y de sangrientas guerras en la historia del hombre debemos aceptar, con amor entre hermanos, con humildad y compasión, que las balas y los fusiles no conducen a un mejor lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;La guerra todo lo destruye.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las balas y la intolerancia sólo conducen a tierras desoladas, improductivas, llenas de cruces, con millones de mujeres y niños sufriendo hambre en absoluto abandono y miseria; con millones y millones de desplazados por la violencia, pues sus hombres de paz, sus hombres de bien, antes que los maten, están migrando a otras latitudes, a otras naciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, están migrando a nuestras -madres patrias, que desde hace siglos, con las conquistas y las colonizaciones, nos impusieron su sangre, su cultura, sus doctrinas y sus costumbres; pero para colmo, estos emigrantes, siendo sangre de su sangre, siendo sus propios hijos con culturas adoptadas, son recibidos como parias, como miserables invasores, destructores de su bienestar y violadores de la aparente paz y tranquilidad en la que viven los otrora Padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mírame ¡Pierre!, llevo cinco días privado de mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Privado de la libertad, por una situación fortuita, incomprensible para ustedes, por no tener unos pocos, míseros dólares, para pagar un infeliz tiquete de tren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramírez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-1078645094672148963?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/1078645094672148963'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/1078645094672148963'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2009/03/fragmento-9el-ultimo-viaje-carlos_18.html' title='Fragmento (9)El último Viaje-Carlos Echeverry Ramirez-Colombia'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-6425940055859724513</id><published>2009-03-18T14:22:00.001+01:00</published><updated>2009-03-18T14:26:40.279+01:00</updated><title type='text'>Fragmento (9)El último Viaje-Carlos Echeverry Ramirez-Colombia</title><content type='html'>El último Viaje&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ISBN 0-9683701-0-1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fragmento (9)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escrito en Toronto-Canada. El dia 28 de diciembre del año 1996&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reservados Todos los derechos de Autor ante CIPO y WIPO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------&lt;br /&gt;Le expresaba, sin pena y temor, que los gobiernos del mundo, con urgencia, debían pasar a las manos de la mujer. Así, pronto, volvería la paz a la humanidad, me miró extrañado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque -le expliqué, la mujer no nació para odiar sino para amar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque la mujer no destruye la vida sino que engendra nuevas vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque en la mujer, en su fibra más íntima, no hay egoísmo, ni envidia, ni codicia, ni avaricia; porque, al correr por su seno la leche de vida que lo da todo de sí entrega hasta el calcio de sus huesos, para permitir que cada nueva vida crezca sana y llena de fe, de Ilusiones y de esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pierre Charbonnel escuchaba con cara de asombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque -proseguí- la Mujer, en esencia, es amorosa, tierna y compasiva y siempre actúa con la voz del corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello, amigo Pierre, nosotros los hombres, los machos, debemos en algún momento de nuestras vidas, entregar el control y la dirección de la política y los gobiernos a la mujer. Así, viviríamos por fin con justicia social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre se sorprendió al encontrar estas ideas y convicciones en un pequeño hombre, de razas mezcladas, con la identidad perdida, venido de tan lejanas y bellas tierras latinoamericanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un momento inesperado lo observé desde el pupitre dirigirse a la ventana y allí mirar la lejanía al exterior.&lt;br /&gt;En voz baja, para mi sorpresa, dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Cato, ustedes en sus tierras, al menos tienen hombres corajudos que son capaces de ir a las armas para tratar de cambiar el sistema que les imponen los países ricos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sistemas que, aquí en Suiza, demoraron muchos siglos en formarse y los mismos que llevarán muchos siglos en cambiarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ustedes al menos tratan de cambiar su destino aunque sea matándose los unos contra los otros pero nosotros, aquí en Suiza, sólo tenemos una aparente democracia con mentiras santificadas y este lugar donde estás tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenemos sólo cárceles reales de concreto acerado o cárceles imaginarias en las mentes de nuestras gentes, ya imposibles de romper.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Pierre!, -¿qué estás diciendo?, exclamé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le repliqué con voz fuerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pierre, ya no estamos en época de conquistas y colonizaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al borde del tercer milenio, y después de miles y de sangrientas guerras en la historia del hombre debemos aceptar, con amor entre hermanos, con humildad y compasión, que las balas y los fusiles no conducen a un mejor lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;La guerra todo lo destruye.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las balas y la intolerancia sólo conducen a tierras desoladas, improductivas, llenas de cruces, con millones de mujeres y niños sufriendo hambre en absoluto abandono y miseria; con millones y millones de desplazados por la violencia, pues sus hombres de paz, sus hombres de bien, antes que los maten, están migrando a otras latitudes, a otras naciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, están migrando a nuestras -madres patrias, que desde hace siglos, con las conquistas y las colonizaciones, nos impusieron su sangre, su cultura, sus doctrinas y sus costumbres; pero para colmo, estos emigrantes, siendo sangre de su sangre, siendo sus propios hijos con culturas adoptadas, son recibidos como parias, como miserables invasores, destructores de su bienestar y violadores de la aparente paz y tranquilidad en la que viven los otrora Padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mírame ¡Pierre!, llevo cinco días privado de mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Privado de la libertad, por una situación fortuita, incomprensible para ustedes, por no tener unos pocos, míseros dólares, para pagar un infeliz tiquete de tren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramírez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-6425940055859724513?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/6425940055859724513'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/6425940055859724513'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2009/03/fragmento-9el-ultimo-viaje-carlos.html' title='Fragmento (9)El último Viaje-Carlos Echeverry Ramirez-Colombia'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-5182578341355945756</id><published>2009-03-15T21:50:00.003+01:00</published><updated>2009-03-15T21:58:22.291+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/Sb1qbZ6baaI/AAAAAAAAAMI/GmFmnV-17Xg/s1600-h/Locura.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/Sb1qbZ6baaI/AAAAAAAAAMI/GmFmnV-17Xg/s400/Locura.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5313520154412018082" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La fotografia y pintura tienen todos los derechos reservados ante CIPO y Wipo &lt;br /&gt;Noemira2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fragmento (8) El último Viaje...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este fortuito drama de mi vida, mientras en las calles ya iniciaban las obras del festival de teatro,  estando preso en una cárcel en la Suiza, no creía que mi detención fuese a prolongarse más allá de esa tarde o a lo sumo un día más, con lo cual me esforzaba por estar tranquilo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cuando estaba cansado de caminar me sentaba en el viejo pupitre de escuela y ahí recordaba mis años de colegio en el Pío XII, y a mis amigos de adolescencia en la ciudad de Cali.  &lt;br /&gt;¡Qué alegría me producían!  &lt;br /&gt;Luego, para mitigar la angustia, me dirigí a la cama y lentamente sin mover mucho mi parte superior para evitar el dolor del terrible culatazo en la espalda, me acosté para quedar dormido por horas. Perdía totalmente la noción del tiempo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;   Al mediodía los cerrojos de la puerta me despertaron.  El hombre encargado de mi situación, el mismo de la noche anterior, entró  a la celda y miró con interés.  Preguntó qué me gustaría leer.  Respondí que me gustaría leer algo del Koran, la Biblia, la historia  de las guerras del Peloponeso, algo de los Graco y también le pedí, me encontrara algo de García Márquez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre se rió y preguntó qué libros de él quería:&lt;br /&gt;-Sus primeros cuentos, de cuando era pobre y un desconocido, respondí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El carcelero miró sorprendido por el gusto literario y sonreía, mientras continuaba escribiendo en su libreta, fue entonces cuando dijo por primera vez su nombre: Pierre&lt;br /&gt;Pierre Charbonell.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al terminar de hacerlo, sorpresivamente se levantó y empezó a hablar del gran hombre de Aracataca. Contó fascinado, como si fuera anoche y de igual forma que los niños en el tren escuchando la historia de amor de los chigüiros,  cómo él y su esposa habían salido a las tres de la mañana a caminar, para esperar el amanecer después de haber terminado la historia de amor de Florentino Ariza y Fermina Daza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá, a raíz de esta fantástica coincidencia, nuestros diálogos empezaron a ser más libres de lo que le era permitido, para evitar los contactos o relación personal con los prisioneros.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Me informó que el gobierno me acusaba de tres crímenes: Robo al Estado, vagabundeo y conspiración.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Robo, por el tiquete del tren.  Vagabundeo, por no tener profesión definida y conspiración, ya que había tomado el tren en una forma premeditada, incitando con mi actitud a la gente joven a cometer los mismos actos criminales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Escuchando esto, apenas miraba la celda y los rincones ya bien conocidos, no creía ni podía aceptar estos tres cargos; de estar sentado subí los pies a la cama, me acosté con esfuerzo y miré hacia el techo de la celda y le pregunté si era verdad todo eso que él narraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Estás en Suiza y con estos crímenes te pueden dar, fácilmente, 24 meses de cárcel.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Inmediatamente y bajo ninguna forma pude contener el llanto. Me acosté en posición fetal  en medio del dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre, conmovido al ver mi drama e incapaz de hacer algo para cambiar ese momento, salió y cerró con angustia la pesada y fría puerta metálica.&lt;br /&gt;Con el cansancio acumulado, dormí en el silencio de la celda.&lt;br /&gt;A las siete de la noche vuelvo a escuchar la puerta, es Pierre.  Se sonríe, nos saludamos: &lt;br /&gt;-Cato, ¿Cómo está?&lt;br /&gt;-Un poco mejor, le contesté con  voz quebrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sus manos traía muchos libros. Los miré todos detenidamente y encontré a García Márquez, me causó muchísima alegría y me trasladó en ese momento a los ya, lejanos días de la infancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré contento y con gratitud al hombre por traer los libros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin despedirse salió de la celda y cerró la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Yo traté de leer,  pero las pastillas contra el dolor tomadas a la hora indicada me enviaron a la cama a dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Al día siguiente desperté para el desayuno y el carcelero al llegar, como en los días anteriores con su curiosidad por mi caso, charló un rato. Luego salió cerrando otra vez la puerta con su rutina cotidiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Miraba al exterior, pensaba en mi esposa, ¡en mis suegros alemanes! Preguntándome ¡qué tal si supieran en las que ando!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordando que llevaba varios años tratando de ser aceptado por ellos, sin lograrlo, por mi condición de latinoamericano, y peor ahora, con este nuevo hecho, nada menos que ¡de Ladrón del gobierno suizo!, de Vagabundo! y de ¡Conspirador!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué pena con ellos!, ¡pobres suegros!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¡Qué dirán mis amigos cuando les cuente esta nueva experiencia!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Al pasar los días, y con la rutina acostumbrada, el carcelero poco a poco me contó parte de su vida, también hacía preguntas de todo tipo: político, social y económico de nuestra bella  tierra latinoamericana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Preguntaba sobre el estado actual de los indígenas autóctonos. ¿Cuántos quedaban? ¿Cómo vivían? También sobre los diferentes grupos raciales del trópico, surgidos de la mezcla de razas impuestas con la conquista y la colonia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Le respondía una a una sus preguntas, por mis conocimientos adquiridos en  largos viajes, desde Alaska hasta la Patagonia, reconociendo nuestras culturas, tratando de encontrar nuestra verdadera pero perdida identidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cuando se cansaba de hacer preguntas volvía a contarme de los altos impuestos que se pagaban en Suiza, del control estricto que existía sobre la intimidad y vida privada de los ciudadanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Decía preocupado que su trabajo era temporal, y sólo por unos meses al año, ya que el resto lo utilizaba para terminar su doctorado en Antropología; estaba ya en la parte final de su tesis y esperaba entregarla el año siguiente, en el mes de febrero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Con los días, hablábamos largas horas; ya en confianza comencé a exteriorizar mis sentimientos más íntimos, la manera de pensar y que nunca antes pude expresar sobre la cruel realidad, actual, de la humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sin valores, sin principios éticos y morales, en camino hacia su destrucción.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Discutimos sobre los distintos y fallidos sistemas sociales, políticos y económicos vividos en la historia de la humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; De tantas culturas, sociedades, regiones y países destrozados; de tantas millones de muertes, inocentes, por la avaricia y la codicia; el hambre, el odio, la religión y las balas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------&lt;br /&gt;Continua...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escrito el 28 de Diciembre del año 1996&lt;br /&gt;En toronto -Canada&lt;br /&gt;Carlos echeverry ramírez (Colombia-Canada)&lt;br /&gt;Reservados todos los Derechos de autor ante Cipo y Wipo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;br /&gt;--------------------------------------------------&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-5182578341355945756?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/5182578341355945756'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/5182578341355945756'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2009/03/la-fotografia-y-pintura-tienen-todos.html' title=''/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/Sb1qbZ6baaI/AAAAAAAAAMI/GmFmnV-17Xg/s72-c/Locura.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-5000934389091052213</id><published>2009-03-14T02:01:00.002+01:00</published><updated>2009-03-14T02:19:27.920+01:00</updated><title type='text'>Fragmentos (6) (7) último Viaje --Carlos Echeverry Ramírez</title><content type='html'>ISBN : 0-9683701-0-1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reservados Todos los Derechos de Autor ante CIPO Y WIPO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramirez es miembro de la union de escritores de Canada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Catico y la Cattleya...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SbsCJpYxQzI/AAAAAAAAAL4/PEPBMOEdP5o/s1600-h/caratula.jpeg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 207px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SbsCJpYxQzI/AAAAAAAAAL4/PEPBMOEdP5o/s400/caratula.jpeg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5312842550165455666" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Cuando desperté me dolía el alma.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Poco a poco abrí los ojos, luego vi un cuerpo pequeño en posición fetal tirado en el piso de una fría celda con paredes de color gris. Era una comisaría de la policía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como pude, empecé a tratar de sentir vida en las partes de mi cuerpo, con las manos y muy despacio me toqué la cabeza para estar seguro de que seguía en su sitio. Al hacerlo y tocar mi cara  sentí algo seco en la nariz que me impedía respirar bien, era sangre coagulada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomé conciencia de mi cuerpo al tocarme, y al sentirme todo húmedo me di cuenta que me había orinado en los segundos siguientes al culatazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como pude comencé a sentir otra vez todo el cuerpo tratando de aguantar el intolerable dolor en mi espalda, toqué mis músculos y sentí los huesos; respiré profundamente y  dije en silencio:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Mal paridos, me dieron por la espalda y estando arrodillado! ¡Y con las manos en alto...! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Al mover más atrevidamente el brazo pude ver un moretón en mi vena; pensé que me habían inyectado algo y que estaba en un cuarto con cámaras de video las veinticuatro horas y luz permanente, con todos esos interminables segundos, minutos y horas que llenan las celdas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No demoró en abrirse la puerta metálica, por la que un hombre igualmente uniformado, como aquellos que me habían convertido en sólo dolor y llanto, se dirigió a mí hablándome en inglés para ordenarme:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-¡Colombiano de mierda!, coja sus cosas y venga.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacando fuerzas y parando las lágrimas producidas por el dolor físico en la espalda y en la cabeza, al golpearme contra el cemento al caer mi cuerpo contra él; con esfuerzo me levanté y en ese segundo pensé en mi esposa, mis padres, mi familia, mis amigos y el lejano país, Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apoyando mis manos en la pared de la celda traté de respirar profundo. Me fue imposible.  Cogí el morral despacio y salí caminando en zig-zag, dando tumbos detrás del hombre armado que me había ordenado salir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así llegamos, tras cruzar un largo corredor, a una oficina donde había cuatro hombres. Se  ordenó que me sentara. Traté de recuperar la fuerza física. Con indiferencia me indicaron dónde había un baño, mientras ellos sonreían.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lentamente y desplazándome con dificultad llegué, abrí la puerta, me miré en el espejo y lloré al ver la cara y mi cuello con sangre seca. Me senté en la taza y lloré por algún tiempo que  parecieron horas y horas.  Me lavé la cara con jabón, tomé aire y respiré profundo, siendo ahora más consciente que nunca de este acto natural de respirar. Salí, seguí caminando con dificultad y me senté en la silla donde ellos  habían ordenado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esa oficina se me ofreció una taza de café. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con escasas fuerzas y las dos manos agarré la taza y por sorbos comencé a tomarlo. Este café me devolvió el ánimo; encontraba algo que era conocido y de mi tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Al tomar el café mis ojos buscaban y preguntaban sin parar a todos los presentes, tratando de encontrar una justificación lógica a mi insoportable dolor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Después de terminar el café se me informó que me había sido inyectado un calmante.&lt;br /&gt; Preguntaron mirando el pasaporte verde, mi país de origen, edad, ciudad de nacimiento y nombre de mis padres; cotejando esta información con la recién llegada de las centrales de inteligencia en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Respondiendo interminables preguntas, repetidas, las mismas y varias veces, tratando de encontrar una ansiada respuesta equivocada, el hombre de más edad y más jerarquía me preguntó: &lt;br /&gt;-¿Señor Cato, cómo va a pagar el tiquete del tren?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le miré incrédulo, y respondí recordando que no había comido en todo el día ningún sólido ni tomado nada fuera del café: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Míster, si quisiera pagar el tiquete, en este momento no  tengo  forma de hacerlo.&lt;br /&gt;Y los miré tranquilamente, quizás, en forma desafiante. Hubo silencio en la oficina; y respondió el hombre preguntándome: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿tiene oro? No entendí la pregunta y le respondí:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Usted, míster, pregunta si tengo oro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me contestó fríamente y con sonrisa cínica: &lt;br /&gt;-Sí joven, hombre, oro, o-r-o, ¡oro! Que al ser pesado resulte el equivalente en dinero del costo del tiquete del tren, que tiene que pagar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuché sorprendido en medio de tanta avaricia y cinismo alrededor. Les hablé con tranquilidad y la paz, que da el sentirse en una situación física como la mía, después de ser golpeado con la culata de un fusil y ¡estando arrodillado!&lt;br /&gt;-Sí, sí  tengo oro, míster...  -le contesté serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al decir estas palabras observaba cada movimiento producido en sus cuerpos al respirar, cosa que para mí era casi imposible. Los hombres se miraron sorprendidos tras escuchar mis palabras y, luego de un silencio, el hombre jefe dirigió la palabra preguntando:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Dónde, dónde está su oro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con sus miradas buscaron mi morral que estaba tirado en el suelo, pensando ellos, que tendría dos lingotes o esos famosos aparatos o kilos blancos, que también pueden ser convertidos en dólares o en oro y que ellos controlan por medio de la ley. Y, que, a sus gentes les fascina  consumir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oro y kilos de coca, convertibles en dólares de aquellos personajes, que en los últimos años con sus negocios ilícitos y bien tolerados por sus gobiernos en el silencio y la complicidad del amplio y codiciado soborno; permitiéndoles tranquilamente y con toda facilidad caminar por las calles de las grandes ciudades de Norteamérica y Europa. &lt;br /&gt;Allí, donde se castiga ejemplarmente este crimen, según sea el poder económico y país de origen del sindicado. Y, dichas estas palabras abrí la boca lo máximo que pude.&lt;br /&gt; ¡La abrí toda!, Sí toda, sin pena y con orgullo mostré mis molares bien enchaquetados en oro, mostré mis entrañas, y el oro de las montañas de Colombia y Latinoamérica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese era mi oro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa era mi riqueza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sí, toda mi riqueza, todo el amarillo, para pagar el tiquete de un tren, única riqueza acumulada después de mis herencias y de haber vivido y viajado por todos los continentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los hombres de la comisaría se quedaron atónitos con ese gesto después no hubo más palabras entre nosotros. Hubo un largo silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Después, el hombre de más jerarquía, me informó por último que sería llevado a la casa de la policía, a la cárcel, mientras el caso llegaba al tribunal para definir mi situación, en posteriores días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Minutos más tarde, con toda la complicidad y secreto de la importancia del caso, ellos, compartieron entre risas nerviosas y en partes iguales una chocolatina suiza. &lt;br /&gt;Uno de ellos se levantó de repente, y  sacó con  energía de su cinturón unas esposas y las puso en mis manos, las cuales llevaría en la espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré el reloj, eran ya las 11:00 p.m., habían pasado cinco horas después del incidente en la estación del tren. Me ordenaron nuevamente firmar unos papeles y sin leer firmé lo que fuera, ya que mi cuerpo y la mente no toleraban más el dolor y el cansancio de lo vivido ese día entre estos ejemplares, los hombres del poder armado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la cárcel nos trasladamos en dos automóviles y un camión grande el cual tenía un furgón metálico todo enmallado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Esposado, y aproximadamente durante unos treinta minutos y sentado en el piso, pude escuchar las sirenas anunciando el paso de un  Mefistófeles, a través de aquella pequeña ciudad llena de campanas, sonando desesperadamente al final del día, sin saber todavía por qué y para qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Abrieron la puerta del camión para que bajara; al entrar en el edificio vi que venía un hombre esposado en las espaldas y cuatro hombres caminando a su lado.  Creí que era latinoamericano; ya al verle de cerca,  dudé,  intuí que era árabe y en su idioma le dije: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Assalaamo-Alaikum.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caricatura de hombre era lo que quedaba de él, simplemente una caricatura, que ni siquiera me miró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le seguí con la mirada cuando los carceleros lo sacaron del edificio y en medio de la lluvia escuché su grito estremecedor, mientras lo metían en un automóvil:&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;-¡Allahu Akbar!- contestó en árabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui el único, quizás, que entendió en aquel lugar qué significaba esto.&lt;br /&gt;En ese preciso instante me pregunté qué sería de mi destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Cogí con poca fuerza y lejana alegría la risa que me causó el árabe con su grito y la envié a mis manos que iban esposadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------&lt;br /&gt;Es la media noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Mi celda ahora es más amplia y más cómoda que la habitación de un hotel Intercontinental, ésas muy bien conocidas por nuestros políticos corruptos y hombres de empresa en el trópico y el resto del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Es una habitación blindada con sus paredes de metal y cemento, de unos cincuenta centímetros de grueso, con un excelente baño y ducha incorporada al pequeño espacio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Al lado de la puerta está una ventana rectangular, de unos dos metros con cincuenta centímetros de largo por un metro de alto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miro de nuevo la ventana, protegida por una malla metálica, luego los vidrios de seguridad de unos 25 milímetros de grueso y, al exterior, una protección con barrotes de una y media pulgada de grosor, para evitar un posible escape o por cualquier cosa que pueda pasar.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al lado de la ventana está un pupitre doble de madera como los de la escuela primaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la pared hay un aparato con varios canales de música y entre ellos, uno de música clásica.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la habitación todo parece nuevo, pienso que nunca antes nadie ha entrado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Siento dolor en la espalda y en todo el cuerpo.  Me acuesto con esfuerzo y  ya no siento hambre, se me quitó después de todo lo vivido hoy. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escucho el ruido metálico de la gruesa puerta que se abre para dar paso a un joven hombre que saluda y pregunta si quiero comer algo.&lt;br /&gt;-Sí, y tengo un dolor insoportable en la espalda, tráigame algo, por favor. Acostumbrado a esta situación, para mí nueva y para él antigua,  responde:&lt;br /&gt;-En media hora traeré la droga y la comida.&lt;br /&gt;Se despidió y salió de la celda, cerrándola con su seguro electrónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé dormido y desperté cuando escuché los sonidos en la puerta. Era el mismo hombre con la comida y las pastas para el dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este hombre trataba de ser amable, creí sentir su pena y su vergüenza, cuando contó que conocía la historia de lo que había sucedido en la estación central del tren. Me informó que la noticia había sido difundida en la radio y la televisión al ser filmada por unos turistas japoneses y alemanes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego con un gesto, tratando de escapar una sonrisa, dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mañana con los rumores de esta ciudad va a ser un verdadero escándalo lo que sucedió contigo...  Ya que, en este pequeño pueblo todo se sabe y todo se escucha. &lt;br /&gt;Nada, nada está oculto. Y muchísimo menos los débiles orgasmos programados de sus habitantes, primero censurados y luego alegremente bendecidos por sus iglesias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Con curiosidad noté su sentido del humor en un sitio donde sólo se escuchaban lamentos y llantos eternos de los hombres allí encerrados.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gritos y gritos, no de dolor,  sino gritos de fallida existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Gritos de hombre perdido y sin rumbo en medio de la ciencia y todo lo que ha llegado a nosotros con el mal llamado progreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre tratando de ser amable se despidió, y cerró la puerta con doble seguro electrónico programado en sincronización con su reloj.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al irse el hombre, recuerdo que me recosté con mucho dolor. Dormí y la comida quedó sobre el pupitre de escuela.&lt;br /&gt; Esa noche no dormí bien por la zozobra. A la madrugada, la angustia y el dolor me despertaron.  &lt;br /&gt;En llanto y en el silencio de la celda llamaba a mi madre.  Pero sólo respondió el eco del silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La angustia se apoderó de mí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Qué voy a hacer en esta situación?  &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; A las 7 en punto corrieron los cerrojos electrónicos, al abrirse la puerta me trajeron a la inaceptable realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entraron dos gigantes iguales a los de la estación del tren, altísimos, musculosos, muy jóvenes.  Traían más droga para calmar el dolor y un desayuno muy completo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Preguntaron cómo me sentía, igualmente afirmaron haber escuchado de mi caso a través de la televisión y los rumores que iban creciendo cada vez más y esparciéndose por toda Ginebra y un poco más allá, hacia las ciudades vecinas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Explicaron que esto mío había sido un caso único, en la forma de actuar del Hombre Suizo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acepté su estúpido argumento por mi débil condición física y de preso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Uno de ellos me hizo un examen médico, escuchó mi corazón, vio de nuevo los molares y al hacerme decir “Aaaaa” se sorprendió al ver el oro en ellos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Luego  revisó los reflejos y  dijo que  parecía “un roble”, esto último con una sonrisa afirmativa de las que utilizan los médicos. Tocando la espalda encontraron el punto del dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los observaba también cuidadosamente, para no perder un gesto o una expresión que pudiera  darme alguna idea de lo que ellos pensaban de mi condición física.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al terminar el superficial y conocido examen se despidieron, y, también tratando de ser amables y sin pena, cerraron la puerta otra vez con su doble seguro electrónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Al salir los hombres, el hambre me consumía.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comí el desayuno con la voracidad de 24 horas sin bocado.  Inmediatamente sentí que la energía circulaba por las venas dándome ánimo y esperanzas para soportar esta incierta y desesperante situación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Traté de caminar un poco, caminaba y caminaba largos minutos  y me paraba por momentos frente a la ventana, miraba Ginebra al exterior; pensaba mucho en mi esposa, pero la angustia inundaba mi mente y nublaba mi razón.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;    Lo único que me animaba era de saber que, en esta condición de preso, estaba en Suiza y no en Colombia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sí, en la Suiza, el país perfecto que funciona como sus famosos relojes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La democracia absoluta; el país de las leyes y de la Justicia Social en donde, confiaba yo, no tendría el más mínimo riesgo de sufrir injusticias porque las leyes, según ellos, fueron estructuradas para salvaguardar la Dignidad del Hombre.   &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Me tranquilizaba porque estar en una  cárcel en Colombia, Mexíco o Argentina o de un otro país de Latinoamérica las vejaciones y la crueldad que a cada instante se viven en ellas destruirían la sensibilidad y la ilusión que tenía para vivir la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua...&lt;br /&gt;--------------------&lt;br /&gt;Escrito en Toronto-Canada&lt;br /&gt;El 28 de Diciembre del año 1996&lt;br /&gt;Dia de "los Inocentes"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramírez (Colombia-Canada)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fitofeliz@hotmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-5000934389091052213?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/5000934389091052213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/5000934389091052213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2009/03/fragmentos-6-7-ultimo-viaje-carlos.html' title='Fragmentos (6) (7) último Viaje --Carlos Echeverry Ramírez'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SbsCJpYxQzI/AAAAAAAAAL4/PEPBMOEdP5o/s72-c/caratula.jpeg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-4111788977761741538</id><published>2009-03-11T20:30:00.002+01:00</published><updated>2009-03-11T20:32:09.064+01:00</updated><title type='text'>El último Viaje-fragmento (6)0-9683701-0-1 Carlos Echeverry Ramirez</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SbgRrKW3yeI/AAAAAAAAALw/c54t0tyMUd0/s1600-h/caratula.jpeg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 207px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SbgRrKW3yeI/AAAAAAAAALw/c54t0tyMUd0/s400/caratula.jpeg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5312015193695832546" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;0-9683701-0-1-Carlos Echeverry Ramirez-fragemento (6)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fragmento (6)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El último Viaje&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reservados Todos los Derechos de Autor ante CIPO y WIPO&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramirez (Colombia-Canada)&lt;br /&gt;-----------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando desperté me dolía el alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco abrí los ojos, luego vi un cuerpo pequeño en posición fetal tirado en el piso de una fría celda con paredes de color gris. Era una comisaría de la policía.&lt;br /&gt;Como pude, empecé a tratar de sentir vida en las partes de mi cuerpo, con las manos y muy despacio me toqué la cabeza para estar seguro de que seguía en su sitio. Al hacerlo y tocar mi cara sentí algo seco en la nariz que me impedía respirar bien, era sangre coagulada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomé conciencia de mi cuerpo al tocarme, y al sentirme todo húmedo me di cuenta que me había orinado en los segundos siguientes al culatazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como pude comencé a sentir otra vez todo el cuerpo tratando de aguantar el intolerable dolor en mi espalda, toqué mis músculos y sentí los huesos; respiré profundamente y dije en silencio:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Mal paridos, me dieron por la espalda y estando arrodillado! ¡Y con las manos en alto...!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al mover más atrevidamente el brazo pude ver un moretón en mi vena; pensé que me habían inyectado algo y que estaba en un cuarto con cámaras de video las veinticuatro horas y luz permanente, con todos esos interminables segundos, minutos y horas que llenan las celdas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No demoró en abrirse la puerta metálica, por la que un hombre igualmente uniformado, como aquellos que me habían convertido en sólo dolor y llanto, se dirigió a mí hablándome en inglés para ordenarme:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Colombiano de mierda!, coja sus cosas y venga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacando fuerzas y parando las lágrimas producidas por el dolor físico en la espalda y en la cabeza, al golpearme contra el cemento al caer mi cuerpo contra él; con esfuerzo me levanté y en ese segundo pensé en mi esposa, mis padres, mi familia, mis amigos y el lejano país, Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apoyando mis manos en la pared de la celda traté de respirar profundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me fue imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cogí el morral despacio y salí caminando en zig-zag, dando tumbos detrás del hombre armado que me había ordenado salir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así llegamos, tras cruzar un largo corredor, a una oficina donde había cuatro hombres. Se ordenó que me sentara. Traté de recuperar la fuerza física. Con indiferencia me indicaron dónde había un baño, mientras ellos sonreían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lentamente y desplazándome con dificultad llegué, abrí la puerta, me miré en el espejo y lloré al ver la cara y mi cuello con sangre seca. Me senté en la taza y lloré por algún tiempo que parecieron horas y horas. Me lavé la cara con jabón, tomé aire y respiré profundo, siendo ahora más consciente que nunca de este acto natural de respirar. Salí, seguí caminando con dificultad y me senté en la silla donde ellos habían ordenado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esa oficina se me ofreció una taza de café. Con escasas fuerzas y las dos manos agarré la taza y por sorbos comencé a tomarlo. Este café me devolvió el ánimo; encontraba algo que era conocido y de mi tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al tomar el café mis ojos buscaban y preguntaban sin parar a todos los presentes, tratando de encontrar una justificación lógica a mi insoportable dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de terminar el café se me informó que me había sido inyectado un calmante.&lt;br /&gt;Preguntaron mirando el pasaporte verde, mi país de origen, edad, ciudad de nacimiento y nombre de mis padres; cotejando esta información con la recién llegada de las centrales de inteligencia en el mundo. Respondiendo interminables preguntas, repetidas, las mismas y varias veces, tratando de encontrar una ansiada respuesta equivocada, el hombre de más edad y más jerarquía me preguntó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Señor Cato, cómo va a pagar el tiquete del tren?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le miré incrédulo, y respondí recordando que no había comido en todo el día ningún sólido ni tomado nada fuera del café:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Míster, si quisiera pagar el tiquete, en este momento no tengo forma de hacerlo.&lt;br /&gt;Y los miré tranquilamente, quizás, en forma desafiante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo silencio en la oficina; y respondió el hombre preguntándome:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿tiene oro? No entendí la pregunta y le respondí:&lt;br /&gt;-¿Usted, míster, pregunta si tengo oro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me contestó fríamente y con sonrisa cínica:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí joven, hombre, oro, o-r-o, ¡oro! Que al ser pesado resulte el equivalente en dinero del costo del tiquete del tren, que tiene que pagar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuché sorprendido en medio de tanta avaricia y cinismo alrededor. Les hablé con tranquilidad y la Paz, que da el sentirse en una situación física como la mía, después de ser golpeado con la culata de un fusil y ¡estando arrodillado!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, sí tengo oro, míster... -le contesté serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al decir estas palabras observaba cada movimiento producido en sus cuerpos al respirar, cosa que para mí era casi imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hombres se miraron sorprendidos tras escuchar mis palabras y, luego de un silencio, el hombre jefe dirigió la palabra preguntando:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Dónde, dónde está su oro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con sus miradas buscaron mi morral que estaba tirado en el suelo, pensando ellos, que tendría dos lingotes o esos famosos aparatos o kilos blancos, que también pueden ser convertidos en dólares o en oro y que ellos controlan por medio de la ley. Y, que, a sus gentes les fascina consumir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oro y kilos de coca, convertibles en dólares de aquellos personajes, que en los últimos años con sus negocios ilícitos y bien tolerados por sus gobiernos en el silencio y la complicidad del amplio y codiciado soborno; permitiéndoles tranquilamente y con toda facilidad caminar por las calles de las grandes ciudades de Norteamérica y Europa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí, donde se castiga ejemplarmente este crimen, según sea el poder económico y país de origen del sindicado. Y, dichas estas palabras abrí la boca lo máximo que pude.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡La abrí toda!, Sí toda, sin pena y con orgullo mostré mis molares bien enchaquetados en oro, mostré mis entrañas, y el oro de las montañas de Colombia y Latinoamérica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese era mi oro. Esa era mi riqueza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, toda mi riqueza, todo el amarillo, para pagar el tiquete de un tren, única riqueza acumulada después de mis herencias y de haber vivido y viajado por todos los continentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua.....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escrito en Toronto el 28 de diciembre del año 1996&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reservados Todos los Derechos de autor ante CIPO y WIPO&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramirez-(Colombia-Canada)&lt;br /&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;br /&gt;Para: catico Y la Cattleya.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-4111788977761741538?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/4111788977761741538'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/4111788977761741538'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2009/03/el-ultimo-viaje-fragmento-60-9683701-0.html' title='El último Viaje-fragmento (6)0-9683701-0-1 Carlos Echeverry Ramirez'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SbgRrKW3yeI/AAAAAAAAALw/c54t0tyMUd0/s72-c/caratula.jpeg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-4720060792255485356</id><published>2009-03-09T04:58:00.003+01:00</published><updated>2009-03-09T05:08:35.209+01:00</updated><title type='text'>Fragmento (5)  El último viaje-Carlos echeverry ramirez-Colombia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SbSUQWIzO_I/AAAAAAAAALY/w-aNJmCJdo0/s1600-h/Catleya1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 268px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SbSUQWIzO_I/AAAAAAAAALY/w-aNJmCJdo0/s400/Catleya1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5311032869117967346" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fragmento (5) El último Viaje&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;ISBN: 0-96383701-0-1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reservados Todos los derechos de Autor ante CIPO Y WIPO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;----------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentí pánico y recordé las muchas ocasiones cuando en las noches y con mi esposa, en nuestros viajes de vacaciones a Santa Marta y el parque Tayrona, me encontré con paramilitares, asesinos contentos, guerrilleros, ejércitos, ladrones armados y hombres de la policía; más los miles y miles de muertos que llenan de cruces las veredas y caminos de Colombia, Argentina  y Latinoamérica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentí de nuevo miedo y ansiedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pero más y más, en ese momento al ver en la mirada de esos hombres algo ya conocido a través de mi existencia y compartido únicamente entre ellos; es decir, el odio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Nuevamente miré a esos cuarenta hombres y el jefe en el centro, para sentir ahora un terror máximo e indescriptible. Que no había sentido en mi vida en todas mis experiencias pasadas en el trópico, cuando estuve entre hombres con fusiles. &lt;br /&gt;Jamás, jamás. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora la puerta del compartimiento se abre con violencia y entran dos gigantes, sí, dos hombres muy grandes en estatura y peso, comparados con mis escasos 172 cm y 60 kilos de cuerpo.  Con sus fusiles apuntando al hombre del pasaporte verde, en ese momento sin él, sin dinero y sin el tiquete de tren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En pánico, sintiendo los latidos de mi corazón a punto de estallar, escucho cuando me hablan en voz alta en alemán y les respondo, mirándolos a los ojos, en ese idioma:&lt;br /&gt;- Hello. Guten Tag.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encañonado y empujándome duro con sus fusiles en el pecho me ordenan bajar del tren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cogí mi viejo morral en el que sólo tenía mi chaqueta, tres pantalones, cinco calzoncillos, cuatro pares de calcetines, tres camisas, dos camisetas, un cepillo de dientes, un cepillo de peinar cabello, un rastrillo, la crema dental, un libro de mapas de países tropicales, la  foto de mi esposa y el libro con los escritos políticos de Simón Bolívar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el bolsillo de la camisa, llevo un cassette de Villalobos, con las vaquianas brasileras No. 5; en el bolsillo del pantalón una navajita suiza, una brújula y un cortaúñas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté maldiciendo mi destino en las últimas horas y salí entre los dos hombres. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al caminar por el estrecho corredor del tren pude mirar el brillo de las botas militares y la tierra acumulada en sus suelas. Observé su cuerpo gigantesco en relación con el mío y no creía... no podía creer en un despliegue de fuerza de esta magnitud para capturar a un hombre que, como arma, llevaba una navajita suiza y un cortaúñas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo me acompañaban en esos momentos mis muchas ilusiones, pocos proyectos y mis mínimas utopías. No puedo creer -un Dios mío-, esta situación ni aquella de estos hombres con fusiles encañonándome al bajar del tren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Fusiles malditos, malditos con los que se matan nuestros hombres indiscriminadamente en Colombia y el mundo, sin preguntas, sin razones, sin lógica y como respuesta el silencio final de miles y miles de tumbas lloradas sólo por las ilusiones truncadas de niños inocentes y mujeres indefensas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, un hombre que ha viajado por muchas regiones no podía aceptar a estos hombres que con inmensos fusiles impedían mi escape, y todo por un tiquete de tren, en una estación suiza y en el centro de Europa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el primer hombre bajó las escalerillas del tren pude ver en la distancia a los niños del compartimiento entre la multitud que atenta observaba, y recordé una vez más la historia de los chigüiros, esa corta historia de amor que les conté.  Recordé su alegría y sus risas al oír la narración. Volví a sentir las lágrimas del niño al despedirse y dejarme, todos ellos, solo en el compartimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguiendo al militar empecé a descender lentamente los escalones metálicos del tren. nuevamente el pánico se apoderó de mí, al ver cuarenta fusiles prestos a disparar, apuntando a un pequeño hombre indefenso, que para ellos era un gran criminal por violar una ley sagrada de su constitución.  ¡usar, sin pagar, un bien o servicio público de la nación! &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Amiga Catalina Limberg C., tú me preguntas en la carta ¿si conozco tu país? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sí, mi escogida amiga Catalina, lo conozco tan bien que no tendría tiempo en esta vida, ni en todas mis vidas aún por vivir, para describir todo aquello que pasó por mi mente y cuerpo en esos escasos y eternos segundos en que lentamente descendía por la escalerilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pánico heló mi sangre y un torbellino de sensaciones, sufrimientos, angustias, maltrato y asesinatos de quinientos años de la historia reciente se aposentó en mi mente.  Pero los miles y miles de años de gloriosa cultura, vida en armonía y verdadera espiritualidad, de mis ancestros indígenas, aún en mi sangre y en mis genes, normalizaron los latidos de mi corazón. &lt;br /&gt;La compostura volvió a mí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Bajé el último escalón y al estar en la plataforma paré, respiré profundo y miré al frente; miré a los lados y caminé tranquilo, sin más alternativa y con toda la parsimonia del caso. Caminaba muy seguro, con energía, pero bien tranquilo cual gran Cacique pasando revista a sus Indios guerreros en pie de lucha, listos para enfrentar la invasión.  Muy despacio daba mis pasos hacia el centro del círculo armado.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Todo esto pasaba ante la expectativa de los centenares de personas reunidas que, atentas, observaban detrás de los militares, esperándome en posición de ataque.&lt;br /&gt;Recuerdo muy bien que caminaba recto, sacaba el pecho y ponía “la frente en alto” como decía mi padre que siempre debía caminar; con una seguridad en mí mismo que causaba risa pensar ¿de dónde me salía?  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto me llenó de coraje y alegría mientras iba hacia al centro del círculo, formado por ellos y sus fusiles, donde podría pasar lo único esperado en todos los siglos pasados a cada indígena, a cada hombre que alguna vez tuvo fusiles a su alrededor y estuvo como yo, ahora en la ciudad de Ginebra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Al ir caminando veía la admiración y los crecientes rumores con que el público, en su curioso interés, seguía todo este movimiento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar al centro del círculo giré lentamente sobre mí, mientras lo hacía, miré a los hombres con fusiles listos a disparar, los miré a los ojos, uno por uno, y al terminar, ya de frente al hombre que me esperaba en el centro del círculo, junté los zapatos haciendo con mis tacones el conocido sonido de tacón de los militares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cruzamos nuestras miradas, la mía impresa de angustia pidiendo clemencia, la suya fría y llena de odio programado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En un segundo, sin esperarlo, y ante la sorpresa de todo el mundo presente que observaba atónito y fascinado el desarrollo de esta acción, vertiginosamente me arrodillé levantando las manos hacia el cielo, tratando de colgarme y encontrar un hombre más poderoso que los que tenía al derredor, para juntos hacerles frente y combatirlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estando arrodillado y en forma muy tranquila y serena, mirando a los centenares de personas que presenciaban todo esto, y detrás de los hombres con fusiles, del fondo de mi ser salieron estas palabras en alta voz:&lt;br /&gt;-No disparen, ¡Se los ordeno!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llovieron los aplausos de los espectadores presentes en la estación del tren,  cuando, con mi visión periférica y tratando de irme entre las risas y los aplausos de la gente, vi en el aire un inmenso  fusil caer pesadamente sobre mi espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua....&lt;br /&gt;---------------------------------------------&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramírez (Colombia-Canada)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escrito  en Toronto diciembre 28 del año 1296 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www.carlosecheverry ramirez.org&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para: Catico y la "clatteya"&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-4720060792255485356?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/4720060792255485356'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/4720060792255485356'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2009/03/fragmento-5-el-ultimo-viaje-carlos.html' title='Fragmento (5)  El último viaje-Carlos echeverry ramirez-Colombia'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SbSUQWIzO_I/AAAAAAAAALY/w-aNJmCJdo0/s72-c/Catleya1.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-8653716200773196616</id><published>2009-03-09T04:52:00.000+01:00</published><updated>2009-03-09T04:53:15.756+01:00</updated><title type='text'>(1)(2)(3)(4) El último Viaje - 0-9683701-0-1 Carlos Echeverry Ramírez-Colombia</title><content type='html'>(1)(2)(3)(4) El último Viaje - 0-9683701-0-1 Carlos Echeverry Ramírez-Colombia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El último viaje&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ISBN: 0-9683701-0-1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reservados los Derechos de Autor ante Cipo y Wipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;©Carlos Echeverry Ramírez (Colombia-Canadá)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es miembro activo de la Unión de Escritores de Canadá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para: todos aquellos que siempre llevan alegría y Paz en su corazón y para quien más lo merece en la Argentina...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-----------------------------&lt;br /&gt;El último viaje...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tenía más alternativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cogí el morral, me lo eché en la espalda y crucé todo el pueblo con su alcaldía, iglesias, los pastores y sus cabras blancas haciendo el armonioso tilín-tilín de las campanitas en el cuello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a la estación del tren, era una estructura muy bien conservada, de ladrillos rojos y flores en sus ventanas; abrí la puerta principal, paré y contemplé todo el interior. Caminé cruzando las taquillas a la izquierda con sus funcionarios trabajando en ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entré por la gran puerta que comunicaba a las plataformas de llegada y salida de los diferentes trenes, la crucé y busqué la indicada para el norte, con rumbo a Ginebra o cualquier pueblo o ciudad que me quedara cerca con la frontera francesa. Y que era donde necesitaba coronar ese día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontrando la que necesitaba, observé con cuidado las diferentes personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba distraído analizando a la gente que entraba y salía del edificio; el diseño, el número de líneas para trenes; el acceso para los carros de la policía, carros de bomberos y ambulancias y el acceso para los minusválidos, todo perfecto. Todo milimétricamente calculado y con la perfección de sus famosos relojes suizos, cuando escuché, asustado y con angustia, el sonido del silbido del tren que me llevaría a Ginebra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-----------------&lt;br /&gt;Di unos pasos hasta la ventana y la abrí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aire del frío invierno se dejó sentir con dolor. Instintivamente mi cuerpo reaccionó y mi mente se transportó a las cálidas noches del trópico, donde uno duerme sin ropa, sobre hamacas y chinchorros, arrullado por el sonido de las olas y el susurro de la cálida brisa del mar Caribe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con tristeza recordé la última vez que salí de Colombia, completamente desilusionado, porque en aquella bella tierra sus millones de gentes pobres y sus pocos ricos se están matando, o los están matando, por culpa de la ambición, por culpa del poder, por querer ser dueños de un modelo político-económico, copiado de las naciones mal llamadas desarrolladas, sin humanismo, sin principios éticos y morales y sin compasión para con los menos favorecidos; un sistema corrupto que está destruyendo la ilusión; que está destrozando la vida misma, arruinando y matando a todo el que critica tan mezquinas ambiciones materiales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí en esa hermosa región, al igual que millones de campesinos y gentes de bien, lo perdí todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, todo, ¡todo! y lo peor, también perdí hasta la esperanza y la ilusión de vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esa crítica situación se fue mi adorada esposa y mujer de muchos años compartidos. La última vez que la vi recuerdo que entró por una puerta del aeropuerto en Bogotá y nunca más la volví a ver. ¡Sí, así de sencillo!, y atrás quedaron las muchísimas noches compartidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se llevó mi corazón, y sólo me dejó un adiós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de ella, con profundo dolor y sin un lugar adónde ir, y completamente desmotivado para todo y por todo, vendí mi viejo auto Mercedes Benz y comprando un tiquete dije: ¡los que se van!, y me fui, esta vez a Toronto, Canadá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toronto... ciudad llena de gente linda, de gente bella, pero también, ciudad de esquizofrénicos sueltos, muchos de ellos los cuales deambulan por grandes oficinas, los que pueden trabajar, o de igual manera, por sus calles y centros comerciales, los que no tienen trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya establecido en la ciudad de Toronto me tocó vivir completamente solo y empezar una nueva vida, ya sin esposa. Cosa casi imposible, después de estar acostumbrado a determinadas rutinas. Poco a poco fui conociendo algunas personas y, así, olvidando el dolor de haber perdido hasta las ganas de vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche en mi apartamento, y sentado en el sofá, recuerdo cómo envié una carta por internet a uno de esos famosos chat en los cuales las gentes se aman y se besan apasionadamente en una semana, y ¡todo en forma virtual!, o sea que por mamar gallo, o en broma, mandé ese mensaje a través del internet, sin esperar respuesta, pero si la había, tenía que ser por el correo normal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada impersonal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el mensaje que envié, invitaba a una mujer del mundo a compartir un tiempo juntos, y hacer vida normal de pareja en un país suramericano, en un pueblo pequeño a la orilla del mar Caribe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un pueblo donde uno pueda llevar a su hijo a la escuela en bicicleta, y donde los burros y chivos sean parte de cada día. Invitaba a una mujer a compartir en un lugar sencillo, lo que podemos llamar&lt;br /&gt;- la soledad -&lt;br /&gt;Yo nunca pensé, después de haber enviado el mensaje los primeros días de diciembre, que éste tuviera tanta acogida entre las personas que lo leyeron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, el hombre que entregaba el correo, un día muy intrigado me preguntó -¿qué era lo que pasaba con ese recibimiento exagerado de correo?- y en son de broma dijo: -se está pareciendo al Papá Noel-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me llegaron cartas de muchas regiones del mundo, recibí mensajes de diferentes mujeres y de distintos grupos étnicos. Algunas cartas traían incluso fotos de mujeres de diferente tipo y raza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de ellas me llamó muchísimo la atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era rara y muy extraña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la carta una mujer decía que tenía un doctorado en Biología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que era bastante alta, un metro con ochenta, y que tocaba el violonchelo tres horas diarias y, como cosa interesante, añadía que le fascinaba hacerlo completamente desnuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo es la cosa?, ...a ver ...a ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me llamo Catalina Limberg C., decía en la carta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, en la foto, era fácil observar que la mujer tenía unos ojos muy azules, expresivos y bellos, cuerpo sensual pero... se veía triste y ausente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer contaba que le fascinaban las orquídeas del trópico, tejer ropa para el invierno, hacer tortas de chocolate los fines de semana, y hacer largas caminatas con los perros en el bosque cercano a su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leyendo el mensaje encontré muchísimas otras cosas que me llenaron de curiosidad. Muy intrigado esa noche seguí leyendo la extraña y larga carta, que me llevó adentro de mi vida pasada y, más que todo, a recordar cosas que no me gustan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cosas que pocos hombres han logrado sobrevivir, que nunca cuentan y si lo hacen quedan marcados para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La carta de Catalina Limberg C. traía esta pregunta:&lt;br /&gt;¿Cato, me fascina la idea que tienes del viaje a un pueblo del Caribe. Comparto algunos objetivos de él, pero quiero saber si en todos tus viajes a Europa has tenido la oportunidad de visitar mi país, Suiza?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche en que leí la carta de Catalina y que era por casualidad un 24 de diciembre y día del Galileo, aquel Ser en quien muchos no creyeron, escuchando la armoniosa música de Pablo Casals con su violonchelo acompañando la soledad, me preguntaba, -¿qué significa Suiza?-, que para nosotros, el hombre común, representa el lugar donde se guarda todo el oro, el dinero y las riquezas del mundo y donde tienen su sede, casi todas las instituciones creadas por los hombres y sus respectivos gobiernos, para diseñar e imponer sistemas que le permitan a los otros hombres vivir una vida digna, según ellos; y si se puede, en verdadera democracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Serví un vaso de agua de manantial y me senté frente a la computadora y, por internet, empecé a relatarle a mi escogida amiga, Catalina Limberg C., los recuerdos de mi corta estadía en Suiza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pacientemente esperé a que se bajaran las personas que tenían como destino final a Biasca. A 30 kilómetros de un hermoso caserío, en la alta montaña suiza, donde me habían invitado unos amigos en aquel fin del verano del año 1996.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Biasca era, en aquel entonces, un pueblito típico de las tarjetas postales, lleno de macetas con geranios rojos en las ventanas, ejércitos de ovejas y cabras blancas atravesando, todas en orden, todo el pueblo con su -tilín tilín- de las campanitas en el cuello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese mediodía, ya muy cansado de hacer auto stop en la ruta al pueblo, bajando la montaña, con el hambre y la sed acosándome durante cinco horas continuas, sin dinero, porque había extraviado la billetera, con unos pocos dólares y las tarjetas de banco, y tratando de llegar a la frontera francesa, después de que nadie me quiso recoger; no tenía más alternativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había cruzado todo el pueblo con el morral en la espalda y, como uno más de los pasajeros con tiquete del tren, me subí en éste tranquilamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminando el estrecho corredor, a mano izquierda encontré un compartimiento vacío, rápido corrí la puerta y me senté al lado derecho, a un lado de la ventana y mirando en la dirección en que viajaba el tren. Me senté esperanzado en poder llegar a la frontera francesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el trayecto, varias personas entraron y saludaron muy cordialmente; de igual forma, según el idioma, fui despidiéndome de todos ellos en la medida en que iban llegando a su destino final. Así, con el lento transcurso de varias horas y con paradas en el camino férreo, iban también entrando los controladores del billete o del tiquete de tren, que siempre me preguntaban serios en idioma alemán cuál era mi destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Repetidamente los miraba y simplemente les respondía con acento conocido por ellos y con actitud de alemán. Levantando mi vista del libro que iba leyendo con los ojos cubiertos por las gafas verdes con marcos de oro de mi abuelo que nunca conocí:&lt;br /&gt;-Voy a París-&lt;br /&gt;respondía escondiendo mi ansiedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos, tranquilamente volvían a salir del compartimiento sin sospechar que yo iba llegando a Ginebra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la última parada que hizo el tren se subió un grupo escolar con niños que venían de hacer un camping; lógicamente, también con ellos, se subió el último controlador de tiquetes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el grupo de niños subió al tren, siete de ellos entraron alegremente al compartimiento donde yo iba sentado; cuatro se sentaron al frente mío y tres a mi lado izquierdo, todo esto bajo la mirada supervisora de un maestro, que los acomodó en su sitio y después se retiró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré detalladamente a los alegres niños, sus dientes, sus risas, sus ojos, la expresión de su mirada, los cabellos, las manos, las ropas, los zapatos y observé cómo entre ellos fácilmente hablaban el idioma francés, que yo conocía bien desde tiempos lejanos cuando estudié en París.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quise hablar con ellos pero me abstuve; seguí absorto en la historia del libro que leía en esos momentos. De vez en cuando miraba los paisajes y volvía al libro, tratando de no hacer frente a la inaceptable realidad de ilegal en el tren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Repentinamente la puerta del compartimiento se abre y entra un hombre muy alto, rubio, ojos azules, grande y con su uniforme bien puesto. Lo reconozco de inmediato. Era el nuevo controlador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este hombre saluda en francés, pide los tiquetes, los niños los entregan respectivamente y el hombre con rutina ya conocida los perfora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre me observa cauteloso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego me pide el tiquete, yo me quito con cuidado las gafas de mi abuelo que no conocí, pongo el libro que leo sobre las piernas del niño sentado a mi lado y le entrego mis tiquetes de avión de París-Montreal, los cuales estaban para diez días más tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al tomarlos en sus manos y no entender el porqué de éstos y no el tiquete del tren, me pregunta ahora en alemán y con voz fría y amenazante:&lt;br /&gt;- ¿En dónde se subió al tren?&lt;br /&gt;- En la parada anterior- respondí en el mismo idioma, esto para que el controlador no fuera a pensar o sospechara que yo había atravesado toda Suiza desde el Sur, el Gottardo, y me faltaban sólo veintisiete kilómetros para Ginebra.&lt;br /&gt;-¿De dónde viene usted?, ¿Cuál es su origen?-me preguntó el controlador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-De la tierra del café, el cual toma usted todos los días, la misma de Juan Valdez- respondí nervioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre, en medio de su ignorancia, perdiendo la paciencia y un tanto descontrolado, volvió a preguntar:&lt;br /&gt;- ¿Dónde quedan esas tierras?&lt;br /&gt;- En el trópico, en las montañas de los Andes- le respondí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre sorprendido de esta situación y diálogo inesperado en su rutina, volvió a la carga observándome con mirada fría y calculada, para preguntar alzando la voz:&lt;br /&gt;-¿Por qué no tiene usted tiquete de tren?&lt;br /&gt;- Es mi primera, y también creo que última vez que vengo a Suiza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por desgracia, extravié mi pequeña billetera con el dinero, y ya no tenía a quién recurrir. Espero que usted comprenda y me permita, por favor, llegar a la frontera francesa, donde tengo unos conocidos que me auxiliarán, para llegar a París; donde unos amigos me esperan y con quienes estaré, mientras regreso a Montreal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los niños asustados presenciaban este drama y escuchaban este diálogo sin comprender el porqué del tono tan alto en la voz del hombre uniformado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El controlador me miró y agresivamente exigió mi pasaporte; cuando lo revisó con cuidado, me miró con rechazo. Me miró con odio, como si yo fuera un personaje más de países exóticos y lejanos, como si fuera un exiliado político, un apátrida, un paria o uno igual a aquellos que cruzan Europa de este a oeste como los gitanos, vilmente maltratados en todas partes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También miró complaciente como si yo fuera uno más de aquellos que van allí, a ese país, por sólo dos únicas y simples razones: a meter el oro y dinero en los bancos o sacarlo. Y que mientras lo lleven no se les pregunta el origen lícito o ilícito de éste; así sea el dinero robado sangrientamente a gente encerrada en campos de concentración o el dinero maldito, producto de la corrupción y del robo a los pueblos y trabajadores del mundo por personajes que bien conocemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre uniformado revisó el pasaporte verde cuidadosamente hoja por hoja, para finalmente cerrarlo y guardarlo, junto con el boleto de avión, en el bolsillo inferior izquierdo de su chaqueta, frente a su estómago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, ahí, guardó el pasaporte, la identificación, mi vida, mi origen, mi pueblo y mi país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dio la espalda, corrió la puerta duramente y salió de prisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé solo y asustado en medio de los niños, todos ellos entre los siete y diez años, sin creer lo que estaba pasando. Respiré profundo y me entró una angustia y un pánico enormes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mirando al exterior y luego al interior del tren, tratando de organizar el pensamiento en mi nueva situación, vi cómo uno de los niños, el más pequeño que iba frente a mí, se levantó de repente y se metió las manos a los bolsillos del pantalón, buscando en ellos algo que, al final, serían las pocas monedas que tenía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con sus pequeñas manos, y mirada compasiva, me dio el poco dinero que encontró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al instante, todos los niños del estrecho compartimiento repitieron ese gesto solidario. Recibí incrédulo su poco dinero. Lo conté y nos reímos pensando que era suficiente para pagar el tiquete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tranquilo, inicié el diálogo con ellos. Les pregunté sus nombres y les dije el mío, les conté que venía de unas fértiles tierras de banderitas tricolores; maravillados estaban ellos al escuchar que allá siempre era verano, que la brisa era fresca y las noches cálidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego les narré una corta historia de amor entre una pareja de chigüiros, aquellos animalitos que viven en los pantanos y llanuras del trópico. De cómo estos animales pequeños vivían felices en pareja y comunidad, sin violencia, compartiendo el alimento con los más débiles o los enfermos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estábamos todos fascinados con el relato, en medio de las risas y mis explicaciones a las preguntas que me hacían sobre el medio ambiente en que vive este animal y sobre sus características, cuando sorpresivamente, reapareció el controlador de tiquetes, corriendo con firmeza la puerta del compartimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté tranquilo y seguro, luego, saqué de mi bolsillo el poco dinero donado por los niños; le hablé con mucha calma, diciéndole que le quería pagar el tiquete, mostrándole el dinero en mis manos. El hombre me miró y tranquilamente rechazó el dinero.&lt;br /&gt;Levantando la voz me instruyó enérgicamente con fuerza en sus palabras:&lt;br /&gt;-En la próxima parada coja sus cosas y ¡baje del tren!&lt;br /&gt;Salió y cerró la puerta del compartimiento, llevando todavía mi pasaporte y boleto de avión en el lado izquierdo de su uniforme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin creer, frustrado por lo anterior, devolví el dinero a los niños, pensando que su bello acto de solidaridad había sido inútil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me senté angustiado a observar el tren llegando a los barrios exteriores de Ginebra y a sentir cómo el tren disminuía la velocidad paulatinamente, así llegamos a la estación central y al final de mi truncado viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como si fuera ayer, recuerdo que me impactó ver tanta gente. Y recordé que en esos días se realizaba un famoso festival de jazz, y otro muy conocido de teatro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el reloj de la estación eran las 6:15 de la tarde, había buena luz y era la hora pico. Tenía mucho miedo. Pero, después de haber sobrevivido en Colombia, no pensaba que me podía pasar mayor cosa en este culto país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mirando todo esto nuevo, esperaba que el tren parara, con su última rueda, el sentimiento de angustia que tenía al estar sin dinero, sin pasaporte y sin saber qué me traería el futuro al llegar a la estación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los niños se despidieron con mi inmenso miedo, luego calladamente salieron del espacio compartido. Quedé solo otra vez. Al salir ellos, observé la triste mirada y llanto del niño que, de primero, me dio el dinero en el compartimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No olvides el cuento de los chigüiros- alcancé a decirle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté y rápidamente fui al pequeño e incómodo cuarto donde se improvisa un sanitario en los trenes modernos y oriné, sintiendo que mi vida se iba en el agua que caía al sanitario; pensé que era la última vez que lo hacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sudaba mucho y respiraba profundo, y especulaba sobre lo que me esperaba al momento de bajar del tren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regresé al compartimiento, guardé el libro en el morral y me senté a esperar qué sería de mi existencia. Estando en esa desesperada situación vi correr en la plataforma de la estación unos hombres gigantescos con uniforme de combate y sus fusiles más grandes que ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vi cómo, velozmente, formaban un círculo frente a la puerta de salida delantera del vagón donde yo estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observé que en forma precisa tomaban posición de ataque. Ellos accionando y yo escuchando el mecanismo de sus fusiles, prestos a disparar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con curiosidad y sorpresa miré que mucha gente, quizás centenares de personas, observaban todo este movimiento y pensaban que esa acción era parte del drama presentado democráticamente en la estación del tren por uno de los conocidos y participantes grupos de teatro venidos al famoso festival que se iba a desarrollar.&lt;br /&gt;Yo medité unos segundos en los malditos fusiles, aquellas cosas que únicamente ellos traen.&lt;br /&gt;Continua...&lt;br /&gt;Escrito en Tornto canada el 28 de diciembre del año 19996&lt;br /&gt;Rerervados Todos los derchos de autor ante CIPO Y WIPO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramírez (Colombia)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-8653716200773196616?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/8653716200773196616'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/8653716200773196616'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2009/03/1234-el-ultimo-viaje-0-9683701-0-1.html' title='(1)(2)(3)(4) El último Viaje - 0-9683701-0-1 Carlos Echeverry Ramírez-Colombia'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-585585827353525067</id><published>2009-02-27T04:56:00.004+01:00</published><updated>2009-02-27T05:07:35.952+01:00</updated><title type='text'>El último Viaje--Carlos Echeverry Ramirez</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SadldGY-uVI/AAAAAAAAAKc/WJIH1syuMpM/s1600-h/cato2008-1.jpeg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SadldGY-uVI/AAAAAAAAAKc/WJIH1syuMpM/s400/cato2008-1.jpeg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5307322236485417298" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reservados todos los Derechos de Autor ante CIPO y WIPO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para quien más lo merece en argentina...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todos aquellos que siempre llevan Alegría y Paz en su corazón.&lt;br /&gt;-----------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El último Viaje&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tenía más alternativa. Cogí el morral, me lo eché en la espalda y crucé todo el pueblo con su alcaldía, iglesias, los pastores y sus cabras blancas haciendo el armonioso tilín-tilín de las campanitas en el cuello. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a la estación del tren, era una estructura muy bien conservada, de ladrillos rojos y flores en sus ventanas; abrí  la puerta principal, paré y contemplé todo el interior. Caminé cruzando las taquillas a la izquierda con sus funcionarios trabajando en ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Entré por la gran puerta que comunicaba a las plataformas de llegada y salida de los diferentes trenes, la crucé y busqué la indicada para el norte, con rumbo a Ginebra o cualquier pueblo o ciudad que me quedara cerca con la frontera francesa. Y que era donde necesitaba coronar ese día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Encontrando la que necesitaba, observé con cuidado las diferentes personas.  Estaba distraído analizando a la gente que entraba y salía del edificio; el diseño, el número de líneas para trenes; el acceso para los carros de la policía, carros de bomberos y ambulancias y el acceso para los minusválidos, todo perfecto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Todo milimétricamente calculado y con la perfección de sus famosos relojes suizos,  cuando escuché, asustado y con angustia, el sonido del silbido del tren que me llevaría a Ginebra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Di unos pasos hasta la ventana y la abrí.  El aire del frío invierno se dejó sentir con dolor. Instintivamente mi cuerpo reaccionó y mi mente se transportó a las cálidas noches del trópico, donde uno duerme sin ropa, sobre hamacas y chinchorros, arrullado por el sonido de las olas y el susurro de la cálida brisa del mar Caribe. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Con tristeza recordé la última vez que salí de Colombia, completamente desilusionado, porque en aquella bella tierra sus millones de gentes pobres y sus pocos ricos se están matando, o los están matando, por culpa de la ambición, por culpa del poder, por querer ser dueños de un modelo político-económico, copiado de las naciones mal llamadas desarrolladas, sin humanismo, sin principios éticos y morales y sin compasión para con los menos favorecidos; un sistema corrupto que está destruyendo la ilusión; que está destrozando la vida misma, arruinando y matando a todo el que critica tan mezquinas ambiciones materiales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí en esa hermosa región, al igual que millones de campesinos y gentes de bien, lo perdí todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, todo, ¡todo! y lo peor, también perdí hasta la esperanza y la ilusión de vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esa crítica situación se fue mi adorada esposa y mujer de muchos años compartidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La última vez que la vi recuerdo que entró por una puerta del aeropuerto en Bogotá y nunca más la volví a ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¡Sí, así de sencillo!, y atrás quedaron las muchísimas noches compartidas.  Se llevó mi corazón, y sólo me dejó un adiós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de ella, con profundo dolor y sin un lugar adónde ir, y completamente desmotivado para todo y por todo, vendí mi viejo auto Mercedes Benz y comprando un tiquete dije: ¡los que se van!, y me fui, esta vez  a Toronto, Canadá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua....&lt;br /&gt;--------------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reservados todos los derechos de Autor ante CIPO Y WIPO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramirez es miembro activo de la &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Unión de escritores de Canada&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-585585827353525067?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/585585827353525067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/585585827353525067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2009/02/el-ultimo-viaje-carlos-echeverry.html' title='El último Viaje--Carlos Echeverry Ramirez'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SadldGY-uVI/AAAAAAAAAKc/WJIH1syuMpM/s72-c/cato2008-1.jpeg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-2456979868778785076</id><published>2009-02-25T16:28:00.002+01:00</published><updated>2009-02-25T16:31:20.724+01:00</updated><title type='text'>De Amores y desamores ---Carlos Echeverry Ramírez (Colombia)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SaVj3emXlaI/AAAAAAAAAKU/ZlS3LwUx2o4/s1600-h/flor-2de-abril2008-1.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SaVj3emXlaI/AAAAAAAAAKU/ZlS3LwUx2o4/s400/flor-2de-abril2008-1.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5306757540683945378" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Neftalí---Neftalí---Carlos Echeverry Ramírez (colombia)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Amores y desamores&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ISBN: 0-9683701-2-7&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramírez.&lt;br /&gt;Reservados Todos los Derechos de Autor&lt;br /&gt;Ante CIPO Y WIPO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fragmento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si Si Si... Catalina despues de recibir la flor se fue a su habitación y se quedó en silencio...lloraba por dentro...El se quedó observandola desde la distancia durante el tiempo que estuvo a la espera. Luego...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramírez (Colombia)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-2456979868778785076?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/2456979868778785076'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/2456979868778785076'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2009/02/de-amores-y-desamores-carlos-echeverry.html' title='De Amores y desamores ---Carlos Echeverry Ramírez (Colombia)'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SaVj3emXlaI/AAAAAAAAAKU/ZlS3LwUx2o4/s72-c/flor-2de-abril2008-1.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-2632775606450206098</id><published>2009-02-09T07:38:00.003+01:00</published><updated>2009-02-09T07:47:07.228+01:00</updated><title type='text'>Alice....---------------Carlos Echeverry Ramírez</title><content type='html'>Reservados todos los derechos de Autor ante CIPO y WIPO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALICE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SY_QFt2sy0I/AAAAAAAAAJ0/QN_D6czpatk/s1600-h/silla-3.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SY_QFt2sy0I/AAAAAAAAAJ0/QN_D6czpatk/s400/silla-3.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5300684083065310018" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al regresar de argentina a finales del mes de mayo del año 2008 empezaron a suceder hechos que eran desconocidos para todos los residentes en  el edificio donde vivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero fueron  los llantos esporádicos y con frecuencia no determinada de una mujer al amanecer.&lt;br /&gt; Llantos  imparables que  en estos momentos pienso  ¿si yo era el único que los escuchaba? o si los otros vecinos también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese llanto me aterraba. y no me dejaba dormir y cuando lograba conciliar el sueño del llanto de la mujer en las noches, en otros días  y horas diferentes del amanecer eran otros  los llantos de un bebe, que más me hacían sentir la fragilidad del ser humano y de la soledad de las personas o de la impotencia ante ciertas circunstancias. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo peor  para mi en esas noches y amaneceres y, en esos momentos y lo más angustiante de todo,  era la imposibilidad de poder ubicar, de donde venían, o  provenían los llantos para poder ir y tratar de calmar ese dolor o ese sufrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asi continuaron los meses  y los llantos se fueron distanciando en la medida del tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sin embargo una noche cerca de las 10  escuché en  la puerta de mi vecino del frente unos golpes muy violentos que me hicieron pensar que la noche traía algo inesperado y no conocido en el edificio donde vivo. ¿carajo que esta pasando? recuerdo que me pregunte asustado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y  sin temor alguno abrí la puerta y encontré una mujer  cercana a los cuarenta años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Extremadamente bella, cabello negro tirando a rojizo, muy delgada, ---quizás demasiado-- con  unos ojos azules y una característica ya conocida y muy definida en ellos. Y  en ese tipo de mirada por mi en otros ojos  que conocí  en  otro ser humano  y en meses  ya lejanos de mi vida..Es decir una mirada fría sin expresión alguna en ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Al abrir mi puerta y  encontrarla en le corredor frente a la puerta del vecino desconocido la mire cauto sorprendiéndome su belleza y su mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ella me observó breves segundos con mirada inexpresiva…ojos vidriosos y sin expresión alguna en la mirada... No cruce palabra con ella.  La miré y me entré de nuevo al apartamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La extraña mujer  suspendió los fuertes golpes a la puerta con sus pies…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya dentro de  mi apartamento  y después de los hechos narrados, puse la música del “todas las mañanas del mundo” del film de Cirano de Bergerac (Gerard Depardue) traté de dormir –no pude-- y al cabo de unas  dos  horas sorprendido de la violencia de esta chica hacia la puerta, medité unos momentos sobre su acto irracional y decidí volver a mirar al exterior de mi apartamento y la puerta del vecino para saber ¿que había pasado con la mujer   y en la puerta del vecino que solo vi unas dos veces?.---ya que solo unos meses antes se había cambiado a este lugar--.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi susto y sorpresa fue mayúscula al encontrar  en el piso del corredor a la mujer durmiendo allí y usando como almohada su pequeño morral y sus pertenencias a pesar de las bajas temperaturas de la noche..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No supe que hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin conocerla y habiendo escuchado la violencia sobre la puerta del apartamento y para evitar problemas volví a entrar en mi lugar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Recuerdo que me fue casi imposible de dormir esa noche  pensando en la mujer durmiendo en ese piso frió y sin una manta ni nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Me preguntaba esa noche si el chico ¿quizás no estaba? o ¿que problema existiría para que  no abriera la puerta a esa chica? y  otra cantidad de cosas  se me vinieron a la mente en esos momentos y en esas me pasé la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; A la mañana siguiente cuando salí para la biblioteca de la universidad a una conferencia que tenía que dictar sobre  algunos temas de  mi primer libro titulado “el último viaje”, La mujer ya no estaba acostada  en el helado piso y corredor del edificio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.Y caminando al metro  me hice varias preguntas. ¿Qué habrá pasado con ella? ¿Entró al apartamento? ¿Se fue? ¿Se  perdonarían  sus errores de meses pasados? Y así en esas preguntas que me hice me fui a la conferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los meses  fueron pasando y la vida continuo con sus rutinas habituales y era siempre la misma historia cada dos o tres semanas…los llantos de la mujer al anochecer y los llantos del bebe  al amanecer y las respectivas visitas de la mujer de ojos azules  y extremadamente delgada con patadas y puños  a la puerta y poder entrar en el apartamento del vecino desconocido…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca más volví a mirar o abrir la puerta para observar la mujer violenta…pero una mañana y como  cosa no extraña,  me llegó de la argentina un regalo, --un sobre grande-- por el correo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo reconocí de inmediato y  me reí recordando momentos felices y recordé  todo lo vivido en tiempos pasados y felices  en la tierra de Gardel ….allá en le litoral santafesino y con la inolvidable  última noche en Buenos Aires….cerré la casilla del correo y subí al apartamento y observando detenidamente el regalo tan inesperado y lindo….alguien tocó la puerta de mi apartamento…precisamente ese dia en que me llegó el regalo tan lindo de argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrí la puerta de mi apartamento y era la Policía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Muy amables y profesionales como siempre son en Canadá..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salude al agente y escuché su pregunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Escuchó algo raro anoche  en el corredor? Aquí donde su vecino al frente. Preguntó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras me señalaba la puerta diagonal a la mía…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo le respondí :  Si anoche al llegar a las 23 horas  aproximadamente estaba una mujer durmiendo frente a la puerta de ese apartamento y como era ya habitual algunas noches los últimos meses por parte de ella..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa era  una mujer muy bella  que siempre que venía  agarraba la puerta a patadas y golpes y luego a veces entraba y otras veces no y dormía en el corredor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca cruce palabra alguna desde mi regreso hace unos meses de argentina le dije..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue todo lo que hablé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿No escucho nada raro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si cerca de las dos de la mañana escuche a lo lejos que una pareja discutía en forma muy agresiva pero no puedo ubicar de que apartamento eran los gritos ni la discusión o sobre que discutían..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué?  ¿Que pasó? Pregunté asustado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La mujer amaneció muerta hoy en la mañana dentro del apartamento de su vecino..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue la respuesta del agente.&lt;br /&gt;Me quedé frío …&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puse el regalo tan lindo que me había llegado esa misma mañana  y me puse a pensar en la fragilidad de todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al pasar los días  se conocierón las causas de su muerte por los medicos forenses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer había muerto por: Sobredosis de Heroína..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como cosa extraña en el corredor esa mañana del levantamiento del cadáver quedó al exterior una silla y hoy me pregunto ¿si en ella se sentaba a tomar café esa bella mujer?,si se sentó en ella  a reír,  a pensar y si:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Ella también escuchó las muchas veces el llanto de aquella mujer y de ese Bebe que tantas noches yo escuché?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En Toronto febrero 10 del 2009 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;©Carlos Echeverry Ramírez (colombia)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-2632775606450206098?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/2632775606450206098'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/2632775606450206098'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2009/02/alice-carlos-echeverry-ramirez.html' title='Alice....---------------Carlos Echeverry Ramírez'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SY_QFt2sy0I/AAAAAAAAAJ0/QN_D6czpatk/s72-c/silla-3.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-3462932346700638049</id><published>2008-12-30T16:58:00.006+01:00</published><updated>2008-12-30T17:10:49.960+01:00</updated><title type='text'>La Argentina que...Carlos Echeverry Ramirez--Colombia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SVpGfKMwh3I/AAAAAAAAAJg/OTAwYD3-XT0/s1600-h/Tita.jpeg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SVpGfKMwh3I/AAAAAAAAAJg/OTAwYD3-XT0/s400/Tita.jpeg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5285614613800454002" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queridos lectores y amigos....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En muchos correos electrónicos me preguntan...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;?Quien es la Tita?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SVpGY6HwmXI/AAAAAAAAAJY/g6nfTvhjCJ8/s1600-h/Cato-Minasdestructoras-ni%C3%B1os.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 385px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SVpGY6HwmXI/AAAAAAAAAJY/g6nfTvhjCJ8/s400/Cato-Minasdestructoras-ni%C3%B1os.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5285614506405304690" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aqui está su fotografía y les contaré quíen es en unos instantes....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las preguntas y muchas otras, sobre mi viaje a la argentina del mes de abril y mayo del 2008.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tranquilos....paciencia...Saldrá todo todo todo lo vivido, desde las palabras de mi bien venida allí todo saldra como es... en el proximo libro titulado: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;De amores y desamores en el Paraná.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y estará a la venta en Buenos Aires, Rosario, Santafé y Paraná.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya les contaré más sobre ello. Mismo desde la argentina, donde espero y quiero estar en solo unos dias...!Aguantate! Aspasia...que el western union...te recordará muchas cosas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respiren profundo y lentamente....mientras observan la fotografía de la Anciana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por favor No olviden &lt;span style="font-style:italic;"&gt;la Meditación Vipassana&lt;/span&gt; ..todavía quedan cupos para el curso en Buenos Aires que comienza el 4 de marzo del 2009, es algo maravilloso cambia la vida Totalmente...alli estaré en el curso son 12 dias fantasticos como los ya vividos aqui en toronto. Lo recomiendo a todos en Paraná y Santafé, Tucuman , Cordoba y Mendoza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amigos de los diferentes lugares donde he vivido y compartido con ustedes tiempos y dias maravillosos. Como son el : William Valencia Lopez y familia en cali, la Mechas Otoya,Mujer inolvidable y excelente persona. Armando y Margarita y su gato Gazpar, todavía sigen esperando unas gracias de la fulana esa..."la comadreja mayor"..y todos ellos que siempre me acompañan en la distancia..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la Bella y Divina Gata Zurda que se encuentra en barcelona la Divina Marta Torres Gandia..la Monica Tamara Bussoli en Estockholm, la Tere en las Canarias ..la Silvia en Trujillo el Helmer en Cuzco...esa inolvidable y extraordinaria pianista francesa la Caroline Grivellaro..Ahora en mexico que alegría verla y sentirla feliz con su hijo y esposo..lo mismo a la gran científica Carolina Constabel Lemberg Sin palabras...ante Mujeres como ellas y la Tita ejemplo edificante para las chicas jovenes de Latinoamérica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En abril y mayo de este año 2008 y qué termina mañana, visité la Republica de Argentina como bien conocen muchos de ustedes..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si nos vamos a escribir desde los estereotípos y etc... nos faltaría tiempo en este mundo y ésta vida para describir todo aquello de la tierra de Gardel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparte del gran verso, Chamuyo, engaño, mentira y de las Mujeres mas bellas del Mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto anterior en medio de la deliciosa comida y sus asados con todo su ritual para y por el El llamado "Cristo de Paraná" y su combo de "Comadrejas" escuchando la musíca de Serrat y del Joaquin Sabina &lt;span style="font-style:italic;"&gt;con sus amores que matan y nunca mueren&lt;/span&gt; ....del barrio Guadalupe en santafé (capital)Y rodeado de la belleza de esas Mujeres Argentinas y mezcla de las diferentes culturas que llegarón a ese lugar...----con una mano adelante y otra atrás y gracias a la Hospitalidad y Bondad -----enormemente traicionada y sin perdon alguno---- de la populación indígena, se lograrón establecer y hoy en día, sus hijos y nietos viven mejor calidad de vida a los que primero llegarón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Es la gran realidad...para que nos engañamos...y así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cosas de la vida me tocó compartir durante unos días en esos dos meses el espacio y casa de esta Gran MUJER llamada La TITA. (fotografía arriba de estos textos)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si así con letras Mayusculas escribo su nombre...Porque es poco lo que se pueda decir y escribir sobre ella ....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que no sea el reconocimiento justo y objetivo de una gran vida al servicio de los demas. Donde la ética, la equidad, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;la ternura y el Amor&lt;/span&gt; hacia sus semejantes no fueran pan de cada dia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca Nunca en dos meses le escuche decir o le vi un gesto de discriminación contra la raza negra o la populación indígena de argentina o latinoamérica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al contrario....Mujer Divina, consciente de la situación injusta e inaceptable de los niños y mujeres y ancianos en esas dos razas en la argentina. Si la Santidad existe..es ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mujer extraordinaria, para recordar siempre y a cada momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser Maravilloso...Mujer de Entrega Total en todos sus actos... Por el amor con que los hacía lentamente, la delicadesa y femeneidad en todas sus formas al hacer las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su mirada...la forma como tomaba los alimentos..como los disfrutaba..como le encantaba la miel de abejas que yo le compraba...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada acto era una plegaria:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;al Amor, a la utopía de un Mundo más Justo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo alucinaba horas y horas a su lado y hoy meses despues, recuerdo cada día...Cada día e instante cuando a los 94 años me recitaba sus poemas y la poesía de Neruda, Barba Jacob, Juan l Ortiz, Carlos Mastromardi, Verlaine, Antonio Machado y Miguel Hernandez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me contaba: Yo llegue aqui a Guadalupe y todo eran Yuyos, monte, y culebras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No existía Nada...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eramos solo El y YO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo lo ví todo hacer....lo vi crecer, crecimos los dos juntos, Con mi único Hombre y el gran Amor de Mi Vida----despues de que me decidí a estar con el, para ! siempre ! -- Juntos Los Dos Contruimos Todo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;YO daba clases de musíca,--eso estudié en el conservatorio-- partitura y solfeo. Eran las clases que dictaba a mis alumnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trabajaba duro cada dia...asi construimos la Casa, con Amor y alegría........donde crecieron mis hijos y mis nietos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los rincones de la casa en aquel entonces eran llenos de gritos y algarabía y risas...de todos los nietos y sus amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despues y ahora... Mis dos hijos murierón hace dos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos en menos de un año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya tenía 92 cumplidos.... que Soledad desconocida la que empezé a sentir despues de su partida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como los extraño. a cada segundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca dije nada a nadie...ni a mis nietos,ni a Mirtha arredondo, ni vecinos ni a mis amigas de la Costanera, que usted, ya bien conoce Señor Cato...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca dije nada a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni mencioné que és para una anciana en silla de ruedas y paralitica...impotente para cualquier acto por si misma la muerte de sus dos hijos....y mas aún vivir en estas condiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo vi crecer todo esto que usted observa a los alrededores...Todo lo vi hacer..la Costanera, las avenidas, las casas , los edificios. Todo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo conosco todo aquello llamado el Progreso..y hoy ya conosco la Soledad y la impotencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo era muy distinto en aquellos días ...Eramos mas Solidarios, la gente mentía menos o NO mentía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;las mujeres eramos más íntegras...eramos más Mujeres, mas femenínas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Erasmos" el Amor. Y nos entregabamos a un solo Hombre...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en dia "las mujeres" no son femeninas se han convertido en "Gatos" y andan por las noches y en la oscuridad --la ignorancia--- por los tejados vecinos o por la vereda del frente (229) buscando a ver como se roban el marido de la vecína o de la colega del trabajo. Son un perverso ejemplo de Aspásias y Messalínas para las mujeres mas jovenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellas se creen unas diosas divinas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que risa..y que triste la vida de esas mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Olvidan facilmente que pronto muy pronto estarán como yo y a travez del paso del tiempo en los años en una silla de ruedas igual que yo....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperando y llenas de La Esperanza y esperando El ultimo Viaje..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para poder ir a descansar de este mundo lleno de mediocridad y fantasía, chamuyo y mentira, para poder ir a un mundo diferente de Amor y ternura...y PAZ.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anda tranquilo por El mundo Señor Cato..que estás Bendecido por mi y mi Hija...y por todos aquellos que ya te conocemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi casa estará siempre abierta para ti...asi lo impidan los otros...no importa mi casa es muy grande.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella es Universal. Es el Mundo entero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el Amor y la Ternura...y ellas estan en todas partes en la gente y Seres de buen corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi casa , esa casa... Siempre estará abierta para usted en otro lugar del Mundo y en la argentina, la Ternura y Amor que yo quiero para las otras personas lo estarán esperando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre y mientras yo esté con vida y mi debil corazón me permita pensar que pronto regresarás estaré con Mirtha, mi Angel y la Chela y la otra Tita esperandote con el Alfredo en la Costanera para reir otra vez como en esos dias...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regresa pronto que aqui muchos te esperarán ..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la argentina como decía mi Hija: Te encantará más y más cada día..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Argentina es una Tierra maravillosa para aquellos que llevan y traen: Armonía y Paz en su Corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;Esas fueron las palabras que escuche de la ancina de 94 años ...dias antes de regresar a toronto en mayo 31 del 2008.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas palabras de la Mujer llamada TITA y dichas en una calma, Paz y certeza de lo vivido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la labor realizada, del Alma limpia a sus muchos años vividos y sin una tacha en su pasado ni un reproche de nadie.......y esperando la Paz Eterna...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas palabras y conocer y compartir horas y dias con esa gran Mujer han sido una de las experiencias y vivencias que más me han puesto a meditar en los últimos años...Y que mas alegría me han dado en este mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para todos mis queridos lectores, amigos en Europa y Latinoamérica mis mayores deseos de un porvenir lleno de salud, Alegría, Paz, Armonía para ellos y sus famílias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero el maxímo de bienestar en  año 2009.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de salir a caminar por la playa......recuerdo las palabras de la Tita mirando la costanera con su enfermero y acompañante de cada día y de los últimos años. --labor no reconocida y Mal juzgada---sin olvidar otros detalles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cato Nunca olvides que:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;En el Amor no existen ni vencedores ni vencidos..!lo único que existe y debe existir es la reciprocidad y la Entrega Total! para ser un verdadero Amor y que de PAZ a Los Dos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Palabras de la TITA para todos mis amigos y conocidos ...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella es un Ser maravilloso como fue el amanecer en Buenos aires y la última noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Feliz Año desde Pompano Beach... Sur de la Florida...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diciembre 30 del 2008&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramirez&lt;br /&gt;Colombia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reservados todos los derechos de Autor ante Cipo y Wipo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-3462932346700638049?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/3462932346700638049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/3462932346700638049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2008/12/la-argentina-quecarlos-echeverry.html' title='La Argentina que...Carlos Echeverry Ramirez--Colombia'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SVpGfKMwh3I/AAAAAAAAAJg/OTAwYD3-XT0/s72-c/Tita.jpeg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-4970532493690278438</id><published>2008-11-11T03:01:00.004+01:00</published><updated>2008-11-11T03:07:26.633+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='NO  Violencia- Minga-Chocó-Colombia-Argentina-Peru-España-Literatura-cuentos'/><title type='text'>Carlos Echeverry Ramirez--- Crónicas de Barcelona 0-9683701-2-8</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRjn_2SWchI/AAAAAAAAAEw/6HcdQknmZgk/s1600-h/Mascara-CAROL.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 206px; height: 265px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRjn_2SWchI/AAAAAAAAAEw/6HcdQknmZgk/s320/Mascara-CAROL.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5267214848300053010" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Crónicas de Barcelona (I) fragmento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reservados todos los derechos de autor. Ante CIPO Y WIPO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuentan al otro día que la negra Isabel se levantó muy tranquila esa mañana para hacer una aguapanela, cocinar unos plátanos y fritar el pescado, como era su costumbre. Se encomendó a Dios por su vida, besó el escapulario y la medallita de San Benito con fervor que le había regalado el cura Óscar; prendió el fogón en la parte trasera de su rancho, atizaba los maderos y avivaba la llama tarareando una melodía y entre bostezos miraba también entretenida el río, al igual que todos los días. Y creyó en un instante que estaba alucinando al ver un brillo extraño en el río. A unos cincuenta metros de distancia dentro de las anchas y apacibles aguas. ¡Muy extraño!... -pensó la negra Isabel-, y caminó fuera del fogón. Más rara se sintió cuando vio que eso que brillaba como un espejo parecía llamarla desde el playón. Caminó nerviosa por el camino con dirección a la orilla del río, sacó de entre sus caídos y arrugados senos el escapulario con la imagen de José Gregorio Hernández, la Virgen de Guadalupe y la medallita de oro con la cara de Simon Bolivar y lo besó otra vez sintiéndose invencible en su fe, deseando que las serpientes se alejaran de su camino y no estuvieran por esos lados porque con la creciente del río y la luna llena de la noche anterior era el momento indicado para que estuvieran por el lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegando asustada a la orilla del río y dándose la bendición otra vez para mirar mejor lo que la extrañaba, sólo pudo exclamar asustada: Dios mío... ¿qué es eso? Luego caminó un poco más a un pequeño alto en la orilla del río para poder apreciar con mayor claridad lo que había visto con desconcierto desde su rancho y en el corto camino recorrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puso como pudo las destruidas gafas con un solo vidrio plástico de su difunto marido y logró distinguir en la distancia a un hombre muy dormido en la paz eterna entre el brillo de las mansas aguas y las blancas piedras del río. Muy quieto allá en las anchas y titilantes arenas del playón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asustados y aterrados quedamos nosotros los del grupo de rescate del cadáver cuando fuimos a recogerlo y encontramos al muerto en el playón del río.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuerpo estaba en posición muy rara e ilógica, como si se hubiera recostado lentamente y acomodado con toda tranquilidad en un montículo de arena del playón. Este cadáver se nos presentaba como recién bañado y afeitado. Con toda su ropa todavía en él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo sorprendente para todos los que estábamos presentes. Mientras fumábamos y amarrábamos la lancha pudimos observar que el cadáver del hombre negro conservaba aferrada a él una antigua y muy bella cruz de plata en la mano izquierda y en la cual estaban escritas las palabras: Toht.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminando mi cigarrillo y mirando eso tan raro en ese cristiano con esa posición en la arena del playón, pude observar como todos los presentes en ese instante del rescate que el rostro del difunto se veía en mucha paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La expresión del rostro que mostraba nos indicaba que había muerto sin ninguna pena. Mostraba una sonrisa santificada y plena que lo hacían parecer como un iluminado. Como un escogido entre todos los hombres de esta tierra y todos creímos con certeza después de observar detenidamente su cuerpo y su cara en ese instante que quizás estaba predestinado a reencarnar en pocos días en un ser especial. O en un ángel en nuestra vida por venir. En un Cristo negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos asustados y después de prender otro cigarrillo no sabíamos qué hacer en ese instante y ante este cuerpo negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era algo nunca visto por nosotros. También discutimos y estuvimos de acuerdo los del grupo de rescate que este iluminado, este escogido, además de parecer en ese momento un Cristo negro parecía que estuviera despidiéndose muy feliz de la ingratitud, la violencia y la avaricia del hombre blanco en todo el mundo y en toda la historia de este universo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En horas de la tarde, ya muy cansados y con hambre, al llegar en la lancha al muelle de Guapí nos sorprendió ver la inmensa romería de personas. Nunca se había visto tanta gente para ver un muerto en el pueblo. Aunque este muerto era muy diferente. En ese instante nos encontrábamos con algo desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No entendimos por qué tanta gente lo esperaba en el embarcadero si horas antes nadie en el caserío sabía de su llegada. -A ver un trago doble por favor ¡Salud para todo los presentes! Como les iba contando, a su entierro vinieron muchos que no lo conocieron en vida. Asistieron todos sus familiares y amigos, hasta los perros de los otros caseríos también vinieron y aullaron en forma extraña a la luna llena dos noches seguidas. En el río los peces brincaban fuera del agua como nunca antes. Algo muy raro y nunca visto con un muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más extraño era que todo el mundo quería estar cerca del difunto, conocerlo o alcanzar a tocar su cuerpo. Para así lograr sacar de él y guardar en ellos un poco de paz y tranquilidad que este Cristo negro trasmitía y que sintió toda la gente de Guapí cuando llegamos con su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El entierro fue el más grande que se conozca en la vida de mi caserío y del pueblo. No hubo fiesta como ocurre con los entierros de los niños negros. Por eso cuando un niño negro nace todo el mundo llora. Sabemos que viene a sufrir y a llorar las injusticias del hombre blanco y cuando muere un niño negro todo el mundo canta y es alegría plena porque por fin dejó este triste e injusto mundo del hombre blanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua.....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramirez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1-416- 760-5809&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-4970532493690278438?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/4970532493690278438'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/4970532493690278438'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2008/11/carlos-echeverry-ramirez-crnicas-de.html' title='Carlos Echeverry Ramirez--- Crónicas de Barcelona 0-9683701-2-8'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRjn_2SWchI/AAAAAAAAAEw/6HcdQknmZgk/s72-c/Mascara-CAROL.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-817568130402493405</id><published>2008-11-04T19:10:00.002+01:00</published><updated>2008-11-04T19:11:47.721+01:00</updated><title type='text'>Barak Obama--Carlos Echeverry Ramirez (Colombia)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRCQP20u34I/AAAAAAAAAEE/ynUCIgfus9w/s1600-h/cato2000.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRCQP20u34I/AAAAAAAAAEE/ynUCIgfus9w/s320/cato2000.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5264866566485237634" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reservados todos los derechos de autor ante CIPO y WIPO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Catico, martina, y CJD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando mi pequeño hijo Cato Alberto me preguntó que esperaba yo de Barak Obama, y quien quiero hoy sea electo junto con millones de personas en los Estados Unidos de Norte américa y muchos otros lugares del mundo como el proxímo presidente de esa nación, le respondí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero que se convierta y ¿por qué no? En un Cristo negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el prototipo de Hombre Nuevo que la humanidad entera esta esperando y necesita hoy más que nunca en todo el mundo y en especial en paices como Colombia, Iraq y Afganistan ...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir en un Hombre integro en todo el sentido de la palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que lo primero que haga: sea acabar en forma definitiva y de una vez para siempre la nefásta, inaceptable y perversa Industria de la Guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En donde solo se beneficían unos pocos psicopátas, empresarios e industriales, politicos y presidentes y como resultado de las armas que fabrican se asesínan millones y millones de personas inocentes en el mundo, y como siempre, con el desgarrador y tragíco e imparable llanto final de las dignas y aterrorisádas Mujeres, ancianos y Niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con eso sólo, y que logre hacer Barak Obama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podré pensar y muchos seres quizas, que estaremos empezando a vivir una era nueva, donde la armonía y la Paz reine entre todos los pueblos del mundo y dandole mas que todo el reconocimiento de sus derechos a una vida digna de una vez por todas y por el resto de sus dias a la raza negra y la populacion indigéna de USA, latinoamérica y en especial de Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Barcelona noviembre 4 del año 2008&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramiréz (Colombia)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1-416-760 5809&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-817568130402493405?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/817568130402493405'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/817568130402493405'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2008/11/barak-obama-carlos-echeverry-ramirez.html' title='Barak Obama--Carlos Echeverry Ramirez (Colombia)'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRCQP20u34I/AAAAAAAAAEE/ynUCIgfus9w/s72-c/cato2000.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-6364150283444478342</id><published>2008-10-31T21:59:00.002+01:00</published><updated>2008-10-31T22:02:46.402+01:00</updated><title type='text'>El último Viaje ISBN : 0-9683701-0-1</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SQtx9zyWSVI/AAAAAAAAAD0/aLIaJ0RZf2I/s1600-h/el+viaje+ultimo.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 207px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SQtx9zyWSVI/AAAAAAAAAD0/aLIaJ0RZf2I/s320/el+viaje+ultimo.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5263425896199899474" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para : Catico Y Martina&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Las balas y la intolerancia sólo conducen a tierras desoladas, improductivas, llenas de cruces, con millones de mujeres y niños sufriendo hambre en absoluto abandono y miseria; con millones y millones  de desplazados por la violencia, pues sus hombres de paz, sus hombres de bien, antes que los maten, están migrando a otras latitudes, a otras naciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sí, están migrando a nuestras -madres patrias, que desde hace siglos, con las conquistas y las colonizaciones, nos impusieron su sangre, su cultura, sus doctrinas y sus costumbres; pero para colmo, estos emigrantes, siendo sangre de su sangre, siendo sus propios hijos con culturas adoptadas, son recibidos como parias, como miserables invasores, destructores de su bienestar y violadores de la aparente paz y tranquilidad en la que viven los otrora Padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos echeverry ramiréz (colombia -Canada)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-6364150283444478342?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/6364150283444478342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/6364150283444478342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2008/10/el-ltimo-viaje-isbn-0-9683701-0-1.html' title='El último Viaje ISBN : 0-9683701-0-1'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SQtx9zyWSVI/AAAAAAAAAD0/aLIaJ0RZf2I/s72-c/el+viaje+ultimo.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-4485636395643357420</id><published>2008-10-03T00:44:00.002+02:00</published><updated>2008-10-03T00:48:33.711+02:00</updated><title type='text'>Carlos Echeverry Ramiréz</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SOVPpjAmGGI/AAAAAAAAACs/SmfCUojoLjE/s1600-h/cato2000.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SOVPpjAmGGI/AAAAAAAAACs/SmfCUojoLjE/s400/cato2000.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5252692115588520034" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Para: la Mujer con un Mundo lleno de ternura y Amor...en la argentina...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dia final...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día amaneció lloviendo y me levanté con el pie izquierdo.&lt;br /&gt;Meditando unos instantes en la misión encomendada para ese entonces y planificada desde hacía un año, me toqué la cabeza pensando en ese imposible y miré todos los diferentes rincones de la habitación en la pensión de Cartagena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observé detalladamente la torre del reloj debajo de la cual cruzó Simón Bolívar con su ejército y a su izquierda en la corta distancia el mar Caribe. Luego me fui a la ducha con toda la calma. De mi mente no podía sacar la cara del hombre que era el objetivo. Esa persona la había estudiado muchísimas veces y había leído mucho sobre ella, todas sus cosas las conocía y todas sus rutinas las tenía claramente identificadas y después de todo lo planificado y pensado sólo existía ese día para la misión encomendada. No podía fallar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El objetivo de la misión era el hombre más cuidado de Latinoamérica. Quizás el segundo o tercero más custodiado en el mundo. Muchísimos anillos especializados de seguridad a su alrededor, yo sin embargo, y no dejándome ver por ellos durante las últimas semanas, estaría a solo unos metros de su cuerpo cuando él ingresara al Centro de Convenciones de la ciudad de Cartagena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así había pasado los últimos días desde que llegué a la ciudad, haciendo inteligencia y mirando los lugares estratégicos donde se centraría el fuerte de sus anillos de seguridad y estudiando muy detenidamente las vías de salida en caso de fracasar en la misión o algún imprevisto que saliera contrario a lo ya establecido. No podía fallar ese día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día predicho llegaron y el hombre como objetivo nunca apareció en horas de la mañana. Ya cansado de esperar me fui a descansar al hotel. Saludé al recepcionista y respondió amablemente. Observé que ese día estaba de buen genio, -normalmente parecía que hubiera desayunado con alacranes el tipo ese- luego entré rápido en mi habitación y estando acostado empecé a meditar sobre todas las cosas vividas en esa pequeña ciudad convertida en el prostíbulo más grande de Latinoamérica con su miseria de los barrios marginales, el Nelson Mandela, el hambre y terror en los rostros de sus niños y la indiferencia e ignominia del gobierno hacia ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto la vida nuestra continuaba, la tarde iba pasando y las horas con sus largos y eternos minutos en un calor insoportable y la escasa brisa marina avanzaban lentamente. En la ciudad del corralito de piedra nadie sabía a qué horas llegaría el hombre señalado o qué medio de transporte utilizaría para llegar al Centro de Convenciones. Sólo se escuchaban las voces perdidas en el silencio y la desesperanza de las negras vendedoras de frutas y de hombres sin futuro con los pedazos de loterías nunca ganados en sus manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos rumores decían que el hombre aquel tan importante y conocido por todos llegaría por la parte trasera del Centro de Convenciones en una lancha rápida. Otros decían que en helicóptero desde el aeropuerto, y otros que en su cuerpo de limousine blindada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo era pura especulación entre el pueblo ansioso por ver al hombre escogido y entretenidos todos con la fantasía de la música de carnaval y los juegos pirotécnicos, el ron gratuito, el whisky, las bellas y costosas putas como las más baratas -de a dólar mi señor, que aquí hay para todos- con los elegantes ladrones de cuello blanco y los maricones con su reina -la Luisa-, y uno que otro ingenuo, honesto y desplazado campesino, para mirar todo el espectáculo montado para y por los corruptos del poder y el dinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los caros y exclusivos hoteles el whisky y la coca eran las delicias de cada día para sus clientes pederastas y psicópatas de los monos ojizarcos como siempre con acento gringo y sin faltar nunca sus mediocres, lacayos y serviles de algunos de los gobernantes nuestros. Mientras en los barrios pobres continuaba igual que siempre y segundo a segundo la miseria, el terror colectivo y las balas que eran también, y en esas circunstancias, el obligado y merecido pan de cada día. Ta- ta- ta -ta -ta, hps.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para esos miserables pobres... ¡y no por miserables sino por pobres!, y finalmente el obligado y siempre impotente llanto de las dignas mujeres, los ancianos y niños ante la cotidiana violencia y barbarie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro lugar y al mismo tiempo muy contento, enguayabado y sin preocupación alguna el avaro cura Germán daba la comunión a los escasos y solapados crédulos en la capilla próxima de la Santa Guerra y el sacristán maricón le picaba el ojo al hijo de la desplazada campesina Rosario. En mi iluminada habitación entraba la suave brisa y el rumor de las olas del mar Caribe y con sorpresa inesperada también llegaba la paisita Tatiana tratando de imitar con el cuerpo y con la risa sus 20 años antes cuando fue reina de la cuadra en el barrio Buenos Aires, gran modelo, dama acompañante, gran diva y con su poca experiencia en las lides amatorias y en las duras y largas batallas de sexo bendecido y santificado en colchones de plumas. Un Viernes Santo y toda empericada y en un acelere no extraño conoció un conde italiano en la zona rosa de Cartagena y después de tres culiadas a lo paisa, y con escapulario en mano, lo enamoró en un abrir y cerrar de ojos como a un ternero recién nacido y !&lt;br /&gt;así de cabestro, suavecito papacito. y con la puntica nada más mi papi, ay mi nene...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El conde aquél se la llevó a Italia para que fuera una de las más distinguidas señoras de la alta sociedad milanesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esa manera, y con ese gran pasado, la paisa Tatiana entró a mi habitación de la pensión en Cartagena, igual y como veinte años atrás entraba toda sensual, voluptuosa y costosa, en las diferentes habitaciones y suites de los hoteles más caros y elegantes de la siempre moribunda Colombia y hablándome toda alborotada me dice la muy loca:&lt;br /&gt;-¡Ay Cato de mi alma perdida!, estoy en embarazo.&lt;br /&gt;-¡No jodás, imposible! Háblame en serio. dime la verdad.&lt;br /&gt;-¡Sí, sí te lo juro!&lt;br /&gt;-Pero. no sé si el hijo es de Nandito.&lt;br /&gt;(El jefe paraco de la zona)&lt;br /&gt;-O si es de Pepe.&lt;br /&gt;(El jefe guerrillero de la otra montaña después de Turbaco)&lt;br /&gt;La paisa Tatiana alternaba con los dos hombres según fueran los días de descanso de cada uno.&lt;br /&gt;Cuando escuché esas palabras tan difíciles de asimilar para cualquier hombre le pregunté:&lt;br /&gt;-Tatiana. y ¿cómo putas y carajos te pudo pasar eso?&lt;br /&gt;-¿No sabes de quién es?&lt;br /&gt;-Qué cosa tan berraca -pensé en mis adentros-, increíble.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella sentada muy tranquila y con su risa a flor de labio en el borde de la cama y fumando un cigarrillo lentamente mientras tomaba cerveza respondió con su acentico paisa, de allá arribita del Pablo Tobón Uribe en Medellín:&lt;br /&gt;-¡Ay Cato, si supiera de quién es ya lo tendría a ese varón aquí al ladito mío, todo amarrado como si fuera un novillo!&lt;br /&gt;-Pero, sabes una cosa, mi Cato querido.&lt;br /&gt;Voy a esperar a que nazca, para saber a quién se parece.&lt;br /&gt;A ver qué cara tiene ese chino.&lt;br /&gt;Y así muy tranquilita me los sigo culiando a los dos. ¡Huy! qué rico. Qué rico.&lt;br /&gt;Mi Cato querido, porque si no, me quedo sin la platica del uno y sin la platica del otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo solté la carcajada, ¡qué mujeres estas!, y... simultáneamente empecé a escuchar los sonidos de los malditos helicópteros de la guerra venir en la distancia.&lt;br /&gt;Esos sonidos me indicaban claramente que el hombre esperado llegaría en unos minutos. Y el miedo y terror crecían en mí al escuchar esos sonidos de muerte acercarse más y más. Por lo mismo le di un beso de despedida a Tatiana creyendo que era el último que le daba, y le dije que regresaría más tarde. Que lamentaba, pero. que me tenía que ir. Que tenía un compromiso urgente qué cumplir.&lt;br /&gt;Al salir de la pensión llevaba en mis manos todo. Sí todo. Los pocos y precisos implementos para la intención de ese día. Al fin y al cabo el objetivo era el hombre más conocido en Colombia y protegido también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al caminar la corta distancia desde el hotel hasta el Centro de Convenciones, que son unos 120 metros, el calor era insoportable, las ambulancias y los carros de seguridad con su imparable ulular de sirenas hacían invivibles y eternos los instantes, los segundos y minutos que faltaban para que llegara el hombre conocido y tan esperado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar al Centro me paré muy tranquilo en el lugar ya señalado al lado de la entrada de su puerta principal y por donde pasaría el personaje. Sí, allí a un metro. Los agentes de seguridad y los militares armados estaban listos para asesinar en cualquier décima de segundo todo aquel que quisiera atentar contra su hombre. Pero en ese lugar, al lado de la puerta de entrada no había sino unas pocas personas haciendo la fila para entrar al banco que queda dentro del mismo edificio del Centro de Convenciones. Y Allí estaba yo, uno más entre oficiales de la Policía, el Ejercito y algunos del cuerpo de seguridad observando detenidamente todo el maremagno formado para proteger este hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tratando de estar calmado noté que el pulso se me había alterado al extremo que podía ser visto en la distancia por alguien especializado. Poco a poco y respirando pausadamente y controlando mis latidos del corazón logré regularizarlo al ritmo que lo necesitaba. Logré también normalizar la respiración y me quedé como una estatua.&lt;br /&gt;Pero queriendo estar mentalmente lo más lejos de ese lugar, estaba ya en ese instante a unos escasos 50 centímetros de la puerta de ingreso al Centro por donde entraría el hombre señalado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentía mucho miedo y al mismo tiempo una extraña tranquilidad y no sé por qué me sentí muy solo también. Y en un instante tomé conciencia de que estaba realmente sin nadie en este mundo. Ínfimo frente a todo y además lo único que tenía lo tenía en mis manos y era el futuro de mi vida. Pensé en mi padre muriendo lentamente debido al exceso de cigarrillo y escucho su dificultad al respirar en los amaneceres allá en el Valle del Cauca. Pienso una vez más en mi familia, en la Soledad, en Jairo mi tío, en la monja Ángela, en mis escasos y escogidos amigos, en mi hijo en la distancia, en mi última y bella mujer, quizás. con otro en la isla, y todo es silencio a mi alrededor. Sólo se escucha la suave brisa del mar Caribe y el sonido a lo lejos de los malditos helicópteros para la guerra. Todo parece quedarse estático por el calor, la gente común haciendo cola para entrar al banco ni se inmuta por preguntar quién es el que viene y quién es el esperado. Nosotros lo sabemos. Todos lo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabemos, pero parece no importar, ni preocuparle a nadie. Todo en el fondo es solo silencio y al extremo de la calle un niño feliz corre con su perro, un anciano indigente me observa indiferente y unas palomas se mueven repentinamente de los techos aledaños cuando los francotiradores de seguridad cambian y aseguran la posición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo por cosas que trae el destino y esas sorpresas que da la vida, y que aún muchos meses después no lo entiendo y sigo sin creerlo, y mucha gente igualmente que conoce esta historia, en un santi amén tengo yo frente a mí al personaje señalado y tan esperado por todos. El hombre aquél el más odiado por millones y venerado como un santo por otros porque, dizque hasta milagros hace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al hombre considerado objetivo militar por miles de combatientes allí lo tenía de papayita, sí, de papayita. frente. frente a mí. Él y yo solos. Los dos, sin nadie alrededor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así fue, y pregúntele a quien quiera. Así fue. en un instante estábamos los dos solos frente a frente y, frente al mundo también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo miré a los ojos, él me miró igual, y tendiendo su mano a la mía sentí su cuerpo al tocar su mano. Pero. su mano no tenía calor, su mano era fría como la de un muerto. Sus angustiados ojos y el rostro delataban un cansancio nunca antes visto por mí en otro hombre y en los muchísimos países donde he vivido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aterrado y sorprendido con el personaje al frente le entregué el material que llevaba en mis manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo tomó con sus dos manos y lo miró en silencio. Me miró resignado y con mucha paz.&lt;br /&gt;Me observó como si él no fuera de este mundo y con una serenidad inmensa en la expresión de su mirada. Sospecho que lloraba por dentro en esos instantes que estaba ahí. Y más aparente tranquilidad mostró en su rostro cuando leyó por primera vez frente a mí esas palabras de bienvenida que yo le daba en la ciudad de Cartagena al entregarle:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El último viaje&lt;br /&gt;Sólo unos escasos 20 segundos habían pasado en estas acciones descritas anteriormente, cuando él leyó el título abrió el libro y vio mi dedicatoria para él me volvió a dar la mano.&lt;br /&gt;-Gracias, muchas gracias.&lt;br /&gt;Fueron sus palabras entrecortadas.&lt;br /&gt;Luego caminó rápidamente unos pasos y dio su mano a un campesino, y empezó rápidamente a saludar la gente que hacía línea para entrar al banco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esos instantes observando todo, y asegurándome que todo esto era real, sentí que me empujan contra la pared del Centro y me inmovilizan del cuello y las manos. Preguntan mi nombre en gritos mientras que gigantescas manos no me permiten respirar, y .solo haciendo una fuerza imposible para levantar mis libros con mi nombre en ellos, mientras el personaje termina de saludar a varios de los presentes y su cuerpo de seguridad y escoltas lo protegen jalándolo al interior del edificio, me logro identificar ante los cuerpos de seguridad y escoltas para no ser asesinado en el mismo momento.&lt;br /&gt;Antes de ser entrado el hombre escogido volvió a mirarme y sonrió en la distancia. Caminando a unos 10 metros de distancia, ya dentro del Centro de Convenciones, logré mirar que leía la solapa del libro con mi información y mientras él hacía eso el campesino con rasgos indígenas, a quien segundos antes el hombre escogido dio la mano después de mí, se me arrima humildemente y pregunta temeroso:&lt;br /&gt;-Señor, perdóneme la pregunta, ¿puedo?&lt;br /&gt;Sí, ¿qué necesita?&lt;br /&gt;-Me puede decir por favor, por favor y perdone usted.&lt;br /&gt;-¿Quién es ese doctorcito tan amable que saluda a todo el mundo?&lt;br /&gt;-Dios mío. Dios mío. ¿Dónde estás?, dije en silencio.&lt;br /&gt;Y aterrado me quedé al escuchar esa frase y solté una carcajada de alegría en medio de la angustia que vivía esos instantes.&lt;br /&gt;Muy motivado y sonriendo le respondí:&lt;br /&gt;Señor.&lt;br /&gt;Ese Doctorcito es:&lt;br /&gt;El Presidente de la República de Colombia.&lt;br /&gt;-¿Ese es?&lt;br /&gt;Me preguntó con calma el campesino.&lt;br /&gt;¡Sí, ese es! -Le respondí-.&lt;br /&gt;-Con razón es tan amable. El doctorcito ese.&lt;br /&gt;Y miró con incredulidad total y asustado la puerta por donde había entrado el Presidente de Colombia al Centro de Convenciones.&lt;br /&gt;Fue todo lo que dijo el campesino.&lt;br /&gt;Y se fue caminando entre la multitud sin prisa alguna de regreso a su vereda en la región del bajo Sinú.&lt;br /&gt;Yo mientras tanto volví a ser rodeado de militares y de policías, diciéndome con ironía y rabia que les había metido un "gol olímpico".&lt;br /&gt;Ja ja ja ja ja ja ja ja ja, sí, así fue. Tremendo "gol olímpico".&lt;br /&gt;Por extrañas cosas y sin yo saberlo a los ocho días el Presidente regresó acompañado de Lula da Silva a la cumbre mundial del café y al bajarse de la limousine las primeras palabras que pronunció cuando llegó al Centro de Convenciones fueron:&lt;br /&gt;"Último viaje"&lt;br /&gt;Y sonrió en la distancia cuando me vio otra vez en el mismo lugar y donde ocho días antes le había entregado el libro mío con ese título de El último viaje, unos segundos más tarde los cuerpos de seguridad de Brasil permitieron que me acercara lo suficiente para ser capaz de entregar el libro a Lula da Silva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entró el Doctorcito -como decía el ingenuo campesino del Sinú- y después de responder algunas preguntas a los cuerpos de seguridad y a la policía sobre el contenido de mi libro y dónde vivía y número de cédula etc. ¡Imagínense!, salí caminando con dirección al hotel y a la izquierda observé otra vez la torre del reloj y la hora y recordé que por allí pasó Simón Bolívar y reí mirando a los alrededores -pensando qué diría el Libertador de todo la barbarie que hemos hecho después de su muerte- y seguí caminando a la pensión frente al Parque Centenario, muy feliz y contento de la labor realizada ese día.&lt;br /&gt;Con mi amigo Hernán Suárez, la bella y voluptuosa paisa, la Tatiana, la Isabel y el Cucaracho, y un combo de conocidos nos zampamos unas botellas de ron oyendo la gran música cubana y riéndonos sobre todo lo vivido ese día con el "gol olímpico".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y repito mil veces a quien no crea esta historia. que le pregunte al Doctorcito -según el campesino- qué fue lo que sintió cuando leyó el título de mi libro con esas palabras que decían "El último viaje" y que le daban la bienvenida en la ciudad de Cartagena.&lt;br /&gt;Toronto junio 22 del 2004&lt;br /&gt;©Carlos Echeverry Ramírez&lt;br /&gt;Colombia&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-4485636395643357420?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/4485636395643357420'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/4485636395643357420'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2008/10/carlos-echeverry-ramirz.html' title='Carlos Echeverry Ramiréz'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SOVPpjAmGGI/AAAAAAAAACs/SmfCUojoLjE/s72-c/cato2000.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-3278599179821335391</id><published>2008-09-21T21:22:00.002+02:00</published><updated>2008-09-21T21:28:07.219+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Argentina-colombia-españa-cuentos-novelas-literatura-colombia'/><title type='text'>Juntos los dos   -Carlos Echeverry Ramiréz -Colombia</title><content type='html'>Fragemento- El último Viaje    ISBN 0-9683701-0-1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---Carlos Echeverry Ramirez--ISBN 0-9683701-0-1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reservados todos los Derechos de Autor ante CIPO Y WIPO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para: Catico y Martina y la Argentina de mirada diafana y transparente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juntos los dos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Jóvenes, usted señor Cato, les quiero comentar lo siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hoy mi cansancio es mayor que en muchos años anteriores y muchísimo más que cuando estuve en la guerra”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anoche estando acostado tranquilo, quizás como siempre, después que mi esposa Charlotte se fue a acompañar a Martina y su fiel perro, a la caminata habitual, hora en que el can hace sus necesidades y Martina recoge en bolsa plástica la mierda, yo me quedé leyendo tranquilo, acompañado de un Cherry semiseco y las melodías del violonchelo de Pablo Casals.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cansado, por el duro trabajo del día anterior, dejé el libro sobre la mesa, fui a mi habitación y al entrar en ella puse el termostato en dieciocho grados, desnudo me metí debajo de las cobijas; allí en la comodidad de la cama y después de poner mi postiza dentadura en su medio adecuado y colocar mis anteojos encima de la pequeña mesa de noche, apagué la luz de la lámpara de leer y dormí sin problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé cuantas horas habían pasado, cuando en el silencio y oscuridad de la noche, escuché ruidos muy extraños al exterior de la alcoba, exactamente en las escaleras; eran unas risas escandalosas y palabras desconocidas por mí. Yo, un hombre que habla el latín, me asusté y sorprendido me senté a esperar el fin de lo que escuchaba, sin tratar de hacer juicio alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consciente estaba de que Charlotte, mi querida esposa no había llegado, ya que varias veces toqué el lado de la cama donde duerme y no la encontré, lo cual me causó mucha angustia; así, lentamente, los sonidos terminaron de subir las escaleras y finalmente entraron en la habitación...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observé, cauto y desconfiado, entrar una sombra amorfa, un bulto grande moviéndose con dificultad; con mis cansados ojos de anciano no podía tampoco distinguir qué era, sólo escuchaba las risotadas escandalosas, las palabras enredadas y un fuerte y marcado olor a alcohol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nervioso, dudé de mis actos y pensamientos, creí momentáneamente que era una mujer de vida alegre y numerosos clientes que se había equivocado de casa y aposento; como pude, a tientas de ciego y en la negrura de la noche busqué mis gafas, para poder prender la pequeña lámpara. Después de hacerlo y para mi gran sorpresa encontré a ¡Charlotte!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin creerlo ni aceptar, la encontré tirada al extremo de la cama, ¡Mon Dieu! ¡mi esposa! ¡¡La bióloga!!, la directora por treinta años del famoso coro de música sacra en la conocida iglesia luterana de Ginebra, la mujer maravillosa, ¡Quelle horror! , la madre de mis cuatro hijos estaba ahí, tirada al extremo de la cama, ¡¡completamente borracha!! hablando en un idioma incomprensible, riéndose y actuando, como nunca antes en nuestra apacible vida y después de cuarenta años de casados, a estas horas de nuestro matrimonio y en el cenit de nuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Traté de encontrar la causa de este inusual estado en ella, después de tantos años compartidos, desde aquellos en los que yo iba o ella venía al pequeño jardín al frente de la facultad a esperar que terminaran nuestras labores académicas en la universidad. No supe que pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estimados señores y usted señor Cato, no sé que decirles o como expresar lo que sentí en ese momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que tuve un inmenso vacío, una ahogadora tristeza, solté una irónica risa, un débil entusiasmo y una rabia pasajera, y también todo aquello que puede un hombre de mis conocimientos y jerarquía experimentar, en esos segundos al ver a su querida esposa en esas lamentables, terribles e inaceptables condiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Horrorizado de ver a mi Charlotte en esa situación, con voz angustiada, sintiendo una punzada fortísima en mi débil corazón y dolor en mi brazo izquierdo, le pregunté:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Charlotte, mon amour, mon Dieu, ¿Qué te han hecho?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atónito y horrorizado, la observaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella poco a poco, organizó sus desvariados pensamientos en medio de risas desconocidas, con ternura abrasadora y en una voz jamás escuchada en todos nuestros largos años de nuestra feliz relación, me dijo:&lt;br /&gt;-”Freddy, mi amor, ¡mi tesoro!, ¿Recuerdas anoche cuando vino Martina con su perro a que la acompañara a caminar?... Muy bien, las dos nos fuimos conversando, mientras el can buscaba un lugar verde donde hacer sus necesidades. Conversábamos de muchas cosas, de ti, de Teodoro; charlábamos acerca de nuestros hijos, de sus alegrías y frustraciones, de las duras dificultades que enfrentan aún con todos sus títulos académicos para encontrar un trabajo estable y bien remunerado; dialogábamos de nuestras cosas de mujeres y que muchas veces o casi siempre son muy diferentes a las que los hombres hablan entre ellos; analizábamos también con impaciencia lo poco que podemos hacer o que se nos permite por ustedes para mejorar el mundo; tristemente comprendíamos lo mínimo que es aceptado y con escasa alegría recibido por los hombres para hacer más solidario el bien común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminando las dos solas, apartábamos con nuestros bastones las hojas caídas, que anuncian el fin del verano, acompañadas mentalmente, por aquello que hemos creado, es decir nuestros hijos. Martina iba muy preocupada y yo, meditabunda, llevaba en mí algo que no te he dicho en los últimos años: sentía una creciente ansiedad de ver lo trágico que sucede en el mundo fuera de nuestros vecinos, en otros países y regiones. Llevaba tristeza y frustración, de ver lo poco que puedo hacer para cambiar lo que escucho en todos los lugares que tú, como hombre, no frecuentas, no escuchas, no entiendes, no quieres aceptar ni escuchar y que quizás jamás comprenderás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martina y yo sorpresivamente, escuchamos a lo lejos, en el Parque de la Esperanza, unos rumores de tambores como africanos, unas guitarras, unas trompetas, flautas, lutes de Persia, bandoneones, maracas de Sur América, acordeones, trompetas, tiples, guitarrones y unos violines gitanos de Hungría y Rumania. Nosotras, como bien tú sabes, somos curiosas y dueñas de una intuición, que ustedes no tienen; ansiosas apresuramos el paso y fuimos a ver qué era esa música tan bella, esas melodías con una sensualidad envolvente que ahora escuchábamos en el mismo parque al cual íbamos tú y yo, cuando éramos jóvenes y nos sentábamos a conversar del futuro, de nuestros sueños e ilusiones. ¿Recuerdas mi amor, mi tesoro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Freddy, escúchame! ¡Escúchame_!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar al parque, Freddy, mi amor, encontramos unas mujeres y hombres extranjeros de pelo azabache con ropas llenas de colores, con todos sus niños cantando al son de la música y bailando en una armonía, en un ágape que jamás yo había presenciado en Europa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuera de nosotras, estaban muchas parejas conocidas, había varios ex colegas y ex alumnos tuyos de la Universidad, las parejas y los vecinos nos quedamos quietos y perplejos presenciando esa reunión, una fiesta llena de amor y de fraternidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martina y yo, dos mujeres ya viejas y feas, como dos ancianas esperando sólo la muerte, sorpresivamente nos encontramos, igual que los otros, en la mitad de ese pequeño carnaval.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las mujeres y hombres tenían unos dientes hermosos color nieve, una piel canela y cabellos oscuros como las noches del invierno, sus músculos tenían una simetría excelente, pequeños cuerpos en volumen pero de una definición muscular sin igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos tenían una personalidad, una alegría y dinamismo como el agua en nuestros riachuelos cuando baja las montañas en la primavera. Martina y yo fascinadas con esas risas melodiosas mirábamos todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí, nos ofrecieron vino y con todo el respeto del mundo nos invitaron a bailar; sí, a compartir con ellos la alegría. Martina bailaba. Yo también extasiada miraba cómo ellos bailaban conmigo sin importarles mi lentitud, mi torpeza al llevar el ritmo, mis arrugas de mujer vieja y fea. Todos nos aplaudían sin parar; esta gente desconocida por nosotros, únicamente quería que Martina y yo, como seres, disfrutáramos la vida y la alegría creada por estos músicos que vinieron al festival.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Hubieras visto a Martina bailando!. Cómo se reía, ¡parecía una loca! Igual a esa gente, a esas mujeres y hombres locos del parque llamados injustamente así por nosotros los suizos. Qué ternura nacía en las miradas de sus hijos, en los melancólicos ojos y en sus risas apacibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Freddy, mi amor, espero comprendas, ahora porqué estoy tan contenta y ¡porqué decidí tomarme unos vinos de más! Simplemente compartí con esos locos la fiesta, que en ese parque de Ginebra, comenzamos a llamar la Fiesta de los Inocentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te preguntarás... ¡escúchame amor! ¡escúchame! ¿te preguntarás cómo llegué a casa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te lo diré:&lt;br /&gt;Cuando me sentí ya cansada de reír y bailar y, de oír tantos aplausos, como nunca antes en mi vida los había recibido con tanta espontaneidad y simpatía, le dije a unas mujeres llamadas Pilar Torres, la Mechas Otoya y María Teresa, que, a propósito, me dijeron que trabajaban como científicas investigadoras en un centro agrícola del cañaduzal, que Martina y yo queríamos regresar a casa. Al instante, seis parejas de los latinoamericanos ahí presentes, en forma alegre y aún disfrutando con la música, nos acompañaron despacio a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las mujeres charlábamos y nos reíamos, los hombres hablaban con los niños. Ellas, las mujeres jóvenes, hacían muchas preguntas de nuestros sistemas políticos, sociales, económicos y de mi relación personal contigo; eran muchas preguntas sin pena, ni amargura, como si hubiera en ellas una insaciable sed de conocimiento.&lt;br /&gt;Al rato, caminando en medio de todas estas conversaciones, no sé porqué y a estas horas de mi vida como mujer, a mis setenta y cinco años, en forma total empecé a sentir en todo mi cuerpo unas ganas y deseos inaguantables de estar junto a ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, mi amor, Freddy, mi tesoro, sentía unos deseos irreprimibles de tocarte y sentirte junto a mí y que no tenía en muchos, muchos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sentía una adolescente, con deseos húmedos y ardorosa pasión. Quería que me tocaras, que me besaras, como en aquellos años ya lejanos e inalcanzables para los dos, aquellos días en que ¡me jurabas amor eterno!. Cuando éramos jóvenes y bellos, cuando éramos sólo los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quería que nuevamente te olvidaras de todo aquello que existe en el mundo, ser el Eje del Universo y volver a escuchar cuando tú me decías que yo era toda tu gloria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a nuestra casa, acompañada de todo este grupo y subiendo las escaleras como podía, sentí otra vez nervios y pánico de lo que había pensado y deseado en el camino, no pude contener mi nerviosas risas al darme cuenta y aceptar que estaba húmeda en mi cuerpo, a mi edad y ¡¡después de tantos largos años!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más ganas me entraron de acariciar tu ser, de contar nuestras costillas marcadas por las huellas del tiempo, de sentir mis flacas y fláccidas piernas, tocar y palpar tu vencido pecho, tus hombros ya cansados, tu inflexible espalda. Quería y ahora quiero, que toques todo mi cuerpo, mis arrugas en barro seco por donde pasaron los alegres y esquivos riachuelos, las profundas grietas de mi piel, como si fueran hoy alegres acordeones tropicales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que muy lento y con todo nuestro tiempo, me beses toda. Sí, quiero que me beses suavemente, dulcemente. Que acaricies mis largos y descolgados senos con sus tristes y marchitos pezones, como si fueran ellos esta noche y ahora dos fértiles oasis en un árido desierto, donde se alimentó la belleza de nuestros hijos. Quería que juntos esta noche, tú y yo, nos llenáramos íntegros de amor en un triste mundo moderno donde éste ya no existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así los dos en uno...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí mi amor, ¡los dos!, ¡sólo los dos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y, en un interminable beso fuéramos felices una vez más al final de la noche...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en Toronto Diciembre 28 del 1996&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramiréz (Colombia-Canada)&lt;br /&gt;----------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reservados Todos los Derechos de Autor ante CIPO Y WIPO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fitofeliz@hotmail.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-3278599179821335391?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/3278599179821335391'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/3278599179821335391'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2008/09/juntos-los-dos-carlos-echeverry-ramirz.html' title='Juntos los dos   -Carlos Echeverry Ramiréz -Colombia'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-5157600516755783455</id><published>2007-08-10T02:16:00.000+02:00</published><updated>2007-08-10T02:20:29.400+02:00</updated><title type='text'>Crónicas de Barcelona ISBN: 0-9683701-2-8  Carlos Echeverry Ramírez</title><content type='html'>Fragmento de Crónicas de Barcelona&lt;br /&gt;Autor Carlos Echeverry Ramírez (Colombia -Canada)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya los ancianos como yo y los otros hombres no nos morimos por las malditas balas asesinas como matan a los jóvenes. Sino del susto, del terror cotidiano y de la ilimitada tristeza de ver esta arrastrada e inmerecida vergüenza en lo que se convirtieron nuestras instituciones llenas de políticos corruptos y ladrones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fragmento de crónicas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si... que verguenza lo que se vive hoy en algúnas regiones del Mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramírez&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-5157600516755783455?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/5157600516755783455'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/5157600516755783455'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2007/08/crnicas-de-barcelona-isbn-0-9683701-2-8.html' title='Crónicas de Barcelona ISBN: 0-9683701-2-8  Carlos Echeverry Ramírez'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-581406108213770145</id><published>2007-07-22T18:32:00.001+02:00</published><updated>2007-07-22T18:33:59.774+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/RqOGu1qMpYI/AAAAAAAAAB4/ONmglYgC_f4/s1600-h/IRIS+DAL+LAGO.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/RqOGu1qMpYI/AAAAAAAAAB4/ONmglYgC_f4/s400/IRIS+DAL+LAGO.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5090060143094965634" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="margin: 0px;"&gt;Iris Dal Lago (QEPD)&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0px;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0px;"&gt;Quiero avisar a mis amigos y lectores que el dia 16 de julio a las 9 y 30 de la mañana falleció en Santafe, y provincia de Santa fé Argentina, la gran y extraordinaria Mujer llamada Iris Dal Lago. &lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0px;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0px;"&gt;Cientifíca y medica flebologa. Reconocida por su entrega ilimitada al juramento hipocratico, al humanismo y a la lucha constante por un Mundo mejor, más solidario  y mas Justo para todos aquellos de la republica de argentina y latinoamérica.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0px;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0px;"&gt;A sus descendientes, Rodolfo, Miguel, Carolina, Joaquin, rodolfo junior y la Martina para ellos y todos sus familiares mi más sentido pesame y acompaño su dolor ante la partida  de este extraordinario y maravilloso ser..&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0px;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0px;"&gt;Su risa y su voz siempre me acompañarán donde  me encuentre. &lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0px;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0px;"&gt;"Ven ven a  la argentina te encantará su gente,  todo te encantará"...&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;Fueron sus últimas palabras hacía mi.......Nunca la olvidaré fue siempre buena y noble conmigo.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0px;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0px;"&gt;Carlos Echeverry Ramirez(colombia)&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-581406108213770145?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/581406108213770145'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/581406108213770145'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2007/07/iris-dal-lago-qepd-quiero-avisar-mis.html' title=''/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/RqOGu1qMpYI/AAAAAAAAAB4/ONmglYgC_f4/s72-c/IRIS+DAL+LAGO.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-5900140283137097819</id><published>2007-06-17T23:05:00.001+02:00</published><updated>2007-06-17T23:21:00.141+02:00</updated><title type='text'>Carlos Echeverry Ramirez--Crónicas de...</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Carlos Echeverry Ramírez&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Colombia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Carlos Echeverry Ramírez&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Colombia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Crónicas de Barcelona &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ISBN:0-9683701-2-8&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Reservados todos los Derechos de Autor &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ante CIPO y WIPO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;En venta en Mexico, Colombia, Argentina.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/RnWisve7jCI/AAAAAAAAABY/m1ZxYLbbfkc/s1600-h/Mascara-CAROL.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5077143044474244130" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/RnWisve7jCI/AAAAAAAAABY/m1ZxYLbbfkc/s400/Mascara-CAROL.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Gorka Echavarría ese día del mes de noviembre bajaba lentamente los veinte escalones contándolos uno a uno para llegar al sótano de la Clínica Santa María no sabía a dónde iba ni qué lo estaba esperando al final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca había vivido algo parecido en su intensa vida y mucho menos en los tantos lugares de diferentes países del mundo donde había logrado sobrevivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando descendía los escalones del sótano del edificio se sintió más solo que nunca en este mundo. Podía escuchar muy bien su respiración y los latidos de su corazón a punto de estallar. Las indicaciones del hombre pequeñito, que parecía un duende o un hombre de otro mundo, que lo recibió con amplia risa cuando llegó y sus palabras que aún hoy en día caminando por la Plaza Cataluña en Barcelona escucha como un eco: señor... camine al fondo, luego gire a la izquierda y al final del corredor, a la derecha, baje las escaleras que se encuentran allí y luego encontrará una puerta que permanece abierta de día y de noche. Y Gorka preguntó ingenuamente: ¿por qué la puerta siempre está abierta? Y el hombre le respondió con tímida sonrisa, sin inmutarse y sin cambio alguno en la expresión de su rostro, y como acostumbrado a esas palabras le dijo: allí está la muerte y siempre nos está esperando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gorka callado lo miró incrédulo al escuchar esas palabras, y respondió impávido y aterrado con palabras entrecortadas: gracias señor, gracias. Se quedó unos segundos pensativo yéndose con la mente al lugar donde vino a este mundo hace 43 años, en un pueblo caluroso en el Valle del Cauca, con un médico que llegó a la casa de su padre a la una de la tarde y se bajó con toda la parsimonia del automóvil Opel, de color verde oliva, un hombre llamado, por cosas del extraño destino, Baltasar de los Ríos, quien golpeó tres veces en la puerta sin prisa alguna. Este médico calvo usaba anteojos redondos, camisa blanca de manga larga, pantalón kaki, maletín y corbatín negros; entró saludando parco por tartamudes de un susto en la infancia y sacó los instrumentos necesarios, los organizó sobre la improvisada mesa y ayudó a la joven mujer a dar el último empujón final para que Gorka empezara su vida y la misión encomendada en este mundo y llegara con un llanto que aún hoy en día no termina después de 43 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminaba los largos y silenciosos espacios de la Clínica para llegar a las escaleras que lo llevarían al sótano del edificio donde la puerta siempre estaba abierta y lo esperaba la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Descendiendo lentamente las escaleras pensaba cómo reaccionaría frente a lo desconocido. Así, poco a poco, contando los escalones en medio de la semioscuridad y del frío que lo invadía llegó al final de la escalera y allí estaba el cadáver de su único amigo y de su gran héroe después de todo lo vivido y conocido en este mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a él estaba su padre, solo en grimas, sin nadie más en este mundo dentro de una bolsa plástica de color azul. Cuando lo vio le impactó lo pequeño que estaba su cuerpo. Parecía el cadáver de un niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Dudó por un momento que fuera el cuerpo de ese gran hombre que había sido su padre... observó detenidamente todo a su alrededor y vio el cierre metálico de la tula plástica que iba de la cabeza a los pies y sin pensarlo dos veces lo abrió lentamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Le miró la expresión de la cara, la posición de las manos sobre el pecho, lo tocó y todavía estaba tibio. Le organizó el cabello con ternura, y sonrió al recordar el último corte punk que le había hecho dos semanas antes y que ahora lo acompañaría en su viaje a la eternidad. El cabello blanco estaba aún brillante y Gorka miraba en la expresión de su padre una paz serena y profunda igual que el silencio eterno de las majestuosas montañas y los fértiles valles que con él recorrió cuando era niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuchaba, mientras lo observaba, sin afán alguno los sonidos de las lluvias y los truenos, el ruido de las cañadas y las aguas al caer entre rocas bajando de las montañas, sentía el canto de los pájaros que él le enseñó a distinguir e imitar en las auroras, sintió el olor a tierra mojada; se volvió a quemar en ese instante los pies con el calor de la arena del océano Pacífico cuando él lo llevó a conocer el mar, el canto del nuevo amanecer y de todos los pájaros de sus selvas estaban allí a su lado y ninguna lágrima salió de sus ojos mientras lo abrazaba por última vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acercó a él y lo abrazó de nuevo como tantas veces y... le dijo casi en secreto como aquellos sonidos al amanecer traídos con la nueva brisa: Papá, no te preocupes, tus últimas palabras están guardadas en mi memoria, tu ejemplo de hombre intachable será mi mejor compañero, y recordaré en cada segundo de mi vida lo que hace sólo unas horas me decías: Hijo, de mí dirán todo lo que quieran, podrán hablar lo que quieran, pero nunca podrán decir que fui un hombre corrupto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Que vendí mi conciencia por esos malditos dólares. Nunca podrán decir que fui un  Paramilitar, Guerrillero,contrabandista de armas, de repuestos, de licor, cigarrillos, que fui un prestamista o agiotista, que fui un avaro, un tahúr y mucho menos podrán decir que fui testaferro de mafiosos o políticos ladrones y corruptos que tanta desgracia todos ellos le han traído a nuestros pueblos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Hijo mío, cuanto antes vete de este país de mierda... te lo ruego ahora que mi muerte está muy próxima, no olvides nunca y escríbelo algún día que esto aquí, en este país, toda la vida lo han manejado las putas, los ladrones, los asesinos, los curas homosexuales  y pederastas , los camanduleros, los criminales,  los políticos corruptos y ladrones de toda la gran puta vida, ¡país de mierda!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hijo mío, andate muy lejos,  no vuelvas a esta tierra ingrata de ladrones y asesinos en sus instituciones donde los ancianos como yo que trabajamos toda una vida honradamente para hacer patria, sin olvidar a los niños y las otras mujeres ancianas se mueren de hambre y en la ignominia de todas las instituciones del gobierno y no tenemos ni siquiera el derecho a una vejez digna y mucho menos a una muerte tranquila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya los ancianos como yo y los otros hombres no nos morimos por las malditas balas asesinas como matan a los jóvenes.  Sino del susto, del terror cotidiano y de la ilimitada tristeza de ver esta arrastrada e inmerecida vergüenza en lo que se convirtieron nuestras instituciones llenas de políticos corruptos y ladrones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continua...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.carlosecheverryramirez.org/"&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-5900140283137097819?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/5900140283137097819'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/5900140283137097819'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2007/06/carlos-echeverry-ramirez-crnicas-de.html' title='Carlos Echeverry Ramirez--Crónicas de...'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/RnWisve7jCI/AAAAAAAAABY/m1ZxYLbbfkc/s72-c/Mascara-CAROL.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-278157041007576639</id><published>2007-06-17T01:30:00.000+02:00</published><updated>2007-06-17T01:41:48.723+02:00</updated><title type='text'>Carlos Echeverry Ramírez -- Literatura de Colombia</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/RnRy-_e7jBI/AAAAAAAAABQ/5rHsQI08XPY/s1600-h/cato2000.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5076809106472012818" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/RnRy-_e7jBI/AAAAAAAAABQ/5rHsQI08XPY/s400/cato2000.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;El último Viaje&lt;br /&gt;ISBN:0-9683701-0-1&lt;br /&gt;Autor:&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramírez&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;(1955Colombia-Canada) &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Miembro de la Unión de Escritores de Canada&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Reservados todos los Derechos de autor ante CIPO y WIPO&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.carlosecheverryramirez.org/"&gt;Http://www.carlosecheverryramirez.org&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Ginebra, Nov. 18, 1996&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Recordado Cato,Recibimos tu postal. Nos llenó de risa y alegría, nos trajiste recuerdos maravillosos del día llamado ya, Fiesta de los Inocentes.Esperamos que estés bien de salud, que tu dolor en la espalda, causado por el golpe con el fusil en la estación del tren, haya desaparecido sin rencor alguno contra el hombre que lo causó.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Te escribo primero que todo para desearte una próxima ¡Feliz Navidad! en unión de tu esposa; también queremos mi esposa y yo que la ilusión de vuestro primer hijo se haga pronto una realidad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nosotros tres estamos bien, ya terminó mi trabajo en la prisión, pero continúo trabajando en mi tesis; mi esposa tiene un trabajo de medio tiempo, ella enseña francés a los pocos exiliados políticos que acepta este país.Nuestro hijo, Daniel, hasta el presente no presenta problemas de ninguna índole en su desarrollo, esto nos llena de alegría y tranquilidad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Te escribo porque considero un deber moral comunicarte los hechos que recientemente conmocionaron a la sociedad Suiza y que a mí, en lo particular, me perturbaron.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hace unas semanas solamente, fue encontrado al lado de un contenedor donde se deposita la basura de los edificios, el cadáver de un hombre.Este muerto, como todos los anteriores cristianos, que van a la vida eterna, era un caso más, un hecho normal y esperado en la rutina de esta ciudad, hasta el momento en que entró en el fúnebre anfiteatro municipal. Su cara y cuerpo, huellas dactilares y palma del pie, mostraron identificación exacta a la de los archivos municipales. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;El Doctor Fontanelle, director del anfiteatro y del equipo médico, que hace las autopsias dijo en rueda de prensa, el nombre y apellido de este cadáver: Ives Du bois.Para la gran sorpresa de todos, este muerto tenía en su cara, una expresión extremadamente ingenua que reflejaba una profunda paz. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Su rostro y últimos rictus mortales no decían mayor cosa de sus finales momentos.Los estudiantes de la universidad, incluyéndome a mi, para la práctica de la materia forense de antropología, y antes de practicar la autopsia correspondiente, veíamos este cuerpo ya dormido en la paz eterna con una curiosidad creciente al notar que tenía la particularidad de no parecer muerto, sino un cristiano arrepentido en estado cataléptico. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después de larga búsqueda, encontramos un espejo pequeño y lo colocamos milimétricamente sobre sus amplias fosas nasales para estar seguros de que no respiraba. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Al mismo tiempo y, un poco más tranquilos, los otros galenos presentes y estudiantes en práctica, después de discutir y especular sobre la extraña apariencia del acostado cubierto con un sudario blanco, llegaron a la simpática conclusión de que este muerto parecía mas bien que estuviera haciendo una larga siesta, aquel dichoso sueño que ustedes los latinoamericanos hacen en las hamacas por varias y largas horas, después del mediodía.Lo más desconcertante de este suceso que alteró totalmente y en forma dramática la paz de esta pequeña ciudad de Ginebra fue, los comentarios de la frescura de su cuerpo; llegamos a pensar todos los presentes, junto con el inspector J. Genet, que este cristiano no quería ser molestado o despertado de su siesta eterna.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estando nosotros en la sala presenciando todo esto como testigos oculares de la autopsia, veíamos cómo el bisturí se deslizaba, por el pecho y abdomen, para sacar sus vísceras. Luego, vimos sacar cuidadosamente el estómago; intrigados los seres en este recinto, observamos cómo estaba lleno a reventar de un líquido oscuro. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Al abrir con el bisturí para sacar este elemento y hacer un examen químico, salió inmediatamente el delicioso aroma del Café de Colombia, que envolvió el amplio anfiteatro, oficinas, casa vecinas y los barrios contiguos, causando con su agradable aroma un placentero bienestar en los ciudadanos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Muy raro. Algo sorprendente. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Yo, que por rutina estoy acostumbrado a estas cosas, es la primera vez que presenciaba este extraño fenómeno. Minutos después del examen en el laboratorio, supimos que este hombre, ahora cadáver, se había envenenado con el elemento químico para exterminar las ratas, aquél que venden en cualquier lujoso supermercado o en la tienda más humilde de cualquier rincón de la tierra; y que para camuflar su sabor, lo había mezclado con un litro y medio del aromático y exquisito Café de la Colombie.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Para tu sorpresa Cato; este cadáver, con una inverosímil cara de inocente, fue el hombre bruto y salvaje que en la estación del tren, en acto de odio y racismo irracional, descargó el fusil en tus espaldas, delante de centenares de personas y niños presenciando este penoso e inaceptable hecho.Las autoridades y sus gentes, tomaron esta muerte como un doloroso suicidio. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;La ciudad entró en profunda tristeza al conocer este episodio dramático y volvieron los latentes recuerdos sobre lo que pasó en la estación y el tribunal.Al entierro, fuera de su esposa y su pequeño hijo de siete años, sólo asistieron sus padres, y, por fuerza mayor, algunos militares y unos pocos funcionarios del gobierno.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Las gentes conmovidas, poco a poco volvieron a sus rutinas habituales; los fríos vientos de otoño anunciaban que estaba cerca la llegada del esperado Papá Noel con sus barbas blancas.No había pasado muchos días cuando, otra vez, en el apartamento de un pequeño edificio y ante un miedo total en la vecindad, por la visita suicida de la muerte en nuestra pequeña y apacible comunidad, las autoridades desconcertadas encontraron el cadáver de una mujer que se acababa de suicidar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cato, esto nos parecía imposible de aceptar. ¿Qué destino fatal de suicidios venía a nosotros?Ese día, las mujeres de Suiza, las mujeres europeas, las asiáticas y las norteamericanas, utilizando los medios del Internet para comunicarse, tomaron este suicidio de una abnegada, y joven mujer, como un símbolo, como un hecho de protesta contra la violencia irracional que existe en el mundo en todas sus formas. Repudiaron a través de internet, la historia del hombre, del macho, del fuerte; cuestionando en lo que finalmente se convirtió el hombre moderno, un irracional ser que sólo vive con el único objetivo en su vida de conseguir el dinero, no importándole qué tipo de acción o trabajo mezquino ejecute para lograrlo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cato, excusa mi larga carta, pero debo escribirte y contarte todo. Es muy importante que conozcas la verdad, después de esa vergonzante situación que sufriste en mi país.Esa joven mujer de Ginebra que se suicidó y mujer habitante de todo el universo; dicen sus vecinos que la conocieron, estaba desolada, frustrada y cansada de vivir la vida al sufrir el continuo e infame maltrato físico y emocional de su esposo; y que, en las últimas semanas, según sus vecinos, había perdido la razón hasta enloquecer al darse cuenta que su hijo, una criatura inocente del mundo y que en su cuerpo con todo el amor engendró y a quien durante nueve meses con su sangre formó y durante muchos meses con su pecho alimentó; el Ser que en los últimos años se había convertido en su única razón de vivir, era el hijo de un monstruo; era el hijo de un verdadero ... &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;ASESINO, ASESINO, ASESINO, ASESINO...&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Dicen que eran las últimas palabras de la mujer que se suicidó, cuando perdida y con su dolor a cuestas caminaba en las noches oscuras llevando de la mano desconsolada a su pequeño hijo por las calles de Ginebra.Cato, esa mujer era la esposa del hombre que te golpeó con su fusil en la estación del tren; cuando arrodillado con tus manos en alto pedías clemencia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;ASESINO, ASESINO, ASESINO, ASESINO...Eran sus últimas palabras. Fue todo lo que los habitantes de Ginebra y sus vecinos la escuchaban decir, cuando en llanto y la sola compañía de su hijo único, tomó la determinación de envenenarse igual que su esposo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;ASESINO, ASESINO, ASESINO, ASESINO, que mata sin piedad a sus congéneres, con crueldad y sevicia no conocida en fiera alguna; que los asesina lentamente y con premeditación, diseñando en reuniones secretas donde sólo entran los hombres, algunas veces con uniformes y otras en trajes de civil, sistemas políticos y económicos que no permiten a los otros hombres de paz y mujeres y niños inocentes, desarrollarse integralmente como seres humanos, siendo condenados a vivir perpetuamente en la maldita miseria y en una cruel esclavitud salvaje sin, jamás, poder aspirar a llevar una vida digna de un verdadero ser humano.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;ASESINO, ASESINO, ASESINO, ASESINO...Eran sus últimas palabras cuando caminaba llorando, perdida con su pequeño niño; ASESINO que sin compasión alguna mata inmisericorde a los otros hombres, mujeres y niños con sus fusiles y bombas y con sus nuevas armas químicas y experimentales con virus, bacterias y microbios, que han desparramado, sin consideración y misericordia, en las nuevas guerras ya conocidas por nosotros en Oriente medio, Irak, toda África e incluso en algunos países de Latinoamérica y Colombia.Ser cansado, Mujer agobiada por el maltrato irracional y sometimiento cruel ejercido por su hombre, que no era así cuando amorosamente le entregó su vida. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Mujer extenuada que miraba con angustia y sin voz, cómo a su hombre, siguiendo las órdenes e instrucciones de sus jefes, hombres cegados por la ambición y el poder, lo convirtieron en una bestia irracional y en el ser más cruel y despiadado. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Esa Mujer murió; se suicidó, apenada ante Dios y la humanidad. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Cato, espero y quiero que entiendas y analices punto por punto mi carta. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Tengo hoy que aceptar y reconocer que tenías toda la razón, cuando en nuestros diálogos en la celda, cuando estuviste preso en Ginebra, me reclamaste fuertemente al yo decir que; -afortunados ustedes en Latinoamérica que tenían hombres corajudos que agarraban las armas para cambiar el sistema-.&lt;br /&gt;Con sinceridad te pido disculpas. Estaba muy equivocado. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Todos estos últimos acontecimientos me hicieron reflexionar y concluir que el único camino para vivir en paz y armonía es:Entregar el control de la política y los gobiernos a la Mujer.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tu lo dijiste! -Y te creí loco.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cato, hoy veo la necesidad urgente y radical de que la mujer tome ya, e imperativamente, el control directo sobre los arsenales de guerra y los elementos químicos como el Uranio y Plutonio; con que se construyen las bombas atómicas y con los cuales el hombre bruto, en la dirección que va, terminará por completo todo vestigio de vida en el triste planeta llamado Tierra.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es hora, que tú, yo, nosotros y todos, pensemos y analicemos la muerte de la mujer que ha levantado y formado una toma de conciencia en el mundo. Ella lo dijo, lo expresó con su muerte: El hombre, el macho bruto, como lo defines tu, va a destruir completamente la vida en nuestra bella tierra.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tú, yo, nosotros, ¡todos! &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Seamos conscientes de que se necesita un cambio radical; que la mujer debe tomar el control de todos los elementos que el hombre Bestia sólo utiliza para destruir y acabar con la vida de otros hombres, mujeres, niños y pueblos inocentes, con la única y estúpida razón de acumular más dinero y oro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;¡Qué avaricia! ¡Dios Mío!, ayúdanos!, es algo incomprensible, imposible de aceptar a estas alturas de la civilización.Cato tu comprendes lo anterior mejor que yo, porque me abriste el camino para pensar en ello.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por último, te contaré lo que más me tiene conmovido y aún no encuentro una explicación:Al entrar en un café encontré, por casualidad del destino, a una pareja de ancianos. Eran abuelos y estaban acompañados de un niño muy lindo de ojos azules. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al mirarlo, lo noté un poco ausente e hiperactivo; saludé respetuosamente a los ancianos y busqué en el lugar, una mesa para mi esposa y yo.Al sentarnos contentos, pedimos dos capuchinos con brandy, poco después, volví a la mesa de los ancianos y el niño; ellos eran viejos conocidos del barrio y de mis padres. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Eran una pareja sin tacha alguna en su pasado de ciudadanos; estaban tristes y el niño feliz comía su helado en la copa; los saludé y me puse a conversar unos minutos con ellos. Llevaba varios días sin verlos, comentábamos, sobre los nuevos grupos de hombres y mujeres organizándose para detener la violencia armada en el mundo, Latinoamérica y en especial en Colombia, Si en Colombia, Mexico y Argentina.Al ver a tan lindo infante recordé al mío, dirigí la mirada y palabra al niño y le pregunté si había ido de camping, me respondió animadamente y muy contento, luego me contó alegre todo su viaje organizado por la escuela en los tres días que estuvieron en la montaña practicando este deporte. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esto me lo narraba mientras comía el delicioso helado; sin saber porqué, le pregunté: ¿qué quieres hacer el próximo verano? y el niño en silencio se levantó de la mesa, me miró y empezó a saltar en un pie y en el otro, como si estuviera saltando de cuadro en cuadro en un avión imaginario o jugando Rayuela, en el pequeño espacio que quedaba entre las mesas y ante la mirada llena de expectativa de la gente sorprendida que lo reconocían igual que a sus abuelos y padres. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Volví, y, le pregunté mientras brincaba: ¿Qué quieres hacer el próximo verano?Dejó de brincar, paró, me miró e ingenuamente se metió, muy despacio y sin dudar, las dos manitas en los bolsillos del pantalón buscando algo conocido en ellos; al no encontrar nada, miró a través de la ventana del café, a lo lejos, y se quedó unos segundos así, mirando muy ensimismado, buscando el Sol, ya muy lejano en esta época del año. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Muy despacio, me miró y luego, observó en forma detenida a la gente del café. De pronto, de sus bolsillos sacó las dos pequeñas manitas, las miró con atención, lentamente, las colocó frente a su pecho y las empezó a juntar por las yemas de sus deditos; yo pensé en mi silencio y por un instante que iba a decir una plegaria.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;El niño, mirando sus manos, como si en ellas guardara y protegiera con ternura infinita un colibrí herido, se quedó otra vez unos largos instantes en esa posición, luego, repentinamente las tiró hacia mí, las abrió despacio con un gesto conmovedor, y me soltó unas palabras que salieron con máxima alegría, del centro de su corazón:&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; ¡¡Quiero conocer los chigüiros y la tierra de la banderita tricolor, del amarillo, azul y rojo!!&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo, sin comprender estos gestos simbólicos, conmovido, igual que todos en el café, sólo pude agacharme y, tomando sus tiernas manos entre las mías, le dije todo emocionado: Yo te ayudaré. ¡Sí, yo te ayudare!, El próximo verano, te prometo que conocerás los “chigüiros” y la tierra de la banderita tricolor.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; Si te ayudaré!. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Cato, me despedí y salí muy conmovido, tomé a mi esposa de la mano y fuimos a casa. Allí, en el café quedó Federico, el pobre niño huérfano de esa pareja Suiza que se suicidó hace unas semanas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;En estos días, terminando mi tesis del doctorado en Antropología, me pregunto con imaginación, qué quiso decir el niño Federico con sus gestos o ¿dónde?, ¿cómo?, ¿cuándo? y ¿de quién? fue que escuchó hablar de los “chigüiros” y de esa tierra con banderita tricolor del amarillo, azul y rojo que yo le prometí ayudarle a conocer el próximo verano.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cato, todos mis abrazos y toda mi alegría en unión de mi esposa e hijo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Pierre Charbonell.&lt;br /&gt;Toronto &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Diciembre 28 del1996 "Dia de los inocentes" &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Para: Catico y la MUJER de la mirada: con un Mundo lleno de Ternura y Amor.... Y la Martina! &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Carlos Echeverry Ramírez &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.carlosecheverryramirez.org/"&gt;www.carlosecheverryramirez.org&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Colombia para el Mundo!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-278157041007576639?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/278157041007576639'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/278157041007576639'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2007/06/carlos-echeverry-ramrez-literatura-de.html' title='Carlos Echeverry Ramírez -- Literatura de Colombia'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/RnRy-_e7jBI/AAAAAAAAABQ/5rHsQI08XPY/s72-c/cato2000.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11881747.post-2783444315540879804</id><published>2007-06-17T01:01:00.000+02:00</published><updated>2007-06-17T01:06:48.883+02:00</updated><title type='text'>Carlos Echeverry Ramírez.---Colombia</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Carlos Echeverry Ramírez &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Colombia(1955)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/RnRsffe7jAI/AAAAAAAAABI/QHen0VzLmPk/s1600-h/el+viaje+ultimo.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5076801968236366850" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/RnRsffe7jAI/AAAAAAAAABI/QHen0VzLmPk/s400/el+viaje+ultimo.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;ISBN : 0-9683701-0-1&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Reservados todos los derechos de Autor &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;ante CIPO y WIPO.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11881747-2783444315540879804?l=catonet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/2783444315540879804'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11881747/posts/default/2783444315540879804'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catonet.blogspot.com/2007/06/carlos-echeverry-ramrez-colombia.html' title='Carlos Echeverry Ramírez.---Colombia'/><author><name>Carlos Echeverry   Ramírez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13479569076997318252</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/SRx3H-y6LfI/AAAAAAAAAFU/54NMs_ADygQ/S220/cato2000.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_K5mRG6b2kGg/RnRsffe7jAI/AAAAAAAAABI/QHen0VzLmPk/s72-c/el+viaje+ultimo.JPG' height='72' width='72'/></entry></feed>
